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"En este nivel, me quedo con los míos"

Sus mejores equipos, el fútbol local no es el profesional
 

“No es un invento el coronavirus. Te podés morir y la cuarentena estuvo bien. Quiero que el fútbol vuelva porque necesito trabajar, pero la vida cambiará y no se puede arriesgar a perder una vida. Si estamos todos de acuerdo, volvemos con el protocolo, pero convencidos de lo que hacemos”, dijo.

Romero estimó: “Me siento orgulloso de aquel equipo que jugó la final del Provincial 2012 en el estadio Kempes. Eran casi todos pibes que jugaban desde el baby e inferiores en Argentino. Hicimos un torneo espectacular y, aunque dolió perder la final, la experiencia fue muy positiva, porque el equipo jugó bien, convocó gente, y el crecimiento se reflejó en la Liga”.

“El del torneo Federal C en 2018 fue un equipo de mayor jerarquía y madurez, pero nos topamos con el equipo que ascendió (9 de Julio de Morteros). Aún hoy me dicen que Argentino fue el único que lo superó en cancha”, comentó.

“Los 11 que juegan en mi equipo son mis amigos. Mis jugadores lo saben. El ‘Cholo’ (su padre) se agarra la cabeza y me quiere matar cuando le digo que juegan mis amigos. Se van a reír los jugadores que juegan desde chicos conmigo, porque me conocen. Después estarán los que no lo entiendan”, dijo.

Aclaró: “En el fútbol se puede jugar mal. Si pongo a un 9 que es mi amigo, y lleva 5 partidos sin hacer un gol, me va a decir: ‘Sacame y poné a otro’. ¿Para qué es mi amigo? Me pasó varias veces, me dicen de frente: ‘Sacame’”.

Romero agregó: “No lo saco, si es mi amigo. Salvo que se quiera ir de la cancha, banco al jugador”.

Dijo que consulta las decisiones. “Siempre. No sólo consulto a mis ayudantes de campo. También lo hablo con mis jugadores. Matías Piovano es mi amigo y me dijo: ‘Christian, yo sé que vos jugás con 3 atrás. Me voy a jugar a otro equipo’. ‘Chau’, le dije, está bien que se vaya, si dijo que se quiere ir”.

Precisó: “No sé si los jugadores se ponen y se sacan solos. Yo no saco a un jugador porque juegue 4 partidos mal, pero sí lo voy a sacar si lo veo mal. Si alguien falta a entrenamiento se está sacando solo. Si no hacés lo que te pide el DT, se saca solo. Por eso cuando digo que pongo a mis amigos, es porque aunque podés jugar mal, vas a hacer lo que yo pido”.

No se entrena como se juega

Romero destacó: “Hay muchos jugadores que me encanta cómo juegan, pero me quedo con los míos. En este nivel es así”.

“En otro nivel es distinto, juega siempre el que está mejor”, resaltó.

Aseguró: “Trabajo más con los defensores porque les cuesta más que a los otros. Mis mejores amigos son defensores, porque saben que hago un esfuerzo sobrehumano para ponerlos. Me cargan, me dicen que pongo a dos defensores y los otros todos arriba”.

Manifestó: “Les habló de frente a los jugadores. Se pueden enojar, pero no pelearse conmigo. Porque no les miento. No los verdugueo, ni los maltrato. Les digo para qué los quiero. Si aceptan, se suman”.

Con respecto a los entrenamientos, detalló: “Me interesa que practiquen bien, que no falten, y que se entiendan los mensajes. Siempre tienen que ganar los más grandes. Es decir, la Primera le gana a la Reserva. El de Reserva lo entiende, porque sabe que conmigo tienen que aspirar a jugar en Primera”.

“Es una escalera. El grande debe tratar bien, no burlarse, y educar al de Reserva. No me gusta que les peguen a los chicos. Los chicos deben dejar que pase el más grande sin golpearlo. No estoy de acuerdo en que una práctica sea igual que un partido. No se juega como se entrena. Pero hay que entrenar seriamente siempre”, dijo.

Remarcó: “Disfruto ver a mis equipos jugar. Me gusta ver que el 2 pasa al ataque por sorpresa, que triangulen y se animen a tirar paredes por el medio. Si no disfrutara, me iría a mi casa”.

Fue más allá: “Disfruto más al ver a mis equipos que cuando jugaba. Yo terminé de jugar a los 27 años y nunca más jugué. Ni un picado”.

“No cuelgo a mi equipo del travesaño, porque no disfrutaría. Ojo, trabajo en defensa, para defender cuando me quitan la pelota, pero no es mi forma. Inculco a mis jugadores que hagan un gol más siempre, durante los 90”, señaló.

Estimó: “‘Ganar’ no está entre mis palabras preferidas. Nunca digo gané. Ganó mi equipo. Yo hablo de jugar, de formación, y de disfrutar de mi equipo. Se juega para ganar, y hay que ser protagonista para ganar. No me gusta el fulbito, hay que ser serio”.