Finalmente, se rompió Cambiemos: Mestre y Negri van por separado
Ante la falta de consenso, la Mesa Nacional desactivó la interna prevista para el domingo próximo y autorizó a los dos precandidatos a presentar listas para gobernador. El Frente Cívico y el Pro pidieron salir de la alianza
Finalmente, se rompió Cambiemos en la provincia: Ramón Mestre y Mario Negri van por separado a las elecciones del 12 de mayo próximo.
Ante la falta de acuerdo, la Mesa Nacional desactivó la interna prevista para el domingo próximo y autorizó a los dos precandidatos a presentar listas para gobernador.
Simultáneamente, el Pro y el Frente Cívico pidieron que la Justicia Electoral los autorizara a salir de la alianza.
Aunque la disolución formal de Cambiemos Córdoba semeje un esperado desenlace, la ausencia de la alianza como estructura abre nuevos interrogantes de cara a las elecciones para la renovación de autoridades provinciales.
En primer lugar, los aspirantes a los principales cargos (gobernador y vicegobernador, intendente y viceintendente de la ciudad de Córdoba) deberán encontrar sellos electorales. Luego, tendrán que inscribir sus fuerzas antes de la noche del próximo miércoles 13.
En el caso de Ramón Mestre, la opción parece evidente: apelará a la vieja y conocida lista 3, de neto corte albirrojo.
Más compleja parece la situación de quienes representan a los partidos que hoy presentaron formalmente su “renuncia” al espacio que habían constituido el pasado 8 de febrero.
Todo indica que el Frente Cívico y el Pro unirán sus filas y conformarán una nueva alianza, con las fórmulas Mario Negri–Héctor Baldassi para la provincia y Luis Juez–Alicia Migliore para la capital provincial.
“Antes del miércoles a la noche, se anotará una nueva alianza en la Justicia Electoral provincial en la que estarán representados todos los sectores y dirigentes del espacio: una parte del radicalismo que apoya a Negri, todo el Frente Cívico, toda la Coalición Cívica y todo el Pro”, dice el comunicado enviado a la prensa.
Pero aún restan aspectos cruciales por limar en las próximas 48 horas.
El rescoldo de resquemores que se extiende entre los referentes aparece como el primer obstáculo.
En los últimos días Luis Juez destinó una andanada de críticas al Pro Córdoba, al que señaló como “el espacio político más retrógrado”.
Desde su entorno se suman a las voces que señalan que las principales espadas amarillas (con Nicolás Massot a la cabeza) apuraron el proceso de desintegración de una versión autóctona de Cambiemos.
Aseguran, en estricto off, que desde la Casa Rosada se privilegió un status quo con el actual gobernador Juan Schiaretti. Curiosamente, similar diagnóstico trazan desde el mestrismo.
Desde el Pro optaron por la mesura y pidieron algunas horas para expedirse formalmente.
Pero con micrófonos apagados también fustigan a sus aliados.
“La instrucción es ir juntos con el Frente Cívico, así que tendremos que ponernos de novios y bancar los trapos. No será fácil si Juez nos sigue tirando cascotes”, dijeron dirigentes cordobeses a Puntal.
Las mismas voces admitieron que la designación de la postulante a la viceintendencia es un punto crítico. “Queremos un nombre propio, él dice que ese cargo lo decide él. Y por eso nos pega”, indicaron a este diario.
Aunque admitieron molestias por las señales ambiguas desde la Casa Rosada, relativizaron que lo sucedido pueda favorecer al gobierno de Unión por Córdoba: “El mal mayor ya ocurrió, que es la ruptura de Cambiemos. A Schiaretti lo que le convenía era Mestre como candidato”.
Luis Zegarra. Redacción Puntal
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Ante la falta de acuerdo, la Mesa Nacional desactivó la interna prevista para el domingo próximo y autorizó a los dos precandidatos a presentar listas para gobernador.
Simultáneamente, el Pro y el Frente Cívico pidieron que la Justicia Electoral los autorizara a salir de la alianza.
Aunque la disolución formal de Cambiemos Córdoba semeje un esperado desenlace, la ausencia de la alianza como estructura abre nuevos interrogantes de cara a las elecciones para la renovación de autoridades provinciales.
En primer lugar, los aspirantes a los principales cargos (gobernador y vicegobernador, intendente y viceintendente de la ciudad de Córdoba) deberán encontrar sellos electorales. Luego, tendrán que inscribir sus fuerzas antes de la noche del próximo miércoles 13.
En el caso de Ramón Mestre, la opción parece evidente: apelará a la vieja y conocida lista 3, de neto corte albirrojo.
Más compleja parece la situación de quienes representan a los partidos que hoy presentaron formalmente su “renuncia” al espacio que habían constituido el pasado 8 de febrero.
Todo indica que el Frente Cívico y el Pro unirán sus filas y conformarán una nueva alianza, con las fórmulas Mario Negri–Héctor Baldassi para la provincia y Luis Juez–Alicia Migliore para la capital provincial.
“Antes del miércoles a la noche, se anotará una nueva alianza en la Justicia Electoral provincial en la que estarán representados todos los sectores y dirigentes del espacio: una parte del radicalismo que apoya a Negri, todo el Frente Cívico, toda la Coalición Cívica y todo el Pro”, dice el comunicado enviado a la prensa.
Pero aún restan aspectos cruciales por limar en las próximas 48 horas.
El rescoldo de resquemores que se extiende entre los referentes aparece como el primer obstáculo.
En los últimos días Luis Juez destinó una andanada de críticas al Pro Córdoba, al que señaló como “el espacio político más retrógrado”.
Desde su entorno se suman a las voces que señalan que las principales espadas amarillas (con Nicolás Massot a la cabeza) apuraron el proceso de desintegración de una versión autóctona de Cambiemos.
Aseguran, en estricto off, que desde la Casa Rosada se privilegió un status quo con el actual gobernador Juan Schiaretti. Curiosamente, similar diagnóstico trazan desde el mestrismo.
Desde el Pro optaron por la mesura y pidieron algunas horas para expedirse formalmente.
Pero con micrófonos apagados también fustigan a sus aliados.
“La instrucción es ir juntos con el Frente Cívico, así que tendremos que ponernos de novios y bancar los trapos. No será fácil si Juez nos sigue tirando cascotes”, dijeron dirigentes cordobeses a Puntal.
Las mismas voces admitieron que la designación de la postulante a la viceintendencia es un punto crítico. “Queremos un nombre propio, él dice que ese cargo lo decide él. Y por eso nos pega”, indicaron a este diario.
Aunque admitieron molestias por las señales ambiguas desde la Casa Rosada, relativizaron que lo sucedido pueda favorecer al gobierno de Unión por Córdoba: “El mal mayor ya ocurrió, que es la ruptura de Cambiemos. A Schiaretti lo que le convenía era Mestre como candidato”.
Luis Zegarra. Redacción Puntal