“No sé cuáles son las causas del malestar de Córdoba con nuestro proyecto; lo que sí sé es que no quiero que ese malestar exista. Necesito que no exista, más allá de cómo votan los cordobeses”. Alberto Fernández, el precandidato a presidente por el Frente de Todos, sabe que la provincia y el sur conforman un territorio complejo para el kircherismo. Pero plantea que esa relación debe redefinirse.
El exjefe de Gabinete habla con Puntal mientras viaja en auto durante la recorrida que lo llevó por General Deheza, Bell Ville y que hoy lo tendrá en Río Cuarto. “Estoy casi sin voz -dice-. Pero le damos pelea”.
En su segunda visita a Córdoba habló de qué hará con el dólar, con los fuertes vencimientos de deuda que se vienen en el 2020 y de la resistencia que en Córdoba despierta el kirchnerismo.
- Está recorriendo Río Cuarto, el sur de Córdoba, un territorio hostil electoralmente para el kirchnerismo. Aquí ha perdido por mucha diferencia ¿A qué lo adjudica y qué objetivo se fija para las elecciones?
- Mi desafío es que Córdoba sea parte del proyecto que nosotros planteamos. No concibo una Argentina sin una presencia importante de Córdoba. Es una provincia particularmente importante como para no prestarle atención o para prescindir de ella a la hora del bienestar del país. No sé muy bien cuáles son las causas del malestar de Córdoba con lo que usted llama el kirchnerismo pero lo que sí sé es que ese malestar yo no quiero que exista. Necesito que no exista, más allá de cómo votan. Lo que necesito es que Córdoba en general y toda la zona de Río Cuarto, el sur, Villa María, que es muy productiva en términos agropecuarios e industriales, se integren al proyecto de país. Haré todo lo que esté a mi alcance para lograrlo porque, insisto, no puedo pensar una Argentina sin Córdoba incluida.
- Hablábamos con Gabriel de Raedemaeker, titular de Cartez, y nos decía que el campo no cree que usted encarne una versión distinta de lo que fue el gobierno de Cristina. Consideran que se repetiría la falta de diálogo y que sería la vuelta de un enfrentamiento al que no quieren regresar. ¿Piensa revisar la forma de relacionamiento con ese sector?
- Pero esa no fue la forma en que nos relacionamos cuando fui jefe de Gabinete. La verdad es esa. Mientras fui jefe de Gabinete mantuve permanentemente el diálogo con ellos. Ni siquiera concibo gobernar sin dialogar. No lo he hecho nunca y no lo pienso hacer. Aunque también es cierto que a veces tengo que luchar contra la necedad de algunos que tienen posición tomada y no quieren escuchar. Pero, bueno, seguiré insistiendo en que hablemos porque hace falta abrir cabezas y recuperar el diálogo.
- ¿Qué opina de las encuestas que se han dado a conocer en las últimas horas y hablan de un acercamiento del gobierno en intención de voto?
- La verdad es que tengo datos muy distintos. De todas maneras, la encuesta que vale es la del día del voto. Y lo único que espero es que ese día los argentinos me acompañen. Estoy seguro de que tendremos una situación tranquila a la hora de la elección pero, bueno, en el mientras tanto uno tiene que aguantar todos estos juegos, operaciones que promueve el gobierno y a las que algunos medios se prestan. Pero lo importante es que la gente me acompañe, no tiene mucho sentido hablar de encuestas hoy en día. Lo que me preocupa es que Argentina tiene muchos problemas, que Córdoba no está exenta de esos problemas. Porque Córdoba no debe estar contenta cuando ve las empresas que cierran, cuando ve que desde una fábrica de pelotas de fútbol hasta la actividad industrial están padeciendo porque Argentina cae económicamente. Esa es la realidad de Córdoba. Creo que los cordobeses a esa realidad deben querer cambiarla y me parece que la única posibilidad de poder cambiarla es que nos acompañen porque el gobierno lo que dice es que va a seguir haciendo lo mismo pero más rápido. Confío mucho en los cordobeses y en los argentinos en general y estoy seguro de que nos van a acompañar mayoritariamente.
- ¿Esperaba otro tipo de posicionamiento de Schiaretti en la elección nacional?
- No, no. Pero tampoco es un problema porque hay cierta confusión que les hace creer a todos que los gobernadores me tienen que garantizar los votos. Quien se tiene que conseguir los votos soy yo, no es Schiaretti ni ningún gobernador. Soy yo. Y con el Gringo hablé y lo conozco hace muchos años, me explicó su situación y, bueno, él sabrá y entenderá por qué lo hace.
- Usted hablaba de la crisis económica, que combina fábricas que cierran, más gente en la pobreza, que pierde el empleo, o que trabaja pero cobra sueldos que no alcanzan. En ese contexto tan negativo, cuando lo habitual es que las elecciones se definan por el estado de la economía, ¿por qué cree que un gobierno como el de Macri sigue teniendo chances electorales?
- Porque hay también una parte de la sociedad argentina que está muy enojada con Cristina y el peronismo. Y él convoca a ese odio que surge de ese espacio. Pero, bueno, está bien. Siempre ha sido un tercio de la Argentina. Seguirá siendo lo mismo. Yo, en vez de convocar al odio y a la división, convoco al futuro, a la esperanza, al trabajo, a la producción, que son los temas que realmente me preocupan.
- Supongamos que gana la elección. En 2020 se vienen compromisos de deuda por 41.000 millones de dólares. El FMI se ha pronunciado claramente a favor de la continuidad de Macri. ¿Cómo piensa gobernar en el 2020 sin ajustar, sin comprometer aún más las condiciones de vida de la población si tiene por delante esos compromisos financieros?
- Ya tuve la experiencia de negociar con el Fondo Monetario Internacional. Y el FMI tendrá que revisar una vez más lo que ha dicho y hecho porque gran parte del problema argentino en materia económica es responsabilidad del Fondo Monetario Internacional. En eso estoy tranquilo: negociaremos con el Fondo. El Fondo sabe mejor que nadie que el plan que propusieron con Macri es un fracaso absoluto y que hay que revisar las cosas.
- Usted ha planteado públicamente que el dólar está subvaluado. Esa definición genera incertidumbre en la clase media y la clase trabajadora, que puede preguntarse si Alberto Fernández va a dejar que el dólar suba y que, como consecuencia, se deteriore aún más el poder adquisitivo y la calidad de vida.
- Alberto Fernández va a hacer lo que siempre hicimos, que es fijar una flotación administrada. No dejar que el dólar se dispare usando dólares en el mercado pero no con tasas de interés. Porque las tasas de interés con las que buscan frenar el dólar nos generan un problema inmenso. Espero que eso se resuelva y se corrija.
- No es fácil una corrección en el corto plazo.
- Nada de lo que deja Macri es fácil. De cualquier manera no me voy a ocupar un segundo en contar cuál fue la herencia recibida. Voy a resolver los problemas.
- ¿Qué haría con el Poder Judicial? ¿Cómo resolvería el hecho de que la Justicia tiene mala imagen pero, a la vez, lleva adelante investigaciones muy importantes para el poder político?
- El problema de la Justicia es un tema que debe preocuparnos en función del Estado de Derecho. La Justicia definitivamente no funciona bien en algunos de sus fueros; el más llamativo es el Fuero Federal, que está corriendo todos los días detrás del poder. Ahora, el secreto nuestro es ver de qué manera empezamos a poner orden en eso. Pero es algo que no depende de un presidente sino del Consejo de la Magistratura, del Poder Legislativo. Hay que resolverlo usando los canales institucionales.
Prometió tarifas desdolarizadas
Entre las definiciones que dejó la recorrida que está haciendo por Córdoba, Alberto Fernández prometió desdolarizar las tarifas de servicios públicos. Además, pronosticó que el dólar en diciembre va a costar un 25 por ciento más, lo que ubicaría la cotización por encima de los 57 pesos y que tendría impacto para los usuarios de servicios.
“No es posible que haya un sector de la economía tan importante como la energía dolarizada en un país que produce y consume en pesos”, indicó en Bell Ville.
Además, señaló que Macri tiene pensado producir un aumento de las tarifas después de las elecciones nacionales.
Marcos Jure. Redacción Puntal
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En su segunda visita a Córdoba habló de qué hará con el dólar, con los fuertes vencimientos de deuda que se vienen en el 2020 y de la resistencia que en Córdoba despierta el kirchnerismo.
- Está recorriendo Río Cuarto, el sur de Córdoba, un territorio hostil electoralmente para el kirchnerismo. Aquí ha perdido por mucha diferencia ¿A qué lo adjudica y qué objetivo se fija para las elecciones?
- Mi desafío es que Córdoba sea parte del proyecto que nosotros planteamos. No concibo una Argentina sin una presencia importante de Córdoba. Es una provincia particularmente importante como para no prestarle atención o para prescindir de ella a la hora del bienestar del país. No sé muy bien cuáles son las causas del malestar de Córdoba con lo que usted llama el kirchnerismo pero lo que sí sé es que ese malestar yo no quiero que exista. Necesito que no exista, más allá de cómo votan. Lo que necesito es que Córdoba en general y toda la zona de Río Cuarto, el sur, Villa María, que es muy productiva en términos agropecuarios e industriales, se integren al proyecto de país. Haré todo lo que esté a mi alcance para lograrlo porque, insisto, no puedo pensar una Argentina sin Córdoba incluida.
- Hablábamos con Gabriel de Raedemaeker, titular de Cartez, y nos decía que el campo no cree que usted encarne una versión distinta de lo que fue el gobierno de Cristina. Consideran que se repetiría la falta de diálogo y que sería la vuelta de un enfrentamiento al que no quieren regresar. ¿Piensa revisar la forma de relacionamiento con ese sector?
- Pero esa no fue la forma en que nos relacionamos cuando fui jefe de Gabinete. La verdad es esa. Mientras fui jefe de Gabinete mantuve permanentemente el diálogo con ellos. Ni siquiera concibo gobernar sin dialogar. No lo he hecho nunca y no lo pienso hacer. Aunque también es cierto que a veces tengo que luchar contra la necedad de algunos que tienen posición tomada y no quieren escuchar. Pero, bueno, seguiré insistiendo en que hablemos porque hace falta abrir cabezas y recuperar el diálogo.
- ¿Qué opina de las encuestas que se han dado a conocer en las últimas horas y hablan de un acercamiento del gobierno en intención de voto?
- La verdad es que tengo datos muy distintos. De todas maneras, la encuesta que vale es la del día del voto. Y lo único que espero es que ese día los argentinos me acompañen. Estoy seguro de que tendremos una situación tranquila a la hora de la elección pero, bueno, en el mientras tanto uno tiene que aguantar todos estos juegos, operaciones que promueve el gobierno y a las que algunos medios se prestan. Pero lo importante es que la gente me acompañe, no tiene mucho sentido hablar de encuestas hoy en día. Lo que me preocupa es que Argentina tiene muchos problemas, que Córdoba no está exenta de esos problemas. Porque Córdoba no debe estar contenta cuando ve las empresas que cierran, cuando ve que desde una fábrica de pelotas de fútbol hasta la actividad industrial están padeciendo porque Argentina cae económicamente. Esa es la realidad de Córdoba. Creo que los cordobeses a esa realidad deben querer cambiarla y me parece que la única posibilidad de poder cambiarla es que nos acompañen porque el gobierno lo que dice es que va a seguir haciendo lo mismo pero más rápido. Confío mucho en los cordobeses y en los argentinos en general y estoy seguro de que nos van a acompañar mayoritariamente.
- ¿Esperaba otro tipo de posicionamiento de Schiaretti en la elección nacional?
- No, no. Pero tampoco es un problema porque hay cierta confusión que les hace creer a todos que los gobernadores me tienen que garantizar los votos. Quien se tiene que conseguir los votos soy yo, no es Schiaretti ni ningún gobernador. Soy yo. Y con el Gringo hablé y lo conozco hace muchos años, me explicó su situación y, bueno, él sabrá y entenderá por qué lo hace.
- Usted hablaba de la crisis económica, que combina fábricas que cierran, más gente en la pobreza, que pierde el empleo, o que trabaja pero cobra sueldos que no alcanzan. En ese contexto tan negativo, cuando lo habitual es que las elecciones se definan por el estado de la economía, ¿por qué cree que un gobierno como el de Macri sigue teniendo chances electorales?
- Porque hay también una parte de la sociedad argentina que está muy enojada con Cristina y el peronismo. Y él convoca a ese odio que surge de ese espacio. Pero, bueno, está bien. Siempre ha sido un tercio de la Argentina. Seguirá siendo lo mismo. Yo, en vez de convocar al odio y a la división, convoco al futuro, a la esperanza, al trabajo, a la producción, que son los temas que realmente me preocupan.
- Supongamos que gana la elección. En 2020 se vienen compromisos de deuda por 41.000 millones de dólares. El FMI se ha pronunciado claramente a favor de la continuidad de Macri. ¿Cómo piensa gobernar en el 2020 sin ajustar, sin comprometer aún más las condiciones de vida de la población si tiene por delante esos compromisos financieros?
- Ya tuve la experiencia de negociar con el Fondo Monetario Internacional. Y el FMI tendrá que revisar una vez más lo que ha dicho y hecho porque gran parte del problema argentino en materia económica es responsabilidad del Fondo Monetario Internacional. En eso estoy tranquilo: negociaremos con el Fondo. El Fondo sabe mejor que nadie que el plan que propusieron con Macri es un fracaso absoluto y que hay que revisar las cosas.
- Usted ha planteado públicamente que el dólar está subvaluado. Esa definición genera incertidumbre en la clase media y la clase trabajadora, que puede preguntarse si Alberto Fernández va a dejar que el dólar suba y que, como consecuencia, se deteriore aún más el poder adquisitivo y la calidad de vida.
- Alberto Fernández va a hacer lo que siempre hicimos, que es fijar una flotación administrada. No dejar que el dólar se dispare usando dólares en el mercado pero no con tasas de interés. Porque las tasas de interés con las que buscan frenar el dólar nos generan un problema inmenso. Espero que eso se resuelva y se corrija.
- No es fácil una corrección en el corto plazo.
- Nada de lo que deja Macri es fácil. De cualquier manera no me voy a ocupar un segundo en contar cuál fue la herencia recibida. Voy a resolver los problemas.
- ¿Qué haría con el Poder Judicial? ¿Cómo resolvería el hecho de que la Justicia tiene mala imagen pero, a la vez, lleva adelante investigaciones muy importantes para el poder político?
- El problema de la Justicia es un tema que debe preocuparnos en función del Estado de Derecho. La Justicia definitivamente no funciona bien en algunos de sus fueros; el más llamativo es el Fuero Federal, que está corriendo todos los días detrás del poder. Ahora, el secreto nuestro es ver de qué manera empezamos a poner orden en eso. Pero es algo que no depende de un presidente sino del Consejo de la Magistratura, del Poder Legislativo. Hay que resolverlo usando los canales institucionales.
Prometió tarifas desdolarizadas
Entre las definiciones que dejó la recorrida que está haciendo por Córdoba, Alberto Fernández prometió desdolarizar las tarifas de servicios públicos. Además, pronosticó que el dólar en diciembre va a costar un 25 por ciento más, lo que ubicaría la cotización por encima de los 57 pesos y que tendría impacto para los usuarios de servicios.
“No es posible que haya un sector de la economía tan importante como la energía dolarizada en un país que produce y consume en pesos”, indicó en Bell Ville.
Además, señaló que Macri tiene pensado producir un aumento de las tarifas después de las elecciones nacionales.
Marcos Jure. Redacción Puntal

