Las cámaras de productores de bioetanol calificaron de “enorme retroceso” las “insólitas y contradictorias” modificaciones al proyecto de ley de biocombustibles incluidas en el dictamen de mayoría de la ley ómnibus y pidieron a los diputados que acompañen el proyecto elaborado por Córdoba, Tucumán, Salta, Jujuy, Entre Ríos y Santa Fe. Este último era el que se había consensuado con el oficialismo, pero que a último momento fue modificado, lo que llevó a los representantes de ese grupo de provincias a emitir uno en minoría con aspectos más favorables al desarollo del sector.
En un comunicado, titulado “Biocombustibles: insólito retroceso”, el Centro Azucarero Argentino, la Cámara de Bioetanol de Maíz y la Cámara de Industrializadores de Granos y Productores de Biocombustibles en Origen señalaron que “días después de que el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, anunciara un plan de crecimiento de las mezclas de bioetanol con las naftas, el dictamen de mayoría lo contradice en casi todo”.
Las entidades señalaron que el dictamen supone una “afrenta a la seguridad jurídica de las inversiones”, porque “propone dejar el nivel de mezcla en el 12% actual, rompe el equilibrio de abastecimiento entre el bioetanol a base de caña de azúcar y de maíz y, además, fija precios máximos”.
Las cámaras señalaron que “es posible que este enorme retroceso responda a quienes tienen intereses contrarios al crecimiento de los biocombustibles en Argentina. “No entendemos esta oposición ya que, por primera vez, el propio sector del bioetanol impulsa una participación abierta y competitiva de todos los que producen, inclusive las petroleras”, se enfatiza en el documento que lleva las firmas de Jorge L. Feijóo, presidente del Centro Azucarero Argentino; José A. Porta, apoderado de Cámara de Industrializadores de Granos y Productores de Biocombustible en Origen, y Patricio Miguel Adam, director ejecutivo de la Cámara de Bioetanol de Maíz.
El sector privado, dicen las cámaras, “respalda el proyecto elaborado en conjunto por las provincias, en el cual se propone un esquema de convergencia con el Mercosur, con un programa de crecimiento de la mezcla con las naftas de entre 18% y 27% con licitaciones por precio y un mercado libre por encima de ese rango”.
En tal sentido, la disidencia en el dictamen de mayoría que presentaron diputados de la Unión Cívica Radical (UCR) y el dictamen de minoría de diputados del socialismo, sobre biocombustibles, reflejan fielmente la propuesta de los gobernadores, por lo que solicitan a todos los diputados a votarlos y “defender así ese proyecto de crecimiento sustentable, que tendrá un gran impacto en el medioambiente, en el desarrollo federal y en el empleo con arraigo”.
Vale recordar que el proyecto que se había consensuado y que motivó la celebración del sector de biocombustibles, establecía no solo la garantía del actual corte mínimo del 12% sino que se planteaba alcanzar el 18% en tres años y recién a partir de allí abrirle el juego a las petroleras para que puedan participar del mercado.
Lo cierto es que esa sola modificación abría un panorama muy diferente porque permitía aumentar 50% la oferta actual de alcohol en las naftas para 2027. Eso es el equivalente a duplicar las plantas de etanol de maíz, lo que representaría una inversión de 700 millones de dólares, según cálculos realizados por la propia industria.
Actualmente, el aporte de etanol en las naftas lo cubren de manera equitativa y teórica la producción a base de maíz con un 6% y la de caña de azúcar con un porcentaje idéntico. Eso en los papeles. En la práctica es más el tiempo en el que las de maíz entregan un cupo mayor al que tienen y los ingenios, uno menor por la imposibilidad de estos últimos de cubrir su oferta. Por eso mismo es que el mayor impacto de aumentar los cortes de etanol en las naftas se espera en la región central del país donde las actuales empresas podrían incrementar su producción a través de nuevas inversiones o directamente que haya nuevas industrias en el cordón maicero. Es que en ese cereal el país tiene un gran excedente que permite imaginar muchas más plantas transformándolo en alcohol y sus derivados destinándose, por ejemplo, a la alimentación animal.
El presidente de la Cámara de Etanol de Maíz, Víctor Accastello, había explicado semanas atrás que “si hay un 6% más de corte, son 600 mil metros cúbicos de alcohol más por año y todo eso lo va a aportar el sector maíz. Si tenemos en cuenta que se necesitan 2,5 kilos de maíz por litro de etanol, vamos a necesitar 1,5 millón de toneladas de maíz más para cubrir la oferta necesaria. En la industria del etanol de maíz hoy estamos con una capacidad total de unos 800 mil metros cúbicos y estaremos entregando 750 mil. Pero para entregar 600 mil metros cúbicos más hay que construir como mínimo unos 700 mil porque hay que tener en cuenta las paradas de planta y otras incidencias”, señaló el referente de ACABio.

