El Interventor de Fabricaciones Militares, Luis Riva, envió una carta a las plantas fabriles de Villa María, Río Tercero y Fray Luis Beltrán para reclamar que “cesen en forma inmediata las medidas de fuerza”, y además justificó el despido de trabajadores para evitar el “cierre definitivo”.
“Confiamos profundamente en la capacidad y profesionalismo del personal que continuará trabajando”, dice la misiva de Riva, que fue difundida en el diario La Nación.
Allí habla que la decisión fue “difícil de tomar”, pero sostuvo que pretendió evitar que las mencionadas ciudades “tengan que atravesar las más difíciles situaciones que debió vivir Azul, a partir del cese definitivo de actividad que se produjo el 28 de diciembre pasado”.
“No vamos a permitir que suceda lo mismo”, expresó Riva.
En la carta, el Interventor señala además que, al asumir, encontró “un panorama desolador fruto de -al menos- numerosas negligencias de los funcionarios designados por el anterior gobierno, cuando no errores graves en la decisión de inversiones, inoperancia en la gestión comercial, ineficiencia en las acciones de producción o irresponsabilidad en el aumento de la cantidad de colaboradores a quienes se dio empleo y sueldo, pero no trabajo”.
Riva manifestó que para “optimizar la productividad” inició un proceso de reestructuración porque si no, afirma en la nota, y casi a modo de advertencia, “hubiese significado el cierre definitivo”.
Agregó que las medidas tomadas hasta el momento no permitieron salir “de una situación fuertemente deficitaria” y de ahora en más pretenden lograr el equilibrio económico-financiero necesario “para asegurar su sustentabilidad y crecimiento”.
Además confirmó que en las próximas semanas se avanzará en transformar a Fabricaciones Militares en una Sociedad del Estado, tal cual lo viene señalando ATE.
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Allí habla que la decisión fue “difícil de tomar”, pero sostuvo que pretendió evitar que las mencionadas ciudades “tengan que atravesar las más difíciles situaciones que debió vivir Azul, a partir del cese definitivo de actividad que se produjo el 28 de diciembre pasado”.
“No vamos a permitir que suceda lo mismo”, expresó Riva.
En la carta, el Interventor señala además que, al asumir, encontró “un panorama desolador fruto de -al menos- numerosas negligencias de los funcionarios designados por el anterior gobierno, cuando no errores graves en la decisión de inversiones, inoperancia en la gestión comercial, ineficiencia en las acciones de producción o irresponsabilidad en el aumento de la cantidad de colaboradores a quienes se dio empleo y sueldo, pero no trabajo”.
Riva manifestó que para “optimizar la productividad” inició un proceso de reestructuración porque si no, afirma en la nota, y casi a modo de advertencia, “hubiese significado el cierre definitivo”.
Agregó que las medidas tomadas hasta el momento no permitieron salir “de una situación fuertemente deficitaria” y de ahora en más pretenden lograr el equilibrio económico-financiero necesario “para asegurar su sustentabilidad y crecimiento”.
Además confirmó que en las próximas semanas se avanzará en transformar a Fabricaciones Militares en una Sociedad del Estado, tal cual lo viene señalando ATE.

