Villa María | Dj | Máximo Acosta |

Falleció Máximo Acosta, el DJ que revolucionó los boliches en Villa María

Tenía 73 años y fue el histórico musicalizador del entrañable Kabranca. Dejó su huella imborrable en toda la región y fue el gran maestro de muchos jóvenes que lo recordaron con nostalgia y emoción. "Era el Maradona de las bandejas"

Dejó una huella imborrable en la cultura popular villamariense y de la región. Máximo Acosta, tenía 73 años y fue el DJ que revolucionó la música bolichera en la ciudad.

Si bien no era nativo de Villa María, con el paso de los años se fue transformando en uno más.

Se había criado en Misiones y cuando creció se fue a trabajar a Camboriú, luego a San Pablo y Río de Janeiro, siempre en reductos imponentes.

Desde el país carioca llegó a Villa María para trabajar en el mítico boliche Kabranca. A partir de ese momento revolucionó absolutamente todo, musicalizó las noches de los 80 y 90 de la ciudad y su magia también recorrió la región. Fue el gran maestro de los jóvenes djs, quienes hoy lo recordaron con nostalgia y mucha emoción.

Puntal Villa María había dialogado con Máximo en septiembre del año pasado, y así recordaba a Kabranca: “Fue diciembre de 1980 y bajo un intenso calor abrió las puertas sobre la costanera (arriba de Central Argentino). Kabranca llegó y rompió con todo lo que había hasta entonces”. El DJ llegó desde Brasil para no irse nunca más de la ciudad.

Además de ser un exquisito con las bandejas, Máximo contó también a este medio: “Yo viajaba a Foz de Iguazú, Brasil, cada dos a tres meses y me traía los últimos éxitos mundiales que en la Argentina la compañía discográfica no editaba, por lo tanto sonaba música que no se iba a escuchar en otro lado”.

“Llegaba gente de toda la zona, Río Tercero, Río Cuarto, San Francisco, Córdoba Capital, era increíble la receptividad. Teníamos un promedio de 2.000 personas, para la época era una megadisco que al final resultaba chica por la cantidad de público que asistía. Varias noches quedaba gente afuera sin poder entrar”, rememoraba el DJ.

Profundo dolor de colegas y amigos

La noticia caló profundo en el ambiente musical de Villa María. El referente de todos, el consejero, maestro, generoso y sobre todo buena persona había fallecido.

Diego Orlando lo recordó de la siguiente manera: “Hay que recordarlo con música. Técnicamente era espectacular, había que ser bueno con vinilos. Nos enseñó y le copiábamos como lo hacía”.

0933c125-8d5b-477a-ac54-1b2e8767cbeb.jpg

Orlando además reconoció la generosidad que tenía: “Máximo tenía acceso a mejor música, ya que trabajaba en boliches, estaba en otra línea. Íbamos a su casa y grabábamos cassettes para que nosotros los más jóvenes pasáramos música. Pasábamos horas escuchando música, con el tiempo nos acoplamos a su forma de trabajar y él nos enseñaba. Tenía sus bandejas, todo armado y nos dejaba poner música, practicábamos y la pasábamos muy bien. Tuve el privilegio de compartir. Te brindaba todo para que aprendieras. Con el tiempo me tocó trabajar con él. Era impresionante”.

“A toda una generación nos marcó el camino, llegó a Villa María con otra cabeza, hacía la diferencia con las bandejas y con la música. Ponía de moda temas, traía la música de afuera e imponía lo que sonaba. Un verdadero fenómeno”.

Para finalizar, Orlando, emocionado, dijo: “Fue un amigo extraordinario, me ayudó mucho, me marcó un estilo y siempre voy a estar agradecido”.

7a39e050-cd0f-4a12-9bdb-0ef0544f41c6.jpg

En el mismo sentido, Marco Markariani expresó: “Lo conozco en el año 1985, era un pibe pero ya iba a Kabranca. Su música era única, en un momento empezamos a conectar y nos hicimos amigos. En 1987 abrimos una disquería en el Paseo de la Villa, fuimos socios. Pasamos música durante 10 años por toda la región. Para mí fue un padre, un amigo, un confidente. Todos los DJs tenemos un ADN de Máximo en nuestro trabajo”.

Además, Markariani, emocionado, recordó: “Él era fanático de Boca, yo de River, en el 2018 le festejamos los 70 años de sorpresa en Misiones con todos sus hermanos. Fue muy emotivo, pero el día de la final de Madrid, yo me quedé dormido y no me despertó para ver el partido y tampoco me quería decir el resultado (risas). Así me tuvo una hora. Lamento mucho su partida. Seguramente estará tocando en el cielo”.

Sebastián “Peluche” Martín también plasmó en palabras sus sentimientos y dijo: “Era un genio. No tenía celos, te daba todo lo que tenía, te avisaba cuando llegaba música nueva. Como profesional era el Maradona de las bandejas. Un ser único. Ayudó mucho a los DJs de Villa María con su música. Es una pérdida enorme. Cada vez que lo veía le decía todo lo que lo quería y admiraba”.

Las redes sociales también se hicieron eco del deceso y la palabra “gracias” fue una constante en cada posteo dedicado a la persona que hizo bailar a varias generaciones de villamarienses.

En aquel dialogo con Puntal del año pasado, Máximo rememoró aquellas noches mágicas de la siguiente manera: “Serán siempre gratos recuerdos, una época memorable e inolvidable, de querer que vuelvan esas lindas noches de diversiones sanas en todo sentido. Cuando se me viene la imagen de las filas que se hacían a las 10 de la noche para poder entrar, a la medianoche ya explotaba. Son sensaciones inolvidables e irrepetibles”.