El Concejo Deliberante tuvo anoche una sesión extraordinaria por los 42 despedidos, que se suman a los 28 del mes de diciembre. En total son 70 en apenas 8 meses. “Como comunidad no lo podemos permitir”, afirmó el presidente de la bancada oficialista Carlos De Falco, el primero en hablar. Solo la concejal radical Nora Landart estuvo en la banca opositora, el resto de sus pares no respondió a la convocatoria del presidente del cuerpo José Carignano. Una imagen que vale mil palabras.
Como pocas veces, el recinto legislativo estuvo repleto en sus gradas. Dirigentes gremiales, políticos, funcionarios de ambas villas, familiares de trabajadores de la Fábrica Militar, militantes, vecinos. Incluso quedó gente afuera que no pudo ingresar.
De Falco leyó los principales puntos de un proyecto de declaración emitido por el cuerpo. El primero fue declarar a Fábrica Militar como “patrimonio” de la ciudad, y el público explotó en aplausos. El segundo fue exigir a Fabricaciones Militares la reincorporación de los despedidos y un plan de trabajo. En tercer lugar adherir a la marcha del próximo martes y en cuarto lugar solicitar el acompañamiento de la sociedad a la convocatoria de los trabajadores.
Por supuesto, De Falco lanzó duras críticas contra el Gobierno nacional: “Nos sacaron el 8 por ciento del gas, nos sacaron el Fondo de la Soja, ahora nos echan 70 trabajadores de la Fábrica Militar. Los propios compañeros fueron quienes tuvieron que leer el nombre de los despedidos. Es una crueldad que no tiene límites”.
“No van a venir”, “son traidores”, se gritó desde las tribunas respecto a los concejales opositores ausentes. Y De Falco no se guardó nada contra el Gobierno, incluso con formas poco adecuadas para un concejal, aunque él mismo pidió disculpas, su enojo le ganó en la alocución. “No les calienta nada”, afirmó, sin eufemismos. El concejal también es abogado de ATE y fue quien impulsó los amparos en diciembre. Además dijo que pedirá que el gobernador acompañe el reclamo.
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De Falco leyó los principales puntos de un proyecto de declaración emitido por el cuerpo. El primero fue declarar a Fábrica Militar como “patrimonio” de la ciudad, y el público explotó en aplausos. El segundo fue exigir a Fabricaciones Militares la reincorporación de los despedidos y un plan de trabajo. En tercer lugar adherir a la marcha del próximo martes y en cuarto lugar solicitar el acompañamiento de la sociedad a la convocatoria de los trabajadores.
Por supuesto, De Falco lanzó duras críticas contra el Gobierno nacional: “Nos sacaron el 8 por ciento del gas, nos sacaron el Fondo de la Soja, ahora nos echan 70 trabajadores de la Fábrica Militar. Los propios compañeros fueron quienes tuvieron que leer el nombre de los despedidos. Es una crueldad que no tiene límites”.
“No van a venir”, “son traidores”, se gritó desde las tribunas respecto a los concejales opositores ausentes. Y De Falco no se guardó nada contra el Gobierno, incluso con formas poco adecuadas para un concejal, aunque él mismo pidió disculpas, su enojo le ganó en la alocución. “No les calienta nada”, afirmó, sin eufemismos. El concejal también es abogado de ATE y fue quien impulsó los amparos en diciembre. Además dijo que pedirá que el gobernador acompañe el reclamo.

