Generaron alivio y entusiasmo en el Gobierno los resultados de recientes encuestas que ubican al presidente Mauricio Macri en una posición más robusta en mediciones de intención de voto en comparación con meses anteriores.
Las consultas se realizaron después de la designación de la fórmula presidencial kirchnerista, integrada por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.
En promedio, muestran una ligera ventaja de la dupla Fernández en primera vuelta, aunque luego, en un eventual balotaje, los números favorecerían por una mínima diferencia a Macri en la búsqueda de su reelección.
En estos casos, analistas políticos suelen comentar que se trata de una "moneda en el aire", tomando en cuenta que la distancia entre Macri y los Fernández es de apenas un punto cuando aún restan más de cinco meses y medio para esa probable, aunque no certera, segunda vuelta.
El fortalecimiento de la figura del Presidente coincide con un momento de estabilidad del tipo de cambio y con un período de incertidumbre en aumento en torno del futuro de Alternativa Federal con vistas a las próximas elecciones.
Ocurre que las versiones sobre una posible salida de Sergio Massa de ese espacio resuenan cada vez con mayor intensidad, mientras el kirchnerismo, el propio peronismo federal y hasta Cambiemos se disputan por estos días "los votos" que les pueda aportar el líder del Frente Renovador.
Por un lado, el kirchnerismo busca fortalecerse con una eventual incorporación de Massa, en tanto Alternativa Federal lo necesita en sus filas para no desmembrarse y ver diluido su capital político en el tramo decisivo de la campaña electoral.
En el caso de Cambiemos, si efectivamente llegara a avanzar la posibilidad de que Massa -como candidato a Presidente- lleve consigo una lista colectora con la gobernadora María Eugenia Vidal como postulante a una reelección, se reforzarían sus probabilidades de retener el poder en el principal distrito del país.
Las energías del Gobierno están enfocadas en llegar a un balotaje y, en pos de ese objetivo, los arquitectos electorales del macrismo estarían analizando distintos escenarios, incluyendo un (por ahora) hipotético acuerdo con Massa.
De todos modos, ayer Massa pareció acercarse un paso más al "Frente Patriótico" que integran el peronismo K y Unidad Ciudadana, entre otros, al reiterar sus intenciones de conformar una "una gran y amplia coalición opositora".
En el Gobierno saben que la contienda electoral que se avecina demanda salir airoso o terminar medianamente bien parado al cabo de cada una de las distintas instancias "preliminares", comenzando con las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso).
Ese domingo, 11 de agosto, Cambiemos necesita obtener un caudal de votos significativo que fortalezca sus probabilidades de alcanzar una segunda vuelta en los comicios generales de octubre.
La caza de votos ajenos
Son el primer escollo que debe superar el Gobierno, las Paso, unos comicios que separarán la paja del trigo con vistas a la compulsa del 27 de octubre.
Massa como "aliado" en la provincia le sumaría votos a Cambiemos, en detrimento del kirchnerismo.
Una lógica electoral similar esgrimen quienes sostienen que el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, podría constituirse en el compañero de fórmula que Macri necesita para expandir su caudal de respaldo más allá de los actuales límites del oficialismo.
Si bien Urtubey le bajó de antemano el pulgar a la posibilidad de sumarse a la actual coalición de gobierno, en el macrismo algunos consideran que un acuerdo con Massa podría obrar de estímulo para que reviera su postura.
Más allá de las especulaciones, lo cierto es que la fórmula presidencial de Cambiemos permanece abierta, ya que Macri aún debe confirmar a su candidato a vicepresidente.
En Balcarce 50 entienden que, después de tres años y medio de gobierno, existe la necesidad de refrescar la coalición con un binomio combinado entre un "Pro puro" como Macri y un dirigente de otro espacio político.
En las últimas horas tomó fuerza la posibilidad de que sea un radical quien acompañe al jefe de Estado e incluso el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, postuló a Ernesto Sanz, pero se está pensando también en que sea una mujer la que finalmente escolte a Macri en la fórmula.
Analistas políticos consideran que podría resultar determinante el candidato a vicepresidente para bajar la imagen negativa que acumula el jefe de Estado en el Conurbano bonaerense, allí donde el peronismo espera lograr una diferencia significativa en octubre.
Se vienen tiempos de definiciones en materia electoral con miras al cierre de listas previsto para dentro de dos semanas (el 22 de junio próximo) y la principal incógnita gira en torno del rumbo que vaya a tomar Massa, que se perfila para convertirse -una vez más- en el principal "árbitro" de estas elecciones.
Mientras tanto, el Gobierno necesita estabilidad primero hasta las Paso y luego hasta los comicios generales para fortificar sus chances de reelección, con un dólar calmo especialmente, y mostrar también logros de su gestión.
Se espera que en los próximos meses el macrismo insista en la promoción de sus obras públicas, en un intento por evitar la fuga de decepcionados hacia ofertas electorales construidas sobre la base de potenciales votantes de Cambiemos, como las que lideran Roberto Lavagna y José Luis Espert.
Para cerrar, una incógnita que genera "ruido" en la Casa Rosada: ¿por qué Carrió está tan callada?
Emiliano Rodríguez - Agencia Noticias Argentinas
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En promedio, muestran una ligera ventaja de la dupla Fernández en primera vuelta, aunque luego, en un eventual balotaje, los números favorecerían por una mínima diferencia a Macri en la búsqueda de su reelección.
En estos casos, analistas políticos suelen comentar que se trata de una "moneda en el aire", tomando en cuenta que la distancia entre Macri y los Fernández es de apenas un punto cuando aún restan más de cinco meses y medio para esa probable, aunque no certera, segunda vuelta.
El fortalecimiento de la figura del Presidente coincide con un momento de estabilidad del tipo de cambio y con un período de incertidumbre en aumento en torno del futuro de Alternativa Federal con vistas a las próximas elecciones.
Ocurre que las versiones sobre una posible salida de Sergio Massa de ese espacio resuenan cada vez con mayor intensidad, mientras el kirchnerismo, el propio peronismo federal y hasta Cambiemos se disputan por estos días "los votos" que les pueda aportar el líder del Frente Renovador.
Por un lado, el kirchnerismo busca fortalecerse con una eventual incorporación de Massa, en tanto Alternativa Federal lo necesita en sus filas para no desmembrarse y ver diluido su capital político en el tramo decisivo de la campaña electoral.
En el caso de Cambiemos, si efectivamente llegara a avanzar la posibilidad de que Massa -como candidato a Presidente- lleve consigo una lista colectora con la gobernadora María Eugenia Vidal como postulante a una reelección, se reforzarían sus probabilidades de retener el poder en el principal distrito del país.
Las energías del Gobierno están enfocadas en llegar a un balotaje y, en pos de ese objetivo, los arquitectos electorales del macrismo estarían analizando distintos escenarios, incluyendo un (por ahora) hipotético acuerdo con Massa.
De todos modos, ayer Massa pareció acercarse un paso más al "Frente Patriótico" que integran el peronismo K y Unidad Ciudadana, entre otros, al reiterar sus intenciones de conformar una "una gran y amplia coalición opositora".
En el Gobierno saben que la contienda electoral que se avecina demanda salir airoso o terminar medianamente bien parado al cabo de cada una de las distintas instancias "preliminares", comenzando con las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso).
Ese domingo, 11 de agosto, Cambiemos necesita obtener un caudal de votos significativo que fortalezca sus probabilidades de alcanzar una segunda vuelta en los comicios generales de octubre.
La caza de votos ajenos
Son el primer escollo que debe superar el Gobierno, las Paso, unos comicios que separarán la paja del trigo con vistas a la compulsa del 27 de octubre.
Massa como "aliado" en la provincia le sumaría votos a Cambiemos, en detrimento del kirchnerismo.
Una lógica electoral similar esgrimen quienes sostienen que el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, podría constituirse en el compañero de fórmula que Macri necesita para expandir su caudal de respaldo más allá de los actuales límites del oficialismo.
Si bien Urtubey le bajó de antemano el pulgar a la posibilidad de sumarse a la actual coalición de gobierno, en el macrismo algunos consideran que un acuerdo con Massa podría obrar de estímulo para que reviera su postura.
Más allá de las especulaciones, lo cierto es que la fórmula presidencial de Cambiemos permanece abierta, ya que Macri aún debe confirmar a su candidato a vicepresidente.
En Balcarce 50 entienden que, después de tres años y medio de gobierno, existe la necesidad de refrescar la coalición con un binomio combinado entre un "Pro puro" como Macri y un dirigente de otro espacio político.
En las últimas horas tomó fuerza la posibilidad de que sea un radical quien acompañe al jefe de Estado e incluso el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, postuló a Ernesto Sanz, pero se está pensando también en que sea una mujer la que finalmente escolte a Macri en la fórmula.
Analistas políticos consideran que podría resultar determinante el candidato a vicepresidente para bajar la imagen negativa que acumula el jefe de Estado en el Conurbano bonaerense, allí donde el peronismo espera lograr una diferencia significativa en octubre.
Se vienen tiempos de definiciones en materia electoral con miras al cierre de listas previsto para dentro de dos semanas (el 22 de junio próximo) y la principal incógnita gira en torno del rumbo que vaya a tomar Massa, que se perfila para convertirse -una vez más- en el principal "árbitro" de estas elecciones.
Mientras tanto, el Gobierno necesita estabilidad primero hasta las Paso y luego hasta los comicios generales para fortificar sus chances de reelección, con un dólar calmo especialmente, y mostrar también logros de su gestión.
Se espera que en los próximos meses el macrismo insista en la promoción de sus obras públicas, en un intento por evitar la fuga de decepcionados hacia ofertas electorales construidas sobre la base de potenciales votantes de Cambiemos, como las que lideran Roberto Lavagna y José Luis Espert.
Para cerrar, una incógnita que genera "ruido" en la Casa Rosada: ¿por qué Carrió está tan callada?
Emiliano Rodríguez - Agencia Noticias Argentinas

