En una ceremonia cargada de emotividad y con una nutrida concurrencia, el pasado viernes, Ignacio Tagni asumió la intendencia de Villa Nueva en la histórica Plaza Capitán de los Andes. Ante un importante marco de público, el flamante intendente expresó su emoción y entusiasmo por asumir el cargo que lo llevará a liderar la ciudad durante los próximos cuatro años, marcados por la celebración del bicentenario.
Inmediatamente, el día domingo posterior, el mandatario solicitó una sesión extraordinaria ante el Concejo Deliberante, en la que se declaró una emergencia económica en la vecina ciudad.
En diálogo con este medio, Sandra Bailone, presidenta del cuerpo legislativo, se manifestó en torno a la situación financiera de Villa Nueva. “Declarar la emergencia económica, financiera y administrativa es una herramienta más que necesaria para el departamento ejecutivo”,comenzó explicando la edil.
Bailone detalló que Villa Nueva atraviesa un momento de “mucha incertidumbre en torno a lo financiero y funcional”, indicó.
Remarcó que la decisión se tomó por el temor a encontrarse con acontecimientos sorpresivos por incumplimientos, como el manifestado días atrás (edición 2/12/23), por un caso de embargo por 76 millones de pesos.
En medio del proceso de cambio de gobierno en Villa Nueva, la Justicia ha impuesto un embargo millonario contra el Municipio de la ciudad debido a un juicio por un accidente ocurrido en 2010.
“Nada hizo el exintendente Graglia para evitar este problema legal, ya que hablamos de un juicio con antelación que data de 13 años atrás, y además la responsabilidad podría haber sido compartida con la vecina ciudad y hoy solamente debe responder Villa Nueva”, manifestó.
La flamante concejal señaló que visualiza una generosa irresponsabilidad por parte del gobierno saliente: “Veo mala intención y remarcando sin ningún lugar a dudas que fue una estafa para la ciudad. Creo que merece ser encuadrada en el marco legal como incumplimiento de un funcionario”, puntualizó.
Aclaró que el plazo de pago del embargo tenía fecha en el año 2018 y era por un monto 76 millones de pesos (lo expresado por el abogado querellante Javier Lamberti). “Obviamente a eso se le suman los costos que haya provocado este incumplimiento y el tiempo que ha pasado por el proceso inflacionario”, reflejó Bailone, destacando nuevamente la mala intención.
Se refirió a las elecciones municipales y los días posteriores a la derrota de Franco Graglia. “Luego de pasar por el proceso electoral en el que la gente eligió a Ignacio Tagni, la ciudad sufrió una desidia y un abandono terribles y ahí también estamos hablando de costos”, advirtió.
Determinó que el reordenamiento de la ciudad será complejo: “Ni siquiera tenemos un corralón”, declaró y agregó:“Como el resultado no favoreció al señor Natalio Graglia, los ciudadanos tuvieron que pagar sus impuestos para no recibir los servicios porque es un abandono todo”, remarcó sobre responsabilidades incumplidas.
Incertidumbre
Bailone manifestó que las situaciones expresadas marcan un camino de incertidumbre para la gestión. “La emergencia financiera tiene su razón de ser”, dijo.
“El objetivo es tratar de reorganizar todas las áreas, tomar contacto de cuál es la situación con los proveedores, cuántos cheques ha dado la Municipalidad en la anterior gestión, tomar contacto con todo lo financiero para que el funcionamiento esté acorde a las necesidades del vecino y brindar los servicios necesarios”, subrayó.
La concejal determinó que esta emergencia económica puede ser momentánea, pero se trabajará para “reorganizar la ciudad”, dijo nuevamente y agregó:“Es lo que nos queda y es el compromiso que ha asumido el intendente Ignacio Tagni para con los vecinos de Villa Nueva”,concluyó.

