El esfuerzo tiene premio. El pretiogioso kinesiólogo Ezequiel Beliera regresó de Kazajistán, donde estuvo en toda la preparación de la selección nacional de taekwondo de cara a los Juegos Olímpicos, y le salió una nueva oportunidad laboral en el exterior. El equipo Leñadores de Durango de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional de México llegó con una propuesta y no lo dudó.
En dialogo con Puntal Villa María, el profesional que en la ciudad está vinculado con Jockey Club y Ameghino comentó: “La propuesta surge por Sebastián Sucarrat, que estuvo trabajando en Ameghino hace un tiempo, allí forjamos una relación. Estaba de asistente de equipo, ahora es el entrenador principal y me llamó para sumarme”.
Beliera partirá este miércoles a la noche desde Ezeiza al Distrito Federal de México y de ahí tomará otro vuelo a Durango.
“Llego a una liga muy competitiva, es corta y donde los equipos invierten mucho en lo económico.
El torneo tendrá la fase regular hasta el 22 de octubre y si el equipo clasifica continúa el certamen hasta mediados de noviembre”, dice el kinesiólogo.
Beliera agrega: “Ya habíamos tenido contacto en otras ocasiones pero no llegamos a un acuerdo. Personalmente, tenía ganas de tener una experiencia en el exterior por todo lo que significa. Desde lo laboral, como también la experiencia de vida y en lo económico”.
-¿Te costó tomar la decisión más allá del deseo que tenías?
-Siempre soy agradecido a mi familia, amigos y los lugares donde me toca trabajar. Se me dio un gran sueño que tenía que era ser parte de un seleccionado nacional y lo pude cumplir con el equipo de taekwondo en la preparación que realizaron en Kazajistán, no alcancé a llegar y me llaman para cumplir otro de los grandes objetivos o anhelos personales: trabajar en el exterior.
Lo pensé bastante y no quería dejar pasar la oportunidad. Hablé con mi familia y me acompañan, no es facil para mi mujer llegar de un viaje largo y volverme a ir pero es un crecimiento personal y de la familia. Lo mismo sucede en los lugares de trabajo, tanto Jockey Club como Ameghino o Roentgen se han puesto muy felices por mi oportunidad y me preocupé por que cada lugar siga funcionando como hasta ahora y desde México voy a estar coordinando.
“Viajo solo, la idea es que a fines de septiembre viaje mi familia para cuando esté finalizando la liga para acompañarme y pasar unos días juntos luego de estar mucho tiempo separados”, comentó quien estuvo acompañando al equipo nacional de taekwondo.
-¿Cuáles son las expectativas en esta nueva aventura?
-Lo primero que deseo es estar a la altura del trabajo y la situación, para mí también será una medida para saber dónde estoy parado a nivel profesional. Dependo mucho de cómo le vaya al equipo, pero daré todo para que los jugadores estén en las mejores condiciones.
La Liga de México
“Es una liga muy corta y de muchos partidos seguidos, por lo tanto los trabajos preventivos son importantes. Espero poder cumplir con las exigencias”, dice sobre el trabajo que tendrá con el plantel.
-¿Cuándo comienzan las tareas en el equipo?
-La pretemporada comienza el 15 de agosto, serán quince días de preparación con encuentros amistosos y el torneo oficial comenzará el 2 de septiembre.
-¿Qué sabés del plantel que vas a encontrar?
-Cerraron a jugadores estadounidenses y mexicanos, trataron de armar un equipo largo y no hay figuras destacadas para que haya buena rotación y usar la mayor cantidad de jugadores posibles.
La experiencia con el equipo de taekwondo en Kazajistán
“Fue una locura, lo disfruté al máximo y me sirvió para darme cuenta de que es algo de la profesión que me gusta y por ahí para dar un salto de calidad estas experiencias internacionales hacen crecer. Sé que no es fácil que se busque un kinesiólogo de otra nacionalidad, ya que me dan la oportunidad trataré de aprovechar todo e incorporar muchos conocimientos”.
-¿Cómo será tu actividad en Villa María durante los meses que estés en México?
-Voy a seguir involucrado en Ameghino, por el momento lo harán otros kinesiólogos que trabajan conmigo y cuando regrese seguramente el equipo esté jugando la Liga Argentina, así que me acoplaré. Lo mismo con Jockey Club.
Para finalizar Beliera reflexiona y con sabores y sentimientos entrelazos dice: “Soy un agradecido, la vida me ha golpeado, no ha sido fácil y me pone muy orgulloso que me pasen estas cosas, que las busqué, nunca me rendí y siempre traté de salir adelante. Hoy que la profesión me premie con este tipo de situaciones me hace sentir muy feliz. Si la persona tiene sueños tiene que salir a buscarlos, con esfuerzo y dedicación en algún momento eso tiene premio”. Y a cumplir sueños se irá.

