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A partir del hoy, se suman los 4 nuevos centros de tutoría adulta

Es para terminar el secundario mediante el “Programa de Educación y Alfabetización de Jóvenes y Adultos”. Hay uno en Barrio San Nicolás, en Club Alumni, en la Biblioteca Popular y el último en convenio con la UOCRA

Estos 4 nuevos centros de tutoría de adultos para finalizar el secundario se suman a los 16 que ya están funcionando desde el año pasado. Ya son 20 los puntos de alfabetización en toda la ciudad. Los nuevos: en Club Alumni, en la Biblioteca Popular, uno en convenio con la UOCRA y en Barrio San Nicolás. Los otros 16 se reparten en todos los Municercas, en centros vecinales, en la Medioteca, entre otros, y para nivel primario algunos funcionan en iglesias.

Hoy comienza el cursado de materias en estos nuevos focos, los que tienen alrededor de 120 inscriptos. En tanto, en los dieciséis que ya funcionan desde 2017, hay 550 inscriptos en primer año, 160 en segundo, y 22 en tercer -y último - año.

El “Programa de Educación y Alfabetización de Jóvenes y Adultos” se desarrolla desde la Secretaría de Educación del Municipio, y comenzó con la gestión del intendente Martín Gill con una experiencia piloto, lanzada en septiembre de 2016, “para hacer un primer relevamiento y ver qué sucedía con la demanda específica de educación de adultos en los barrios”, relató la directora del programa, Marieta Lorenzatti y añadió que a la gente se le da una oportunidad en el barrio, porque no siempre está la escuela cerca.

Lorenzatti también aseguró que la Municipalidad oficia de “puente”, porque quien acredita es la Universidad Tecnológica Nacional y la Provincia, y que su función es generar las posibilidades. “Muchas veces se habla de que la educación es un derecho, pero si uno no genera la posibilidad real de participación, no existe la efectivización de ese derecho”, agregó.



El programa en números



En la experiencia piloto comenzada en 2016, había cerca de 150 inscriptos, algunos abandonaron antes del primer examen. En tanto, rindieron y aprobaron el primer parcial 139 personas, y rindieron y aprobaron el segundo parcial 139 personas. Lorenzatti explicó que este es “un dato excepcional” y que “esto no pasa” porque en general se produce deserción.

A aquellos 139 alumnos que empezaron primer año en el 2016, al año siguiente se le fue agregando más gente que venía de otros establecimientos y que correspondía incorporarlos en segundo año.

Este comienzo de año da cuenta de la “explosión” de la matrícula de primer año: son 550 en un total de 800, teniendo en cuenta los estudiantes que comienzan hoy. La directora del programa manifestó que de esta manera “se muestra su impacto en la ciudad” y que “no es casual que a Villa María se la llame Ciudad del Aprendizaje”.

El programa dura tres años de comienzo a fin hasta egresarse, por lo que todavía hay pocos recibidos y muchos cursando el trayecto.

El año pasado terminaron sus estudios en tercer año 6 estudiantes, pero este año hay 22 inscriptos en el último ciclo.

En 2017, el 97% de los inscriptos eran mujeres, pero este año se han sumado bastantes hombres en relación al año anterior.

A diferencia de los Centros Educativos de Nivel Medio para Adultos (CENMA), a este programa asisten en su mayoría adultos y adultos mayores. En cambio, a los CENMA llegan en general jóvenes recién salidos del sistema regular, de 18 y 19 años, aclaró Marieta Lorenzatti.



“Ciudad del Aprendizaje”



La educación es de los ejes centrales de la gestión de Martín Gill y surge también como política de Estado.

En este caso, el Programa de Educación y Alfabetización de Jóvenes y Adultos aparece con una ordenanza por unanimidad del Concejo Deliberante.

La directora de Adultos manifestó que el programa “muestra la inversión presupuestaria de la Municipalidad, que no es poca cosa, ya que es un programa complejo que no acaba sólo en dar clases”, y que “en épocas en que la provincia de Buenos Aires está cerrando centros de educación para adultos, Villa María los está abriendo”.

En cuanto a la complejidad del programa, explicó que están trabajando con la singularidad de atender la situación delicada que atraviesan los adultos a la hora del aprendizaje, porque trabajan todo el día, y porque tienen familia a la cual atender, entre otras. Desde el programa se trata de favorecer el ámbito de aprendizaje en estas circunstancias.

Lorenzatti además agregó que alrededor de los centros de tutoría se abren jardines maternales para que, tanto en el horario de la siesta como en el de la noche, las madres y padres con hijos a su cuidado puedan llevarlos mientras estén en los centros de tutoría. En cada jardín maternal hay dos maestras encargadas de la atención especializada de los niños.

El programa implica más de 30 tutores docentes, los cuales a veces necesitan un proceso de formación específico, porque, dijo la directora, “no es fácil trabajar con adultos, y los docentes en general no tienen formación para eso”. A los docentes se le suman alrededor de 40 tutores estudiantiles de educación superior -ya sea terciarios o universitarios- que son quienes acompañan a los alumnos en el proceso de aprendizaje de los jóvenes y adultos.

“Lo que buscamos con esto es poder ayudar y generar una completa posibilidad de efectivización del derecho a la educación, y la verdad es que es mucho trabajo, es mucha dedicación y es mucha inversión y estamos orgullosos de los resultados de esta experiencia”, explicó Marieta Lorenzatti y concluyó: “Esto no es una escuela, esto es un espacio educativo diferente, es otro modo de hacer escuela”.

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