La situación económica tuvo fuerte impacto en las elecciones del 11 de agosto y así lo admitió ayer el propio jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien hizo referencia a la traducción en votos que eso tuvo en las urnas. Y mencionó puntualmente la prolongada recesión que la actividad viene mostrando en general desde que se desató la primera corrida cambiaria de abril de 2018.
En eso las encuestadoras no se equivocaron. Desde hace meses vienen reflejando que la inflación, la pobreza y los problemas laborales encabezan el listado de preocupaciones del electorado, lejos de otras temáticas que lideraron en otros contextos, como la corrupción o la división de poderes. Hoy, ante necesidades más urgentes, esos temas fueron perdiendo terreno.
En la última encuesta que realizó la semana pasada el consultor Gustavo Córdoba, y que difundió ayer, se muestra que, además del temblor financiero y político, las Paso profundizaron las miradas pesimistas con respecto a la actividad económica en el país.
Cuando el estudio preguntó por las expectativas que tenía el entrevistado para esta misma altura del año próximo, un 41,9% cree que mejorará mientras que un 47,3% piensa que estará peor. En la anterior encuesta esas cifras eran de 41,8% y 44% respectivamente; es decir que creció el grupo de los pesimistas.
Fue la consecuencia de los desajustes que se vivieron durante los últimos 15 días, especialmente con el salto del dólar y el consecuente traslado a precios, que en algunos casos alcanzó entre el 20 y el 30 por ciento en un puñado de días.
Frente a ese contexto y siguiendo con algunas voces que se levantaron desde el 12 de agosto, Gustavo Córdoba consultó sobre la posibilidad de adelantar o no los comicios del 27 de octubre. El resultado de las Paso, que en principio iban a resolver sólo los candidatos de cada una de las fuerzas y terminaron configurando un escenario de virtual presidente electo, motivó que se advirtiera como excesivo el plazo hasta las generales. Sin embargo, el 36 por ciento de los consultados opinó pertinente adelantar los comicios, mientras que más del 55% dijo que hay que respetar lo que establece el cronograma electoral.
Política
En un tramo extenso del trabajo de la consultora se apuntó al plano eminentemente electoral. Allí, la principal pregunta sobre a quién votaría arrojó un resultado que, de concretarse, ampliaría la ventaja obtenida por Alberto Fernández por sobre Mauricio Macri. Es que el relevamiento muestra que el 50,7% votaría por Fernández mientras que el 30,1% lo haría por Macri. Si se quitaran los votos en blanco, como ocurrirá en las generales de octubre, esas mismas cifras se proyectarían a 53,2% y 32,1% respectivamente.
Pero hay un dato más que se suma en la encuesta y tiene que ver no ya con la intención de voto, sino con lo que cree el electorado sobre quién será el próximo presidente: allí Alberto Fernández alcanza el 59% mientras que Macri desciende al 26,5%.
“El Gobierno sufrió un importante pico en su imagen negativa, llegando a un 60%. Sin dudas este fenómeno se explica esencialmente por la reacción del presidente ante los resultados de las primarias”, indica el informe de Córdoba.
A renglón seguido, destaca que “esto también se refleja en la imagen personal del presidente Macri, que llegó al 63% de negatividad y a un 34% de positividad”. Y agrega: “En el lado del Frente de Todos, Alberto Fernández experimentó un pico en su imagen positiva, que asciende al 56% contra un 37% de negativa. Roberto Lavagna, en tanto, obtiene un 42% de positiva y un 30% de negativa”.
A modo de conclusión, la encuestra remarca que “en términos electorales el escenario de las Paso parece haberse consolidado, y vemos incluso un viento a favor de Alberto Fernández que le permitió crecer con respecto al resultado obtenido hace semanas. A su vez, más de la mitad de los argentinos cree que él será el próximo presidente, y que las posibilidades de Juntos por el Cambio de dar vuelta el resultado son mínimas. En el terreno económico, sigue habiendo mucha incertidumbre y un pesimismo que será difícil de combatir”, finaliza.
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En la última encuesta que realizó la semana pasada el consultor Gustavo Córdoba, y que difundió ayer, se muestra que, además del temblor financiero y político, las Paso profundizaron las miradas pesimistas con respecto a la actividad económica en el país.
Cuando el estudio preguntó por las expectativas que tenía el entrevistado para esta misma altura del año próximo, un 41,9% cree que mejorará mientras que un 47,3% piensa que estará peor. En la anterior encuesta esas cifras eran de 41,8% y 44% respectivamente; es decir que creció el grupo de los pesimistas.
Fue la consecuencia de los desajustes que se vivieron durante los últimos 15 días, especialmente con el salto del dólar y el consecuente traslado a precios, que en algunos casos alcanzó entre el 20 y el 30 por ciento en un puñado de días.
Frente a ese contexto y siguiendo con algunas voces que se levantaron desde el 12 de agosto, Gustavo Córdoba consultó sobre la posibilidad de adelantar o no los comicios del 27 de octubre. El resultado de las Paso, que en principio iban a resolver sólo los candidatos de cada una de las fuerzas y terminaron configurando un escenario de virtual presidente electo, motivó que se advirtiera como excesivo el plazo hasta las generales. Sin embargo, el 36 por ciento de los consultados opinó pertinente adelantar los comicios, mientras que más del 55% dijo que hay que respetar lo que establece el cronograma electoral.
Política
En un tramo extenso del trabajo de la consultora se apuntó al plano eminentemente electoral. Allí, la principal pregunta sobre a quién votaría arrojó un resultado que, de concretarse, ampliaría la ventaja obtenida por Alberto Fernández por sobre Mauricio Macri. Es que el relevamiento muestra que el 50,7% votaría por Fernández mientras que el 30,1% lo haría por Macri. Si se quitaran los votos en blanco, como ocurrirá en las generales de octubre, esas mismas cifras se proyectarían a 53,2% y 32,1% respectivamente.
Pero hay un dato más que se suma en la encuesta y tiene que ver no ya con la intención de voto, sino con lo que cree el electorado sobre quién será el próximo presidente: allí Alberto Fernández alcanza el 59% mientras que Macri desciende al 26,5%.
“El Gobierno sufrió un importante pico en su imagen negativa, llegando a un 60%. Sin dudas este fenómeno se explica esencialmente por la reacción del presidente ante los resultados de las primarias”, indica el informe de Córdoba.
A renglón seguido, destaca que “esto también se refleja en la imagen personal del presidente Macri, que llegó al 63% de negatividad y a un 34% de positividad”. Y agrega: “En el lado del Frente de Todos, Alberto Fernández experimentó un pico en su imagen positiva, que asciende al 56% contra un 37% de negativa. Roberto Lavagna, en tanto, obtiene un 42% de positiva y un 30% de negativa”.
A modo de conclusión, la encuestra remarca que “en términos electorales el escenario de las Paso parece haberse consolidado, y vemos incluso un viento a favor de Alberto Fernández que le permitió crecer con respecto al resultado obtenido hace semanas. A su vez, más de la mitad de los argentinos cree que él será el próximo presidente, y que las posibilidades de Juntos por el Cambio de dar vuelta el resultado son mínimas. En el terreno económico, sigue habiendo mucha incertidumbre y un pesimismo que será difícil de combatir”, finaliza.

