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Cerdos: en expansión, productores se agrandan y quieren suplir a los chinos

El sector crece y no sólo dio vuelta la balanza comercial este año sino que se entusiasma con más exportaciones.

Las mega granjas chinas siguen generando polémica y levantando polvareda, no sólo ya con sectores ambientalistas que cuestionan la radicación de miles de madres para producir con destino de exportación al gigante asiático, sino que ahora los productores porcinos del país advirtieron que “con algo de impulso y facilidades por parte del Estado, estamos en condiciones de seguir ampliando el rodeo nacional” que viene con viento de cola.

De hecho, este año se produjo un hecho histórico que fue el cambio en la balanza comercial con más exportaciones que importaciones.

Para eso hubo un formidable incremento en las ventas de cerdo al exterior que en los primeros siete meses del año alcanzó el 66%. En ese período, el año pasado se habían acumulado exportaciones por 13.522 toneladas frente a las 22.407 actuales. En particular, en el trimestre mayo, junio, julio hubo un salto significativo porque se pasó de un promedio mensual de alrededor de 2.200 toneladas a más de 4.000: fueron 3.825 en mayo; 4.454 en junio y 4.551 en julio. En todo 2019 o hubo un solo mes por encima de las 3.300 toneladas exportadas.

El negocio tocó puntos de máxima preocupación durante la pandemia, cuando al demanda se precipitó y las granjas tuvieron una sobreocupación. Sin el rubro gastronómico y con una producción de fiambres muy baja, el sector sintió el cimbronazo. Pero la recuperación vino con la posibilidad de impulsar las exportaciones, con un trabajo público privado que comenzó e Córdoba y que incluyó a todos los eslabones de la cadena, desde la granja, la industria y los estamentos gubernamentales.

La caída vino de la mano con un retroceso en el precio del capón, que debe mantener un equilibrio con el maíz, que sigue hoy todavía en alza. Pero además, debe seguir atento la evolución del novillo. Para el mes de agosto esa relación era de 1,29 cuando en enero estaba demasiado cerca y fue de 1,15. Cuanto más se acercan los valores, más se deprime el consumo interno por la preferencia en Argentina de la carne vacuna.