“Dígale al presidente Fernández que puede contar con este presidente", prometió el mandatario norteamericano, Donald Trump, al recibir al flamante embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello.
La contundente promesa puede representar el espaldarazo final a un acuerdo para renegociar el préstamo de 44 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional, según confían en la Casa Rosada.
Luego de recibir el respaldo de Alemania, Francia, Italia y España, ahora el gobierno de Alberto Fernández obtiene el del principal socio del organismo multilateral, con el 16 por ciento de las acciones del Directorio y poder de veto para los créditos.
“¿Cómo está Argentina?", le preguntó Trump a Argüello cuando el representante del gobierno de Fernández presentó en el Salón Oval de la Casa Blanca las credenciales como embajador en los Estados Unidos.
Argüello aprovechó para explicar la necesidad de renegociar una "deuda sostenible" con el FMI y los bonistas.
Trump fue contundente en su apoyo a la Argentina: “Dígale al presidente Fernández que puede contar con este presidente”, dijo el mandatario, según contó Argüello.
La Argentina ya tendría cerrados los lineamientos centrales del acuerdo con el Fondo Monetario.
Incluiría un compromiso fiscal fuerte por parte de la Argentina, que ya se comenzó a explicitar: "No vamos a emitir a lo loco", prometió Fernández.
El borrador
La propuesta a diez años que se va conformando con el FMI incluye reprogramar la deuda con los Fondos de Inversión, con una quita del 15 por ciento -el Fondo querría que fuera de un 20-, de acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones.
También postergar los vencimientos por un plazo máximo de tres a cuatro años.
A cambio, la Argentina ofrecería un pago inicial, al contado, como señal de buena voluntad.
La Argentina no pagaría intereses por ese período de gracia.
El plan que se negocia con el FMI incluye estirar los plazos de pago de la deuda por 44 mil millones de dólares.
Habría tres años de gracia y el Fondo no otorgaría dinero, ni más préstamos.
La Argentina se deberá comprometer a reformas estructurales en materia fiscal y previsional.
El segundo tema ya fue encarado por Fernández, que aplicó de entrada un paquete de ajuste contra jubilados y pensionados que rondaría los $ 100.000 millones.
Los temas fueron analizados en la cena que el ministro de Economía, Martín Guzmán, mantuvo con la jefa del FMI, Kristalina Giorgieva, en Italia.
Georgieva se mostró optimista, pero pidió precisiones, un programa económico y una garantía sobre cómo hará la Casa Rosada para abonar la deuda a partir de que termine el trienio de gracia, lo que se concretaría en 2023, en plena campaña para la renovación presidencial.
El principal escollo que se coló en esta negociación es la confirmación de que fondos de inversión de alto nivel, como Fidelity -que ya frenó la renegociación impulsada por el gobernador bonaerense Axel Kicillof- dieron instrucciones a sus abogados para plantear una vigorosa respuesta a la propuesta argentina cuando se oficialice.
A Fidelity, que representa sobre todo a jubilados que invirtieron en fondos de retiro, se sumarían Templeton y otros que todavía no han dado a conocer sus cartas.
El presidente Fernández comparó la renegociación de deuda con una partida de póker, y no precisamente con "chicos".
Tal vez no se equivoque.
José Calero - Agencia Noticias Argentinas
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Luego de recibir el respaldo de Alemania, Francia, Italia y España, ahora el gobierno de Alberto Fernández obtiene el del principal socio del organismo multilateral, con el 16 por ciento de las acciones del Directorio y poder de veto para los créditos.
“¿Cómo está Argentina?", le preguntó Trump a Argüello cuando el representante del gobierno de Fernández presentó en el Salón Oval de la Casa Blanca las credenciales como embajador en los Estados Unidos.
Argüello aprovechó para explicar la necesidad de renegociar una "deuda sostenible" con el FMI y los bonistas.
Trump fue contundente en su apoyo a la Argentina: “Dígale al presidente Fernández que puede contar con este presidente”, dijo el mandatario, según contó Argüello.
La Argentina ya tendría cerrados los lineamientos centrales del acuerdo con el Fondo Monetario.
Incluiría un compromiso fiscal fuerte por parte de la Argentina, que ya se comenzó a explicitar: "No vamos a emitir a lo loco", prometió Fernández.
El borrador
La propuesta a diez años que se va conformando con el FMI incluye reprogramar la deuda con los Fondos de Inversión, con una quita del 15 por ciento -el Fondo querría que fuera de un 20-, de acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones.
También postergar los vencimientos por un plazo máximo de tres a cuatro años.
A cambio, la Argentina ofrecería un pago inicial, al contado, como señal de buena voluntad.
La Argentina no pagaría intereses por ese período de gracia.
El plan que se negocia con el FMI incluye estirar los plazos de pago de la deuda por 44 mil millones de dólares.
Habría tres años de gracia y el Fondo no otorgaría dinero, ni más préstamos.
La Argentina se deberá comprometer a reformas estructurales en materia fiscal y previsional.
El segundo tema ya fue encarado por Fernández, que aplicó de entrada un paquete de ajuste contra jubilados y pensionados que rondaría los $ 100.000 millones.
Los temas fueron analizados en la cena que el ministro de Economía, Martín Guzmán, mantuvo con la jefa del FMI, Kristalina Giorgieva, en Italia.
Georgieva se mostró optimista, pero pidió precisiones, un programa económico y una garantía sobre cómo hará la Casa Rosada para abonar la deuda a partir de que termine el trienio de gracia, lo que se concretaría en 2023, en plena campaña para la renovación presidencial.
El principal escollo que se coló en esta negociación es la confirmación de que fondos de inversión de alto nivel, como Fidelity -que ya frenó la renegociación impulsada por el gobernador bonaerense Axel Kicillof- dieron instrucciones a sus abogados para plantear una vigorosa respuesta a la propuesta argentina cuando se oficialice.
A Fidelity, que representa sobre todo a jubilados que invirtieron en fondos de retiro, se sumarían Templeton y otros que todavía no han dado a conocer sus cartas.
El presidente Fernández comparó la renegociación de deuda con una partida de póker, y no precisamente con "chicos".
Tal vez no se equivoque.
José Calero - Agencia Noticias Argentinas

