La caída más fuerte se produjo en Santa Cruz, que perdió el 15,4 por ciento del empleo privado formal, mientras que en La Rioja y Formosa la caída rondó el 14 por ciento.
¿Dónde se encuentra Córdoba en esa estadística? En una primera instancia, la provincia tiene complicaciones en el sector industrial, donde en los últimos años se perdieron más de 80 mil puestos a nivel país. Con la industria automotriz como bandera, Córdoba parecería ser una de las perdedoras del modelo nacional. Sin embargo, el estudio del Ieral señala que en el tercer trimestre de 2025 se ubicó entre las cuatro provincias que menos perdió empleo en blanco. Mientras en Mendoza la pérdida rozó el 1 por ciento, en Ciudad de Buenos Aires hubo una caída del 2 por ciento, alcanzó el 2,1 por ciento en Santa Fe y se ubicó en el 2,2 por ciento en Córdoba. Es decir, las dos provincias con economías similares, basadas en la producción y la industria, registraron bajas en el nivel de empleo pero no a niveles catastróficos como las provincias del norte.
“Los sectores ligados a recursos naturales (sale oil, minería y agro) muestran mayor capacidad para sostener o generar empleo, impulsados por inversiones, mejoras de productividad y acceso a mercados externos. En contraste, sectores como la construcción y buena parte de los servicios dependen en mayor medida del ciclo macroeconómico local, que todavía no despega”, señala el informe.
El Ieral destaca que en el escenario económico actual no hay un crecimiento general del empleo sino una dinámica muy focalizada. “En este contexto combina una economía en ajuste con oportunidades muy focalizadas. El desempeño laboral no responde a una expansión generalizada sino a dinámicas sectoriales específicas, en general vinculadas a actividades exportadoras o con ventajas comparativas claras. Esto sugiere que el derrame por ahora es limitado, condicionado por la estructura productiva de cada provincia”, plantea el informe.