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Creció la demanda para la terminalidad escolar

En 2016 se hizo una prueba piloto, que en 2017 se institucionalizó e implicó un incremento del 273 por ciento en el número de anotados. Entre el año pasado y éste, subió el 334 por ciento

De 2016, cuando se inició una experiencia piloto en septiembre, a 2017, la demanda de inscriptos por la terminalidad escolar creció un 273 por ciento. Y de 2017 a 2018 un 334 por ciento.

Estos son algunos de los datos que destacó ayer el intendente Martín Gill en relación con ese programa que es uno de los ejes de su gestión de gobierno, y que alcanza tanto a quienes tienen que finalizar el nivel primario como el nivel medio.

Y en ese marco destacó todas las estrategias que se ponen en marcha en ese objetivo, como la habilitación de las guarderías municipales en horario nocturno o a la siesta para que las mamás puedan dejar allí a sus hijos mientras estudian, y las alianzas que se tejieron con distintas instituciones.

Mencionaron como clave esta decisión, ya que en los Centros de Promoción Familiar los niños cenan e incluso realizan la tarea escolar mientras esperan a su mamá o papá. En total concurren 149 chicos que son atendidos por docentes y auxiliares.

“Es interesante ese espacio porque se reciben niños desde 45 días hasta los 12 años. Y la franja de estudiantes de primaria es importante porque los chicos hacen allí sus tareas, eso nos permite reforzar también el apoyo escolar”, destacó la coordinadora del programa de terminalidad, María del Carmen Lorenzatti.

También contó que en su mayoría los estudiantes son mujeres. Representan, en promedio, más del 75 por ciento del total.

Para el abordaje

Sobre la decisión de habilitar oportunidades para facilitar la terminalidad escolar Gill habló de las tres estrategias que se desarrollan. Una primera de tipo institucional formal en conjunto con los CENPA y los CENMA. Otra con los PIT, que es un programa de terminalidad e inclusión escolar de nivel medio, de los cuales en la ciudad hay tres, dos abiertos en estos dos últimos años. Y el plan de terminalidad escolar con el que, según contó, van al territorio “buscando casa por casa”, a quienes no culminaron la primaria o secundaria para promover que sí lo hagan.

En esta tercera línea, 2016 tuvo 130 inscriptos (110 en secundaria y 20 en primaria), que el año pasado aumentaron a 500, mientras que este año subieron a 1.002.

“La gente lo incorporó en su dinámica. Se les plantea que se puede tener otra oportunidad y para eso está el Estado municipal con sus aliados territoriales”, apuntó el jefe comunal.

Y en esa lista de aliados incluyó desde al Gobierno de la Provincia, a la Facultad Regional Villa María de la UTN, entre otros.

En la conferencia de prensa Gill no estuvo solo, lo acompañaron Lorenzatti y la secretaria de Educación, Margarita Schweizer.

Fue Lorenzatti quien avanzó en la caracterización de los alumnos que asisten a los programas. 

“La demanda es muy grande. En general podemos decir que estos 1.002 estudiantes del programa, de acuerdo al Censo 2010 y según la tasa de crecimiento estimada por el Observatorio Integral de la Región (OIR), representan el 1,15 por ciento de la población total de la ciudad. Y esto nos parece un dato importante”, puntualizó. Y añadió: “Lo importante es que el programa está en la calle. La gente viene a preguntar, hemos tejido una red en los barrios, de manera que los vecinos lo conocen”.

Mariana Corradini

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