Deportes | entrenador | Sport | torneos

Germán Gaich, un trotamundo del tenis que analiza la situación de la pandemia

El entrenador villamariense pasa los días de aislamiento en Villa Rumipal luego de regresar de Rusia, donde estaba participando de un torneo. "Deseo llegar a Villa María y abrazar a mi familia, estar con los míos", comentó

Germán Gaich es un joven entrenador de tenis de 33 años.

Nacido en Villa María y formado como tenista en el Sport Social Club.

El paso del tiempo puso al tenista en otro lugar. Cerca de las líneas de juego pero no con la actividad que habitualmente lo hacía.

Se probó el buzo de entrenador y encontró una pasión que antes no había sentido.

El bolso cargado de sueños lo subió a un avión y se fue a probar suerte en otro país. Y entrenando a tenistas del “resto del mundo” se gana la vida desde hace unos años.

La situación sanitaria de público conocimiento hizo que Germán regresara a Argentina y realice la cuarentena en las sierras. Y desde la paz serrana dialogó con este diario para dejar sus sensaciones de cómo ve al mundo de su experiencia de ser un viajero constante por la profesión.

“Me encuentro cumpliendo el aislamiento en Villa Rumipal hasta el 12 de abril. El 13 voy a estar por Villa María y continuaré con mi familia en mi ciudad el resto de la cuarentena”, comenta Gaich sobre sus días de aislamiento apenas bajó del avión.

-¿Dónde te encontrabas en el momento que comenzó la pandemia?

-Estaba en Rusia participando con mi dirigida, la tenista rusa Alina Charaeva, de una gira de 4 Torneos Futures en Moscú.

Allí comenzó toda esta situación bastante complicada y difícil.

-Por qué elegiste Argentina?

-Tengo mi academia de tenis en Barcelona, España, pero debido a esta pandemia y que toda la actividad deportiva está parada decidí volver a Argentina. Una vez en el país debo cumplir con el aislamiento como marca la ordenanza cuando uno viene del extranjero, son 15 días y luego podré viajar a Villa María. Nada mejor que estar en casa.

-¿Tuviste miedo por como fue sucediendo todo tan rápido?

-No sé si miedo, pero sí muchas sensaciones encontradas. La verdad que en esos países de alto riesgo de contagio se vio bien complicado el virus y se vivía al extremo.

Lamentablemente las noticias eran desalentadoras, porque cada vez había más cantidad de casos, no sólo gente grande sino también gente joven.

-¿Cómo fue el regreso de España a Argentina?

-No fue para nada fácil, ya que conseguir vuelos y aviones fue todo un tema, tuve que estar muchos días en los aeropuertos de Barcelona y Chile.

-¿Cómo te encontrás de salud?

-Gracias a Dios sin ningún síntoma, estoy bien y tranquilo, respirando aire puro y disfrutando de la belleza y la tranquilidad de las sierras.

-¿Hasta cuándo te quedás en Villa María?

-El tenis se ha suspendido hasta el 13 julio y por el momento está también en un parate el circuito internacional o sea que hasta que tenga novedades estaré en Villa María.

-¿Volverías a colaborar con el Sport?

Sí, hay un montón de tenistas jóvenes con futuro, tengo buena relación con todos los profesores y es un placer poder volver a mi segunda casa.

Su historia como jugador

“Me formé y crié en el Sport Social Club, entidad a la que quiero mucho, porque he pasado mis mejores años ahí dentro jugando al tenis y compitiendo a nivel profesional hasta los 24 años.

Luego me radiqué un poco en Córdoba y otro poco en Buenos Aires y estuve visitando diferentes puntos del país, porque intervenía en torneos e iba cambiando de entrenadores, pero siempre haciendo base en Villa María”.

-¿Cuándo dejaste de ser jugador para convertirte en entrenador?

-A los 25 años comencé a ser entrenador en el Sport Social Club. Trabajé con varios tenistas, entre los que se destacan Facundo Argüello, Pedro Cachín y Bruno Caula. Luego acompañé como entrenador a Eduardo Schwank, Facundo Bagnis y otros deportistas argentinos.

En el año 2017 empecé a entrenar a una tenista brasilera, Beatriz Haddad Maia. Fueron tres años de trabajo y la primera vez que me radiqué fuera del país.

Con ella entrenamos mucho tiempo en Brasil y Estados Unidos y en otros lugares en lo que respecta al circuito internacional en diferentes torneos, sobresaliendo los 4 Grand Slam como son el Abierto de Australia, el Us Open, Wimbledon y Roland Garros.

Torneos muy lindos porque te relacionás con los mejores tenistas del mundo.

-¿Cómo siguió tu historia?

-Después terminamos de trabajar con la tenista brasilera y me salió la oportunidad de radicarme en Barcelona, España, donde tengo mi academia. Hasta antes de venirme para Argentina estaba entrenando a la rusa Alina Charaeva y a otros deportistas.

-¿Qué sucederá de ahora en adelante?

-De ahora en más veré qué hago, tengo que analizar otras posibles ofertas y ver qué me conviene.

Apuntaré a buscar nuevos jugadores, con otros proyectos y crecimientos personales. Tengo muchas ganas de volver a entrenar a Beatriz Haddad Maia.

Le puso el sello. En el aislamiento de las serranías y anhelando “abrazar a mi familia”.