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"Es difícil que en los próximos meses la inflación esté por debajo del 6%"

El director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Ariel Barraud, indicó que no hay expectativas de que el índice de precios tenga una caída importante durante el resto del año

Ariel Barraud, director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Córdoba, manifestó que en los próximos meses será difícil que la inflación baje del 6 por ciento mensual que se registró en el trimestre en septiembre. Así, el índice de precios se encamina a superar la barrera del 100 por ciento anual.

El último dato que dio a conocer el Indec arrojó que el mes pasado terminó con un 6,2 por ciento de inflación y con un incremento anual del 83 por ciento.

- La inflación sigue por encima del 6 por ciento y está empezando a tener efectos en la actividad económica y en el resto de las variables. Se conocieron informes que hablan de una caída incluso en el consumo de alimentos.

- Así es, a pesar de que en Argentina estamos acostumbrados a vivir con la inflación desde hace más de 15 años estamos asistiendo a un proceso de aceleración que está generando distorsiones. Tenemos crecimiento diversificado, según sectores de la economía. Más allá del nivel general que estuvo en 7 por ciento en los meses anteriores y que cerró en el 6,2 enseptiembre, tenemos situaciones muy disímiles entre sectores y eso genera distorsiones de precios relativos. Esto se suma a que los principales consumos de las familias, principalmente en bienes esenciales como alimentos y bebidas, está teniendo, a pesar de los aumentos de sueldos, un reacomodamiento y una reducción.

- ¿Hay alguna perspectiva de que se perforen estos escalones que se alcanzaron del 6 o 7 por ciento mensual? El gobierno está tomando medidas para acomodar la macroeconomía, pero no parece tener respuestas para la inflación, al menos en el corto plazo.

- Sí, generalmente el problema de la inflación tiene una raíz muyfuerte relacionada con la emisión monetaria, la cual se vincula con el déficit fiscal y esa es la raíz macroeconómica de la inflación. Luego hay una serie de mecanismos que la propagan y, en algunos casos, la exacerban y tienen mucho que ver con las expectativas de los agentes. Estas expectativas están relacionadas con lo que los agentes, que somos todos nosotros, prevén que pueda pasar con la política. Entonces es una situación que tiene un componente económico, un componente de política económica, y también un componente social y político muy importante. A corto plazo no va a haber una rápida caída de los precios.Tendría que haber un shock muy importante, es decir un cambio muy importante en las políticas y en las expectativas de los agentes, que no está previsto por el lado político ni por el lado económico.Entonces, lógicamente, se va a apelar a cuestiones que el gobierno en situaciones anteriores también lo ha hecho, que son los controles sectoriales para tratar de frenar la inflación a un nivel muy micro. Son situaciones que pueden tener un efecto en el corto plazo. Podremos ver si se hace alguna política de control de precios sobre algunos sectores que han crecido más que el nivel general, que se aplaquen un poco esos precios y tengamos un número un poco menor de la inflación, pero es muy difícil prever que, por ejemplo, las próximas mediciones de inflación estén por debajo del 6 por ciento.

- El kirchnerismo hace mucho hincapié en los márgenes de ganancias de las empresas, fundamentalmente en el rubro alimenticio. El propio viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, admitió que hoy los márgenes de las empresas son mayores, pero lo adjudicó a la situación macroeconómica. Dijo que los márgenes de rentabilidad se aumentan porque no se sabe cuáles van a ser los costos hacia adelante y, por lo tanto, que los empresarios se cubren subiendo los márgenes de ganancia ¿Existe esa cobertura principalmente por la incertidumbre con respecto al valor del dólar?

- Es tal cual. Como lo veníamos diciendo, el componente de expectativa que genera la inflación es que en el futuro puede haber un aumento en el tipo de cambio. El gobierno ha ido convalidando con políticas sectoriales esa expectativa, por ejemplo con el dólar soja. Esos dólares específicos dan una idea clara de que el equipo económico sabe que hay una distorsión desde el punto de vista cambiario que tiene que ser corregida y que va a ser corregida eventualmente en los próximos meses de manera sectorial o con una corrección general del tipo de cambio. Entonces, ahí tenemos una expectativa de suba del tipo de cambio y una expectativa que venimos arrastrando que señala que la inflación va a estar por encima del 5 o 6 por ciento mensual. Así, en ese contexto de distorsiones es donde se realizan las políticas de decisiones de precios de las empresas de los distintos rubros. Y, en ese punto, esas distorsiones generadas dan como resultado que la situación de margen de ganancia en un momento del tiempo puede ser vista como elevada, pero hay que mirarla intertemporalemente y en cuanto a la programación de toda empresa.Esa programación intertemporal se ha perdido en Argentina incluso a nivel familiar:nos es muy difícil pensar a mediano o largo plazo en el plano económico. Esa dificultad de pensar en un mediano y largo plazo es lo que puede llevar inicialmente a que los márgenes puedan ser vistos como muy altos en un tiempo, pero tienen un elemento importante de cobertura. Las empresas juegan en un determinado nivel competitivo que le da el país. Esa competencia general determina el precio que pueden cobrar. De todos modos, siempre el camino pasa por culpar a las empresas de los distintos sectores por la inflación, pero eso no tiene en cuenta algunos factores de la ecuación económica:por ejemplo, la empresa no puede perjudicar a sus consumidores. Ese es un elemento. Pero también hay que considerar que el sector de alimentos o de ropa es muy distinto enArgentina que en el resto del mundo. Y la diferencia está generada por las políticas a las que está sujeto ese sector.