Tras 18 meses, los eventos retornan a esta nueva normalidad y desde el sector tienen muchas expectativas.
Desde la organización de eventos y el alquiler de salones, manifestaron estar sorprendidos por la respuesta de las personas, también ante la gran demanda para llevar a cabo festejos.
Al respecto, Puntal Villa María dialogó con el planner de Villa María Fiesta, Carlos Parajón, y la propietaria del salón de eventos Be Happy, Romina Bruno, quienes aseguraron que hay “una ebullición en la gente” porque tienen ganas de celebrar.
Ambos también recalcaron que hay una necesidad por parte de las personas de encontrarse, compartir y festejar.
También, que ven con muchas expectativas esta temporada. Parajón dio a conocer que tienen 25 eventos hasta finales de año y Bruno, que ya tiene reservas para febrero.
Volver
“Desde lo Planner y Villa María Fiesta, somos una empresa que tiene 12 años de trayectoria y que jamás en la vida nos pasó algo similar a lo que ocurrió en estos 18 meses”, garantizó Parajón.
Al respecto, comentó que están reestructurado todo, los eventos que quedaron en camino, los que se intentaron postergar y los actuales.
“Estamos ansiosos por comenzar, el próximo sábado arrancamos con una boda en el marco de las nuevas normativas”, exteriorizó con felicidad.
En torno a las medidas sanitarias, remarcó que deben mantenerse los cuidados y la conciencia. “Lo fundamental es que podamos seguir mantieniendo este proyecto de trabajo junto con los clientes para que esto perdure en el tiempo”, enfatizó.
En torno al regreso tras 18 meses de permanecer el rubro cerrado, Bruno expresó: “Es tremendo, gratamente sorprendida. Nunca me esperé esta reacción”.
Asimismo, explicó que esto se debe a dos factores. El primero, que la cantidad de trabajo se concentró porque muchos salones de eventos cerraron durante la pandemia.
El segundo “es que la gente está con ganas de festejar y buscan cualquier razón para hacer un evento”, apuntó.
Por otro lado, comentó que pensó en las dificultades de volver y “que vuelva a funcionar”. Sin embargo, la actitud de los vecinos permitió ver otro panorama.
“Es algo buenísimo porque después de 18 meses de no trabajar, ya veníamos remándola demasiado y necesitábamos estas inyección”, expuso.
Cambios
“La esencia en sí no ha cambiado, el evento sigue siendo igual o parecido. Lo que se modificó son las modalidades que tenemos que tener en cuenta de higiene y seguridad”, afirmó Parajón.
En efecto, mencionó que las disposiciones son importantes y deben ser cumplidas. Entre ellas, tomar la temperatura, higiene de manos, declaración jurada, uso de barbijo, menos cantidad de gente en la mesa.
También el respeto de las burbujas para bailar pero que eso “debe ser tomado con pinzas”. Destacó que al aire libre hay protocolos “pero son más flexibles que en lugares cerrados”.
Por su parte, Bruno, al igual que su par dentro del rubro, compartió que la esencia sigue siendo igual que siempre.
Pero ratificó que han cambiado los comportamientos. Sobre todo en los más pequeños.
Describió que antes los niños casi no comían, sólo se divertían, pero ahora es al revés. “Todo es diferente y lindo. En mi caso, me encanta que aprovechen y disfruten la comida”, subrayó.
Además, mencionó que tenía en cuenta que nada iba a ser como antes y que muchos comportamientos iban a cambiar.
“Lo ven como algo que tienen que aprovechar al máximo porque no saben cuándo podrán volver a venir”, consideró.
Adaptabilidad
“Desde mi punto de vista y mirando los pocos eventos que se han hecho en pandemia, la gente es muy respetuosa, cumple con las normas de higiene en seguridad”, señaló Parajón.
Incluso, contó que les piden a los novios que los asistentes tengan, al menos, una dosis de la vacuna contra el Covid.
Bruno indicó: “La gente se adapta, no es mucho más de lo que hacen en otros lados. Los nenes respetan un montón, están muy concientizados. Si se les pierde el vaso, piden uno nuevo”.
Economía
“Se nos han caído muy pocos eventos, muchos han reprogramado”, dio a conocer Parajón.
Asimismo, comentó que una cuestión peculiar que les sucedió como empresa es “que muchos prometidos que viven juntos han quedado embarazados”.
En efecto, decidieron postergar la boda hasta que el bebé nazca y crezca un poco.
Al respecto, ahora deben reprogramar los que quedaron, programar los de esta temporada y suman las empresariales que se están queriendo hacer después de 2 años.
“Pudimos sostenernos gracias la aporte que nos dieron los clientes confiando nosotros para llegar a ahora sin tanto gasto”, reveló.
En torno a si les fue suspendido un evento en pandemia, dio a conocer que cumplieron con todas las normas, entonces no han tenido problemas con Seguridad Ciudadana ni los Municipios de ambas villas.
Bruno resaltó que en su actividad, “mucha gente la pasó mal y tuvo que dejar el rubro”.
“En mi caso particular, el salón es propio, entonces di de baja todo, entonces no me generó tantas deudas ni acumulé tantas”, precisó.
Sin embargo, enfatizó que debió remarla y que en la actualidad lo hacen con el mantenimiento del salón.
“Toda la plata que ingresa queda acá adentro porque debido al desuso tuve que tirar muchas cosas y renovar varias otras con relación a los juguetes”, garantizó.
Para finalizar, expuso que desean y esperan tener en algún momento algo más de ganancias, como en un principio.
“Si sigue así, lo lograremos. Lo que es lamentable la gente que quedó en el medio”, cerró la entrevistada.

