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“Imaginamos una sociedad que tenga su eje en la producción y el empleo”

El dirigente del tercer sector y titular del grupo GESTA admitió que hoy “son dos cosas que están amenazadas”. Señaló que la actual es “una situación complicada”, pero igual manifestó su confianza en que será posible salir

“Estamos asistidos por un tiempo de efervescencia que parte precisamente del impacto que significan procesos devaluatorios, reacomodamientos de precios, índices macro que preocupan, sobre todo en lo que tiene que ver con la producción y el empleo que me parece que eso define toda una posición frente al orden general”, ratificó el titular del Grupo de Empresas Sociales de Trabajo Asociado (GESTA), Miguel Olaviaga.

El dirigente destacó que siempre imaginó “una sociedad que tenga en su eje la producción y el empleo”, a la par que admitió que “hoy son dos cosas que están amenazadas”.

Agregó: “Pero como somos por convicción profundamente democráticos, decimos la democracia tiene que encontrar sus propias respuestas en el marco de la consideración plural de los temas, y para eso la vida de la República se expresa a través del Parlamento, de las organizaciones intermedias. De manera tal que estamos en una situación complicada, pero si estamos juntos y dándole valor a esos preceptos democráticos tenemos más posibilidades de salir”.

El también vicepresidente de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR) y candidato a intendente en 2011, ante la pregunta sobre cuál es en la actualidad la situación del tercer sector, recordó que “entidades cooperativas, mutuales, filantrópicas y sociales de cualquier carácter, más allá de la configuración jurídica, en realidad si se lo analiza históricamente son instituciones que nacen con las crisis”.

Por otra parte, destacó que aspiran a que “también en la economía haya un paisaje plural”.

Y explicó: “El ideal para nosotros sería la armonía entre el sector privado, el Estado sin entrar en ideologismos, un Estado eficiente que atienda los requerimientos que la sociedad le asigne, y una economía social que regule de alguna manera, a través del interés colectivo que tienen los componentes sociales que la funden, que sea el equilibrio. No tiene que haber desproporciones”.

Un Estado “promoviendo, desarrollando, articulando y fundamentalmente haciéndose cargo de la deuda que la sociedad tiene frente a los excluidos”.

Con un cambio de perfil

Olaviaga ratificó que el “llamado tercer sector es un sector que también está cambiando su perfil”, revisó la historia que en sus momentos iniciales encuentra sus raíces en entidades filantrópicas y apuntó que hoy tienen “otro desafío”, en tanto “magníficos instrumentos para incidir en un ordenamiento macro de la economía”. 

Puntualizó que “como en todas las cosas, las sociedades en crisis necesitan concertar”.

También señaló que “las entidades sociales, más allá del porte que tengan, tienen una matriz: el principio de la solidaridad, no importa si son 20 ó 20 mil, el principio de la solidaridad proyectada como valor común a todos”, en un compromiso “de valoración ética”. Destacó la organicidad de estas entidades que “rinden cuenta, que tienen al propio Estado como auditor de su funcionamiento, en las que hay un sometimiento a las normas y leyes de la República y en las que no hay fuga de capitales”.

En relación con la intención del Estado nacional de cobrarles Ganancias, situación que están resistiendo tal como hicieron el año pasado ante un embate similar, ratificó el posicionamiento del sector al respeto.

“La Ley 20.337 establece que de los remanentes de una cooperativa un 5% va a educación, 5% de estímulos al personal y un 5% que tiene que ver con previsiones de reserva. Y queda un 85 por ciento que lo retiran los socios, que los socios concurren con el Impuesto a las Ganancias. Pensar que las cooperativas como instrumento tienen que hacer un Impuesto a las Ganancias sería una doble imposición”, describió.

Añadió: “Y en el caso de la 20.321, que es la ley de las entidades mutuales, hay una cuestión que las diferencia de las cooperativas que es que no hay retiro de dividendos. Es decir que todos los remanentes que pueda tener una mutual primero que es capital indiviso, no como las cooperativas que uno tiene acciones, y segunda cosa nadie retira. No puede retirar nadie, por lo tanto todos los remantes se capitalizan. Y eso no paga por una simple razón y es que es un instrumento al servicio del desarrollo de cuestiones que a lo mejor el Estado las tenía que prestar. Y una cosa más, en caso de desaparecer, de cesar en su actividad, nadie se lleva nada, va al Estado todo lo que ha hecho una entidad mutual, va al INAES”.

Mariana Corradini.  Redacción Puntal Villa María.

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