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"Es difícil que el Gobierno logre sostener el esquema cambiario"

El economista jefe del Ieral, Juan Manuel Garzón, indicó que la próxima cosecha aportará más agrodólares pero que recién ingresarían desde marzo. Señaló que es demasiado tiempo y que deberán tomarse medidas antes.

Juan Manuel Garzón, economista jefe del Ieral de la Fundación Mediterránea, indicó que es probable que la próxima campaña de maíz y soja aporte más dólares a la economía por una combinación de factores; sin embargo, remarcó que el gobierno nacional no dispone de tanto tiempo como para aplicar una política de “aguante” hasta que ingresen esas divisas del campo.

Garzón manifestó que hacen falta medidas de fondo que apunten a generar confianza y a no desalentar las inversiones. Señaló que, en los hechos, lo que ocurre es que la gente que tiene pesos intenta desprenderse de ellos y que eso marca el nivel de descrédito que actualmente tiene la política económica.

El economista cordobés indicó que la coyuntura económica del país es sumamente compleja y agregó que es difícil sostener durante mucho tiempo el drenaje de reservas que actualmente está sufriendo el Banco Central de la República Argentina.

- Existe mucha presión cambiaria, mucha expectativa por los anuncios que podrían producirse para frenar la corrida pero, a la vez, una de las intenciones del Gobierno es aguantar y esperar los dólares que puede aportar la próxima cosecha.

- El Gobierno necesita un puente hasta que empiecen a entrar los dólares de la nueva cosecha. Lo que pasa es que es un puente medio largo. A fin de año empieza a entrar el trigo pero hay que esperar recién hasta marzo o abril de 2021 para que ingresen los dólares de la soja o el maíz. Más allá de eso, la buena noticia en los últimios días y de las últimas semanas ha sido el comportamiento de los precios internacionales. También se suma que ha llovido en buena parte de la región central del país. Así que la campaña que está arracando empieza a tomar color, tanto porque el clima parece empezar a normalizarse como por los precios internacionales. Así que, desde ese lugar, teniendo en cuenta el dólar agro, uno podría trabajar con escenarios que señalan que para el año que viene va a haber más dólares agro, pero faltan varios meses hasta alcanzar esa meta.

- El tema es qué herramientas podría tener el Gobierno para cruzar ese puente. El panorama cambiario se deteriora diariamente.

- Sí, sí y es difícil que el Gobierno logre sostener el esquema cambiario actual tantos meses, dado lo que viene pasando con la brecha cambiaria y sus reservas. La brecha cambiaria sube y las reservas del Banco Central bajan y no se puede sostener una sangría de reservas permanente. Algo hay que cambiar. Vamos a ver cuáles son los anuncios del Gobierno. El problema de fondo es de confianza, Argentina está tomando un rumbo que no entusiasma a los inversores, a los que tienen que poner fondos para generar exportaciones o traer dólares al país. Esa falta de confianza es la que genera la gran demanda de dólares y la poca oferta de la divisa.

- ¿Por la cuestión de la falta de confianza es que las medidas anunciadas han sido insuficientes?¿ O es porque son medidas muy puntuales y hace falta algo más global?

- Hace falta algo más de fondo. Cuando uno pone restricciones cambiarias, lo que intenta hacer es frenar la demanda, que no podamos comprar dólares, que no se pueda disponer de dólares para tenencia o si uno quisiese viajar. También tienen complicaciones con el dólar los importadores. El tema es que las restricciones de la demanda terminan afectando la oferta. No hay gente, inversores, dispuestos a traer dólares si saben que después no van a poder recuperarlos en los circuitos más formales, más legales. El mismo Presidente en algún momento había mencionado lo de la puerta giratoria: uno traba la salida pero también el ingreso. Con esa restricción de fondo, además, se suman algunos eventos, algunas decisiones, algunos comentarios que no generan confianza. Esa combinación hace que sea muy difícil frenar la pérdida de reservas y evitar que la gente se siga yendo hacia el dólar, que es definitiva es desprenderse de los pesos. Esa es la otra cara: la gente se está desprendiendo de la moneda nuestra.

- En esta semana se termina la rebaja de tres puntos de las retenciones. ¿Funcionó aunque sea en parte?

- Poco, cuando uno ve los números. Con la venta de los productores se inicia el proceso de exportación. Sobre esas ventas ha tenido poco efecto la decisión del Gobierno porque, primero, la baja es cuantitativamente pequeña. Se bajaron 3 puntos de una carga tributaria que era de 33. Por otro lado, se da justo en un contexto de los precios internacionales de la soja, de los granos, que están firmes. Vienen subiendo y, a la vez, la brecha cambiaria viene subiendo. Hay una expectativa de devaluación cada vez más importante y estos dos factores hacen que los productores no se quieran desprender de dólares o de bienes valuados en dólares como son los granos. La medida tuvo poco impacto por la dimensión y también por el contexto.

- Claudio Loser, exdirector regional del FMI, dijo en las últimas horas que el dólar está en valores competitivos. ¿Lo ve así desde el punto de vista del negocio agropecuario?

- Con estos precios internacionales te diría que sí. El tema es que tenés una inflación reprimida y una inflación por llegar que está vinculada a muchos precios máximos que, en algún momento, se tienen que empezaar a soltar. Entonces, en términos dinámicos, cuando uno dice voy a invertir hoy para cosechar el año que viene empieza a dudar si el nivel actual del tipo de cambio, que es cierto no está en un mal nivel, va a sostener ese buen nivel cuando coseche o si se lo va a haber comido esta inflación un poco controlada, reprimida. En general, los economistas estamos esperando que empiece a acelerarse la inflación en los próximos meses.