Los restos de poda son uno de los principales residuos que recolecta la Municipalidad en el Centro de Transferencia de Residuos Rancagua (CTR) y que años atrás eran basura y no se reciclaban.
Como parte de esta nueva forma de economía circular, se reciben de lunes a lunes restos de poda de vecinos, jardineros y/o empresas que los acercan de manera particular. En este centro de acopio, durante el primer año de puesta en marcha, se realizó un total de 520.500 kilos de chip. Del total obtenido en el lugar, una parte es utilizado en el predio y otra se entrega a emprendedores locales que realizan diferentes proyectos.
Uno de ellos es el que lleva a cabo Nayla, una emprendedora local, quien encontró en estos desperdicios una oportunidad.
El resultado de su proyecto son pequeñas macetas biodegradables reutilizables para la colocación de plantines, con el objetivo de poder reemplazar los contenedores plásticos. A la emprendedora la idea le surgió en el día a día de su trabajo. Nayla es empleada en una ferretería y es allí donde pudo observar el alto consumo de macetas plásticas y de fertilizantes varios, lo que la motivó a realizar un producto que reemplace a ambas situaciones.
En un primer momento, el proyecto comenzó a realizarse con otros productos reutilizables como yerba. Posteriormente, y gracias a una publicación del CTR en redes sociales, en la que se detallaban las tareas llevadas a cabo en el lugar, surge la idea de utilizar la misma técnica, pero esta vez con el chipeo obtenido en ese espacio.
A partir de allí, y luego de presentar su proyecto, Nayla recibe mensualmente una donación de 100 kilos de chipeo, cantidad que le permite realizar 100 macetas de 12 cm alto por 10 de diámetro.
“Las macetas tienen una muy buena aceptación, producto de la toma de conciencia que va teniendo la sociedad”, contó Nayla.

