La economía argentina vive días turbulentos. Dólar en alza, suba de la tasa de interés, tarifazos, inflación en ascenso, paritarias a la baja. Un combo que alerta a la sociedad y que abre interrogantes sobre el futuro inmediato.
Para el común de la población, los temas económicos suelen ser complejos de entender, y más aún en un contexto de confusiones, de marchas y contramarchas. El contador Darío Poncio dialogó con PUNTAL VILLA MARIA y explicó las medidas que tomó el Gobierno nacional para frenar la escalada del dólar, que tienen un impacto directa en la economía real.
“Estamos en situación complicada, lo que diga en este momento puede cambiar mañana, lamentablemente. Los hechos requerían algunas de estas medidas que el Gobierno tomó esta mañana (por ayer), pero son todas que tienen efecto contraproducente para la economía”, afirmó Poncio, el inicio de la entrevista.
En este marco, señaló que el Gobierno tomó tres medidas: “Una fue bajar el déficit primario. Eso significa ahorrar 3 mil millones de dólares, que se lo sacan a la obra pública, lo cual es pérdida de puestos de trabajo y no atender las necesidades de infraestructura. El otro punto es que aumentó la tasa de interés al 40%. Hace una semana estaba en el 27, luego al 30, 33 y como el dólar siguió subiendo llegó al 40. Es una tasa que obliga a quienes tienen dólares, y tienen una cartera diversificada, a vender y aprovecharla. El otro tema importante es que obliga a los bancos a tener en su patrimonio una menor cantidad de dólares y eso hará que se vean obligados a vender. Ello hará que el dólar baje, que retome un precio más normal, $21 o $21.50”.
En términos futbolísticos, Poncio consideró que este partido “se juega minuto a minuto” y recordó que “el gran partido” se disputará el 16 de mayo.
“Ese día vencen 600 mil millones de pesos en Lebac, que son aproximadamente 30 mil millones de dólares, y si ese día encuentran una tasa atractiva, como es esta del 40%, se van a renovar todas. Porque si no se renuevan, al menos el 10%, unos 3 mil millones de dólares, que son pesos, y que se irían al mercado de dólares y ¿quién se lo vende?. Las reserva de libre disponibilidad están en el orden de los de 25 mil millones de dólares. Se vendieron 7 mil millones en los últimos días. No se puede seguir quemándolas de esta manera y por eso optó por esta medida de aumentar la tasa de interés a un número astronómico.
-En revista Forbes se escribió un artículo que dice que es hora de salir de Argentina. ¿Qué significa?
-Este problema no lo tiene solo Argentina. Desde que la Reserva Federal de los Estados Unidos llevó la tasa al 3% anual en dólares, este se fortaleció e hizo que todas las economías emergentes devalúen sus monedas. En Argentina se agudizó aun más porque el Gobierno financia su déficit con endeudamiento en dólares. Los inversores seguirán en Argentina si la tasa de intereses que cobran las Lebac es del orden del 40%.
-¿Y cómo se sale de este círculo viciosos? En el mientras tanto, la inflación sigue alta, la economía no va arrancar con una tasa del 40%.
-Es complicado porque los gobiernos neoliberales ponen mucho énfasis en el déficit fiscal, pero no tienen en cuenta el ingreso de las importaciones, hay un déficit comercial altísimo, 2.500 millones de dólares en el primer trimestre. Y, sobre todo, no tienen en cuenta el consumo. El consumo cae como consecuencia del poder adquisitivo de los asalariados y jubilados. Los jubilados debían tener un aumento del 14% y sólo fue del 5%, como consecuencia del cambio de la ley. La mayoría de los gremios negoció aumentos para todo el 2018 del 15%. Si la inflación en los primeros cuatro meses, pensando que abril terminará cerca del 3%, va a ser del 10%, la anual terminará por encima del 20%. Y si los aumentos salariales son del 15% y los precios suben al 25%, hay una pérdida del poder adquisitivo que se traduce luego en menor consumo y es menor actividad económica y mayor recesión.
-¿Cuándo el campo va a liquidar la cosecha?
-La falta de dólares es la inoperancia del Banco Central cuando dejó de obligar a los exportadores a que liquiden los dólares. Entonces lo hacen cuando quieren. Antes no ocurría de esa manera. Por eso, el campo puede especular. Asimismo, tampoco la estamos pasando bien. Si bien se presume que es el gran ganador, es inminente el aumento de los combustibles del orden del 10%. Se liberó el precio internacional de los combustibles y si al campo, que es gasoil dependiente, se le aumenta un 10%, lesiona su rentabilidad.
-¿Por qué no están liquidando?
-Esperan un dólar más alto. La soja llegó a 7 mil pesos, inclusive aumentó 3 dólares el precio internacional. Es probable que ahora, a medida que necesiten dinero para comprar gasoil o semillas, empiecen a liquidar. Pero no tienen la obligación como en el pasado.
-¿Cómo transcurrirá la economía de aquí hasta el año que viene, que es año electoral?
-El Gobierno inició una nueva etapa, el fin del gradualismo, pero hizo un ajuste tan grande de la economía, como es llevar la tasa al 40% o bajar la obra pública. Las consecuencias financieras, económicas y políticas son muy difícil de aventurarlas. Hasta hace un par de meses, el Gobierno tenía asegurada la reelección. Pero pensar en el 2019, sin saber qué puede pasar la semana que viene, en términos políticos es difícil de precisar.
Martín Alanís
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“Estamos en situación complicada, lo que diga en este momento puede cambiar mañana, lamentablemente. Los hechos requerían algunas de estas medidas que el Gobierno tomó esta mañana (por ayer), pero son todas que tienen efecto contraproducente para la economía”, afirmó Poncio, el inicio de la entrevista.
En este marco, señaló que el Gobierno tomó tres medidas: “Una fue bajar el déficit primario. Eso significa ahorrar 3 mil millones de dólares, que se lo sacan a la obra pública, lo cual es pérdida de puestos de trabajo y no atender las necesidades de infraestructura. El otro punto es que aumentó la tasa de interés al 40%. Hace una semana estaba en el 27, luego al 30, 33 y como el dólar siguió subiendo llegó al 40. Es una tasa que obliga a quienes tienen dólares, y tienen una cartera diversificada, a vender y aprovecharla. El otro tema importante es que obliga a los bancos a tener en su patrimonio una menor cantidad de dólares y eso hará que se vean obligados a vender. Ello hará que el dólar baje, que retome un precio más normal, $21 o $21.50”.
En términos futbolísticos, Poncio consideró que este partido “se juega minuto a minuto” y recordó que “el gran partido” se disputará el 16 de mayo.
“Ese día vencen 600 mil millones de pesos en Lebac, que son aproximadamente 30 mil millones de dólares, y si ese día encuentran una tasa atractiva, como es esta del 40%, se van a renovar todas. Porque si no se renuevan, al menos el 10%, unos 3 mil millones de dólares, que son pesos, y que se irían al mercado de dólares y ¿quién se lo vende?. Las reserva de libre disponibilidad están en el orden de los de 25 mil millones de dólares. Se vendieron 7 mil millones en los últimos días. No se puede seguir quemándolas de esta manera y por eso optó por esta medida de aumentar la tasa de interés a un número astronómico.
-En revista Forbes se escribió un artículo que dice que es hora de salir de Argentina. ¿Qué significa?
-Este problema no lo tiene solo Argentina. Desde que la Reserva Federal de los Estados Unidos llevó la tasa al 3% anual en dólares, este se fortaleció e hizo que todas las economías emergentes devalúen sus monedas. En Argentina se agudizó aun más porque el Gobierno financia su déficit con endeudamiento en dólares. Los inversores seguirán en Argentina si la tasa de intereses que cobran las Lebac es del orden del 40%.
-¿Y cómo se sale de este círculo viciosos? En el mientras tanto, la inflación sigue alta, la economía no va arrancar con una tasa del 40%.
-Es complicado porque los gobiernos neoliberales ponen mucho énfasis en el déficit fiscal, pero no tienen en cuenta el ingreso de las importaciones, hay un déficit comercial altísimo, 2.500 millones de dólares en el primer trimestre. Y, sobre todo, no tienen en cuenta el consumo. El consumo cae como consecuencia del poder adquisitivo de los asalariados y jubilados. Los jubilados debían tener un aumento del 14% y sólo fue del 5%, como consecuencia del cambio de la ley. La mayoría de los gremios negoció aumentos para todo el 2018 del 15%. Si la inflación en los primeros cuatro meses, pensando que abril terminará cerca del 3%, va a ser del 10%, la anual terminará por encima del 20%. Y si los aumentos salariales son del 15% y los precios suben al 25%, hay una pérdida del poder adquisitivo que se traduce luego en menor consumo y es menor actividad económica y mayor recesión.
-¿Cuándo el campo va a liquidar la cosecha?
-La falta de dólares es la inoperancia del Banco Central cuando dejó de obligar a los exportadores a que liquiden los dólares. Entonces lo hacen cuando quieren. Antes no ocurría de esa manera. Por eso, el campo puede especular. Asimismo, tampoco la estamos pasando bien. Si bien se presume que es el gran ganador, es inminente el aumento de los combustibles del orden del 10%. Se liberó el precio internacional de los combustibles y si al campo, que es gasoil dependiente, se le aumenta un 10%, lesiona su rentabilidad.
-¿Por qué no están liquidando?
-Esperan un dólar más alto. La soja llegó a 7 mil pesos, inclusive aumentó 3 dólares el precio internacional. Es probable que ahora, a medida que necesiten dinero para comprar gasoil o semillas, empiecen a liquidar. Pero no tienen la obligación como en el pasado.
-¿Cómo transcurrirá la economía de aquí hasta el año que viene, que es año electoral?
-El Gobierno inició una nueva etapa, el fin del gradualismo, pero hizo un ajuste tan grande de la economía, como es llevar la tasa al 40% o bajar la obra pública. Las consecuencias financieras, económicas y políticas son muy difícil de aventurarlas. Hasta hace un par de meses, el Gobierno tenía asegurada la reelección. Pero pensar en el 2019, sin saber qué puede pasar la semana que viene, en términos políticos es difícil de precisar.
Martín Alanís

