En la última audiencia, los exfiscales generales Gustavo Vidal Lascano y Darío Vezzaro rechazaron haber impartido instrucciones a los investigadores y buscaron despegarse de las controversias que marcaron la causa, entre ellas el episodio de “El Perejil” y el informe del FBI.
Vidal Lascano relativizó la relevancia de una fotografía de diciembre de 2006, admitió que el actual secretario de la Fiscalía General, Javier Sánchez, lo acompañaba a Río Cuarto y sostuvo que su renuncia se produjo tras la detención del pintor Gastón Zárate.
Por su parte, Vezzaro afirmó que la querella ya contaba en 2007 con un informe que señalaba a Roberto Bárzola y remarcó que tienen vedado dirigir líneas de investigación.
El fiscal de Cámara Julio Rivero consideró que la aparición de Bárzola fue “un hallazgo casual” y advirtió que atribuirle el crimen de manera concluyente resulta apresurado.
También declaró que en su momento dijo que la relación había sido consentida y que ahora no descarta un ataque sexual.
En tanto, el fiscal de instrucción Pablo Jávega reconoció que no tenía sospechas previas sobre el parquetista, a quien imputó tras pruebas genéticas, y defendió la regularidad del proceso investigativo.
En la ocasión, se pasaron fragmentos de la serie de Netflix.
Desde las defensas, el abogado de Miralles, Emilio Andruet, evaluó positivamente las audiencias y sostuvo que los fiscales actuaron conforme a las normas.
En contraste, el representante de la familia Macarrón, Gustavo Liebau, acompañado por Mariángeles Mussolini, expresó un “sabor amargo” y remarcó el dolor de los familiares por el desarrollo del jury.
Y el abogado defensor de Bárzola, Zacarías Ramírez Rigo, aseguró que el parquetista no mató a Nora Dalmasso.
A su turno, la presidenta del jury, Julieta Rinaldi, dispuso un cuarto intermedio hasta el 6 de mayo a las 8.30, cuando comenzarán los alegatos.
Según lo establecido, el veredicto deberá conocerse dentro de las 24 horas posteriores a la finalización de los alegatos.