Estudiantes dejaron su huella en el bastón que recibirá el próximo presidente
Chicos y chicas de esta ciudad fueron invitados este miércoles a cincelar la empuñadura del bastón que recibirá el próximo presidente de los argentinos, actividad que se desarrolló tanto por la mañana como por la tarde en cuatro instituciones educativas.
Fue una jornada de martillo, cincel, bastón y Patria la que se vivió ayer en los colegios San Antonio, Dante Alighieri, San Alberto Magno y Manuel Belgrano.
Todo fue posible gracias a la visita de Estanislao Julianes, quien llegó a Villa María como representante y embajador del reconocido orfebre que pensó, ideó y creó el Bastón Presidencial, Juan Carlos Pallarols.
Así las cosas, cada estudiante pudo dejar su huella en el Símbolo Patrio que se le entregará el próximo 10 de diciembre al nuevo jefe o a la nueva jefa de Estado.
En primer orden, Julianes visitó a los estudiantes del Instituto San Antonio, donde brindró charlas para unos 200 chicos y chicas. Luego hizo lo propio en la escuela Dante Alighieri, ante 170 estudiantes, y en el colegio San Alberto, frente a unos 70 alumnos. El recorrido, según hicieron saber los directivos de dichas escuelas, finalizó en horas de la tarde, tras una visita que Julianes realizó al establecimiento Manuel Belgrano de barrio San Justo.
En cada visita, el colaborador de Pallarols también exhibió las Rosas por la Paz, otra obra realizada por el orfebre con rezagos de la Guerra de Malvinas.
“Recorro el país charlando con los chicos”
Antes de dar una charla en la escuela San Alberto Magno, Julianes conversó con Puntal Villa María. Según indicó, hace aproximadamente ocho meses, y en vísperas de las elecciones que se avecinan, comenzó a recorrer ciudades de todo el país, llevando a cada lugar el primer bastón que fabricó Pallarols en 1982, las Rosas por la Paz y la empuñadura del bastón que será entregado al próximo presidente, pieza que está siendo intervenida en todos los rincones de Argentina.
“Recorro el país viendo las escuelas y charlando con los chicos sobre los símbolos patrios, sobre el bastón de mando que Juan Carlos hizo hace 41 años y sobre las Rosas por la Paz”, explicó.
Sobre éstas últimas, indicó que fueron realizadas con vainas servidas recogidas de la Guerra de Malvinas y entregadas por padres de chicos fallecidos en las Islas y veteranos.
“Juan Carlos tomó las vainas, las fundió y con eso hizo el bronce, dando forma así a las chapas con las que se hicieron las rosas. Él transformó un artículo de guerra en arte”, detalló.
Julianes trajo a Villa María el primer Bastón Presidencial que Pallarols fabricó en 1982, cuando todavía la dictadura cívico miliar era moneda corriente en Argentina.
“A cada lugar que voy, con un sinsel y un martillito, los chicos le dan golpecitos al bastón para cargarlo de energía y que el presidente tenga una buena gestión”, reconoció.
Y agregó:“El éxito es impresionante. Vengo de Bell Ville, estuve en unas escuelas técnicas, la juventud que tienen en Córdoba es maravillosa. También estuve en Idiazabal hablando con 300 chicos y sin micrófono”.
“Hacemos visitas en escuelas públicas y privadas. No nos metemos en política partidaria y tampoco en religión”, destacó.
Escuchar a los más jóvenes
El entrevistado mencionó que hay mucho trabajo por hacer con los jóvenes, y en esa línea, pidió que los grandes se permitan escuchar a las nuevas generaciones. “Nosotros los adultos, muchas veces, decimos barbaridades de ellos, que no se interesan, que no se involucran. En realidad nos copian a nosotros. Tenemos que dejar de decirles lo que tienen que hacer y liderar con el ejemplo. Y para eso hay que escucharlos. Ellos están por salir a la calle para recibir el mundo que nosotros les estamos dejando”, manifestó.
Y siguió:“Si nosotros seguimos haciendo lo mismo, el resultado va a ser cada vez peor. Vamos en picada. Todo el mundo entero va en picada. Con el clima, las guerras, el hambre. La gente que se tiene que ir de sus países, de Venezuela para acá, de acá para el mundo. Muchos dicen que no hicieron nada para que el mundo esté como hasta ahora. Y yo les pregunto:‘¿No te da vergüenza no haber hecho nada?’, y les dijo que cambien la actitud y empiecen a hacer cosas”.
Y volvió a insistir con tender un puente con los más chicos. “Hay que escucharlos. De esa manera vamos a aprender un montón. No va a ser fácil que te hablen. Hay que poner la cabeza, el corazón y las orejas y convencerlos de que van a ser escuchados. Si tenés suerte y te hablan, vas a ver que son una maravilla. Son los que pueden cambiar la situación”.