La nueva normativa reemplaza el procedimiento vigente hasta el momento y establece criterios técnicos comunes para todos los laboratorios encargados de identificar las sustancias incautadas durante los operativos antidrogas.
Entre los principales cambios, el protocolo fija contenidos mínimos para los informes periciales, define métodos de muestreo y establece requisitos específicos para el análisis de cocaína, marihuana, sustancias psicotrópicas y MDMA.
Además, incorpora procedimientos destinados a identificar nuevas sustancias psicoactivas, cuya composición suele modificarse con frecuencia y dificulta su detección mediante las técnicas tradicionales de laboratorio.
La aplicación de la normativa estará a cargo de la Red Federal de Laboratorios Antidrogas, organismo que coordina el trabajo de dependencias nacionales y provinciales especializadas en el análisis de estupefacientes.
Desde el Ministerio de Seguridad señalaron que la actualización apunta a uniformar los resultados de las pericias, mejorar la trazabilidad de las muestras y reducir las diferencias técnicas que pueden existir entre los laboratorios de distintas jurisdicciones.
Los análisis realizados sobre la droga secuestrada constituyen una prueba clave en las investigaciones por narcotráfico, ya que permiten determinar la composición y la cantidad de las sustancias incautadas, información fundamental para el avance de los procesos judiciales.