Tras anotar sus alianzas, Juntos por el Cambio y el Frente de Todos aguardan con expectativa las elecciones de mañana, cuando las provincias de Santa Fe, San Luis, Formosa y Tierra del Fuego elegirán a sus gobernadores y volverán a dar pistas de los comicios nacionales.
Desde ya, se vislumbra que será una jornada de festejos para el peronismo kirchnerista, debido a que se trata de un año en el que vienen ganando los oficialismos en todas las provincias.
El peronismo gobierna en tres de las cuatro provincias en las que se vota (San Luis, Formosa y Tierra del Fuego) y se encaminaría a retener esos distritos, mientras que en Santa Fe se esperanza con arrebatarle la Gobernación al Frente Progresista que lideran los socialistas y que gestionan desde hace 12 años consecutivos.
En cambio, la alianza del PRO, la UCR y la Coalición Cívica no prevé un domingo de celebraciones, ya que la mayoría de los sondeos dan a los candidatos de ese espacio en el tercer lugar en Santa Fe y Tierra del Fuego y en el segundo en Formosa.
Juntos por el Cambio deposita una luz de esperanza en lo que pueda suceder en San Luis, donde el panorama se muestra más incierto y el candidato propio, Claudio Poggi, pretende dar la sorpresa aprovechando la ruptura entre los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, quienes pugnarán por la Gobernación.
En este escenario, tanto el kirchnerismo como el macrismo buscarán al día siguiente de los comicios difundir su propia lectura.
Los primeros harán hincapié en que se trata de una ola de triunfos que tendrá su corolario en octubre (presidenciales y provincia y Ciudad de Buenos Aires), mientras que los segundos alertarán que no es correcto "nacionalizar" la realidad de cada provincia y tildarán esas derrotas de "previsibles" ya que se desarrollaron en territorios "desfavorables".
En este octavo turno electoral del año, los comicios de mañana estarán marcados por las aspiraciones reeleccionistas de los mandatarios, en especial en el caso de Gildo Insfrán, que buscará su séptimo gobierno en Formosa, y por la fuerte disputa entre los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, que por primera vez desde el regreso de la democracia competirán en listas separadas por la gobernación de San Luis.
En Santa Fe, el distrito con mayor cantidad de habitantes para las elecciones de mañana, el Partido Socialista intentará mantenerse al frente de la provincia que gobierna desde 2007 con una nueva postulación del diputado y exmandatario Antonio Bonfatti, quien se enfrentará al peronista Omar Perotti, que competirá con su Frente Juntos, y al representante de Cambiemos, el radical José Corral, por la alianza Vamos Juntos.
En Tierra del Fuego, a su vez, algo más de 130 mil ciudadanos tendrán que definir si le otorgan la reelección a la gobernadora Rosana Bertone, afín al kirchnerismo pero con buen diálogo con la Casa Rosada, o si optan por Gustavo Melella, el intendente de Río Grande de Forja o avalan a Juan Rodríguez, de Cambiemos.
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El peronismo gobierna en tres de las cuatro provincias en las que se vota (San Luis, Formosa y Tierra del Fuego) y se encaminaría a retener esos distritos, mientras que en Santa Fe se esperanza con arrebatarle la Gobernación al Frente Progresista que lideran los socialistas y que gestionan desde hace 12 años consecutivos.
En cambio, la alianza del PRO, la UCR y la Coalición Cívica no prevé un domingo de celebraciones, ya que la mayoría de los sondeos dan a los candidatos de ese espacio en el tercer lugar en Santa Fe y Tierra del Fuego y en el segundo en Formosa.
Juntos por el Cambio deposita una luz de esperanza en lo que pueda suceder en San Luis, donde el panorama se muestra más incierto y el candidato propio, Claudio Poggi, pretende dar la sorpresa aprovechando la ruptura entre los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, quienes pugnarán por la Gobernación.
En este escenario, tanto el kirchnerismo como el macrismo buscarán al día siguiente de los comicios difundir su propia lectura.
Los primeros harán hincapié en que se trata de una ola de triunfos que tendrá su corolario en octubre (presidenciales y provincia y Ciudad de Buenos Aires), mientras que los segundos alertarán que no es correcto "nacionalizar" la realidad de cada provincia y tildarán esas derrotas de "previsibles" ya que se desarrollaron en territorios "desfavorables".
En este octavo turno electoral del año, los comicios de mañana estarán marcados por las aspiraciones reeleccionistas de los mandatarios, en especial en el caso de Gildo Insfrán, que buscará su séptimo gobierno en Formosa, y por la fuerte disputa entre los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, que por primera vez desde el regreso de la democracia competirán en listas separadas por la gobernación de San Luis.
En Santa Fe, el distrito con mayor cantidad de habitantes para las elecciones de mañana, el Partido Socialista intentará mantenerse al frente de la provincia que gobierna desde 2007 con una nueva postulación del diputado y exmandatario Antonio Bonfatti, quien se enfrentará al peronista Omar Perotti, que competirá con su Frente Juntos, y al representante de Cambiemos, el radical José Corral, por la alianza Vamos Juntos.
En Tierra del Fuego, a su vez, algo más de 130 mil ciudadanos tendrán que definir si le otorgan la reelección a la gobernadora Rosana Bertone, afín al kirchnerismo pero con buen diálogo con la Casa Rosada, o si optan por Gustavo Melella, el intendente de Río Grande de Forja o avalan a Juan Rodríguez, de Cambiemos.

