Baja de tasa de interés, reforma laboral, apertura comercial y reducción impositiva son las medidas económicas que -a criterio de Aerca- permitirían recuperar la actividad y salir de la actual crisis.
Así lo sostuvo su presidente Franco Monetti, quien transita sus últimos meses en el cargo (en diciembre termina su mandato). El dirigente empresario habló en el programa político que se emite por Canal 20 Villa María, Primera Vuelta, sobre el escenario que se abrió tras las Paso y el futuro inmediato de la Argentina a partir del 10 de diciembre.
En el Precoloquio de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), Monetti reconoció que el sector industrial apoyó un cambio de gobierno en 2015, pero 4 años después se mostró decepcionado con la marcha del gobierno y sus malos resultados económicos.
“Más que apoyar a Macri en su persona, el sector industrial apoyaba un cambio de políticas respecto al gobierno anterior. Con las expectativas que generó el gobierno entrante, primero con el primer semestre, luego con el segundo semestre, el sector esperó ese cambio y fue paciente. Pero llegó un momento en que necesitamos medidas urgentes y los frutos de esos cambios prometidos y nunca llegaron”, admitió.
-¿Cuáles eran las políticas diferentes que esperaban respecto al gobierno de Cristina?
-Teníamos problemas de apertura económica que nos trajo inconvenientes como sector. Por ejemplo, falta de insumos. No teníamos la posibilidad de incorporar tecnología para innovar. Argentina necesitaba ser más competitiva a nivel mundial. Pero para ser más competitivos necesitábamos poder invertir. Por eso veíamos la oportunidad de abrir mercados, pero reclamamos mejores condiciones. El nuevo gobierno quiso combatir la inflación, aunque mantuvo la tasa de interés muy alta. Entonces es inviable para la actividad productiva. Al anterior gobierno le reclamamos apertura, con el actual la tuvimos, aunque no hubo condiciones para crecer y ser competitivos.
-¿Cuál es la situación actual del empresariado y qué necesita para salir de la crisis?
-La situación es compleja, no existen condiciones de competitividad. Tampoco existe previsibilidad y eso es fundamental para cualquier actividad. No hay un horizonte claro, ni siquiera en el mediano plazo. Primero hay que lograr una pequeña estabilidad para pensar a largo plazo y no lidiar con el día a día con variables como la tasa de interés, el descubierto de los bancos, la venta de cheques.
-En 2015, Argentina tenía un alto consumo a partir de ingresos altos. Ese poder adquisitivo se diluyó en los últimos años e impactó en la mayoría de las pymes de la región. Y son pocas las que viven del comercio exterior. Si no hay recuperación del mercado interno resulta difícil pensar en una recuperación de las pymes.
-Sí, es así. Las pymes que exportan en la región están en un buen momento. Pero son las menos, las casi nada. El resto, que dependemos del consumo interno, tenemos las ventas paradas. Cualquier ciudadano, con lo que se ha reducido su capacidad de consumir, hoy elige lo mínimo indispensable y básico. El comercio tiene el consumo súper caído pero remonta en el Día de la Madre, en el Día del Padre, Día del Niño, Navidad. Fechas puntuales en las que la gente compra sí o sí.
-¿Cómo se recupera el mercado interno?
-Las pymes tienen su matriz de costos muy ajustados, los márgenes se achicaron tanto que no tenemos lugar a incrementos, pero por otro lado, el salario de la gente está tan caído que sólo le alcanza para subsistir. Ese fue el punto de los resultados en las últimas elecciones Primarias. La gente castigó al gobierno por la situación en que se encuentra.
-¿Cuál de los dos principales candidatos, Macri y Fernández, intentarán recuperar al sector a partir de diciembre?
-Si Macri sigue con las mismas políticas, no es el candidato. A Fernández no lo conocemos. Tampoco conocemos su independencia de gobierno. Con el carácter de su vicepresidenta, nadie está convencido si tendrá autonomía en sus decisiones. Por lo pronto, las urnas inclinaron la balanza como para entender que el indicado es Fernández.
-¿Para el empresariado ya no hay dudas que Fernández será el próximo presidente?
-Es muy difícil de revertir el resultado de las Paso. Los partidarios de Macri tienen esperanza y por eso lanzaron estas medidas de último momento. Macri actúa cuando se está quemando y ese apuro lo hace tomar decisiones y no llega a medir las consecuencias finales.
-¿Cuál es la principal demanda que plantean los comerciantes e industriales?
-Los reclamos son siempre variados. En común, presión tributaria. Este nuevo anuncio de una moratoria a 10 años para todos los sectores es un gran alivio. Y el gran problema son las relaciones laborales. Venimos reclamando reformas en el código laboral.
-Con Fernández será muy difícil que se apruebe la reforma laboral.
-Dice que estará abierto a dialogar con todos los sectores y nosotros tenemos que estar preparados para poner nuestra postura y necesidades sobre la mesa. No somos los enemigos de nadie, de una vez por todas hay que terminar las grietas y madurar como sociedad.
-¿Qué necesita el empresariado del Estado?
-Seguir abierto al mundo, condiciones de competitividad, bajar costos, que bajen las tasas de interés y mejores condiciones laborales.
Martín Alanis. Redacción Puntal Villa María
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En el Precoloquio de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), Monetti reconoció que el sector industrial apoyó un cambio de gobierno en 2015, pero 4 años después se mostró decepcionado con la marcha del gobierno y sus malos resultados económicos.
“Más que apoyar a Macri en su persona, el sector industrial apoyaba un cambio de políticas respecto al gobierno anterior. Con las expectativas que generó el gobierno entrante, primero con el primer semestre, luego con el segundo semestre, el sector esperó ese cambio y fue paciente. Pero llegó un momento en que necesitamos medidas urgentes y los frutos de esos cambios prometidos y nunca llegaron”, admitió.
-¿Cuáles eran las políticas diferentes que esperaban respecto al gobierno de Cristina?
-Teníamos problemas de apertura económica que nos trajo inconvenientes como sector. Por ejemplo, falta de insumos. No teníamos la posibilidad de incorporar tecnología para innovar. Argentina necesitaba ser más competitiva a nivel mundial. Pero para ser más competitivos necesitábamos poder invertir. Por eso veíamos la oportunidad de abrir mercados, pero reclamamos mejores condiciones. El nuevo gobierno quiso combatir la inflación, aunque mantuvo la tasa de interés muy alta. Entonces es inviable para la actividad productiva. Al anterior gobierno le reclamamos apertura, con el actual la tuvimos, aunque no hubo condiciones para crecer y ser competitivos.
-¿Cuál es la situación actual del empresariado y qué necesita para salir de la crisis?
-La situación es compleja, no existen condiciones de competitividad. Tampoco existe previsibilidad y eso es fundamental para cualquier actividad. No hay un horizonte claro, ni siquiera en el mediano plazo. Primero hay que lograr una pequeña estabilidad para pensar a largo plazo y no lidiar con el día a día con variables como la tasa de interés, el descubierto de los bancos, la venta de cheques.
-En 2015, Argentina tenía un alto consumo a partir de ingresos altos. Ese poder adquisitivo se diluyó en los últimos años e impactó en la mayoría de las pymes de la región. Y son pocas las que viven del comercio exterior. Si no hay recuperación del mercado interno resulta difícil pensar en una recuperación de las pymes.
-Sí, es así. Las pymes que exportan en la región están en un buen momento. Pero son las menos, las casi nada. El resto, que dependemos del consumo interno, tenemos las ventas paradas. Cualquier ciudadano, con lo que se ha reducido su capacidad de consumir, hoy elige lo mínimo indispensable y básico. El comercio tiene el consumo súper caído pero remonta en el Día de la Madre, en el Día del Padre, Día del Niño, Navidad. Fechas puntuales en las que la gente compra sí o sí.
-¿Cómo se recupera el mercado interno?
-Las pymes tienen su matriz de costos muy ajustados, los márgenes se achicaron tanto que no tenemos lugar a incrementos, pero por otro lado, el salario de la gente está tan caído que sólo le alcanza para subsistir. Ese fue el punto de los resultados en las últimas elecciones Primarias. La gente castigó al gobierno por la situación en que se encuentra.
-¿Cuál de los dos principales candidatos, Macri y Fernández, intentarán recuperar al sector a partir de diciembre?
-Si Macri sigue con las mismas políticas, no es el candidato. A Fernández no lo conocemos. Tampoco conocemos su independencia de gobierno. Con el carácter de su vicepresidenta, nadie está convencido si tendrá autonomía en sus decisiones. Por lo pronto, las urnas inclinaron la balanza como para entender que el indicado es Fernández.
-¿Para el empresariado ya no hay dudas que Fernández será el próximo presidente?
-Es muy difícil de revertir el resultado de las Paso. Los partidarios de Macri tienen esperanza y por eso lanzaron estas medidas de último momento. Macri actúa cuando se está quemando y ese apuro lo hace tomar decisiones y no llega a medir las consecuencias finales.
-¿Cuál es la principal demanda que plantean los comerciantes e industriales?
-Los reclamos son siempre variados. En común, presión tributaria. Este nuevo anuncio de una moratoria a 10 años para todos los sectores es un gran alivio. Y el gran problema son las relaciones laborales. Venimos reclamando reformas en el código laboral.
-Con Fernández será muy difícil que se apruebe la reforma laboral.
-Dice que estará abierto a dialogar con todos los sectores y nosotros tenemos que estar preparados para poner nuestra postura y necesidades sobre la mesa. No somos los enemigos de nadie, de una vez por todas hay que terminar las grietas y madurar como sociedad.
-¿Qué necesita el empresariado del Estado?
-Seguir abierto al mundo, condiciones de competitividad, bajar costos, que bajen las tasas de interés y mejores condiciones laborales.
Martín Alanis. Redacción Puntal Villa María

