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Barrionuevo estaba en libertad desde 2016 y bajo tratamiento

El 15 de noviembre de ese año, previo a otorgarle ese beneficio, se le realizó una pericia que lo definió como una persona con un “posicionamiento crítico respecto a su conducta transgresora”. En abril pasado le habían flexibilizado su terapia psicológica

Mauro Alberto “Cochi” Barrionuevo tenía 20 años cuando le disparó dos balazos a Rebeca Lucrecia Gómez, de 24, con quien, al parecer, mantenía una relación. Eso ocurrió a las cuatro de la tarde del 4 de octubre de 2007. La mujer fue encontrada al día siguiente en un camino rural, a dos kilómetros de la Fábrica de Pólvora.

Mauro Alberto “Cochi” Barrionuevo tenía 22 el 18 de mayo de 2009 cuando, en la Cámara del Crimen de Villa María, fue condenado a 14 años de prisión de cumplimiento efectivo —debía purgar dos tercios de la pena indicada para poder acceder a la libertad condicional—. 

El Tribunal estuvo conformado por René Gandarillas (presidente), Héctor Fissore y Silvia Saslavsky de Camandone, quienes lo declararon autor responsable de homicidio simple, agravado por el uso de arma de fuego —el femicidio se tipificó en la legislación argentina en 2012 y, de esa forma y finalmente, se dejó de hablar de crimen pasional—. En ese momento, el fiscal Francisco Márquez había solicitado 20 años para el joven. En contrapartida, Juan Antonio Rusconi, el asesor letrado, había pedido la absolución para su defendido por el beneficio de la duda.

Libertad condicional y más precisiones

Mauro Alberto “Cochi” Barrionuevo tenía 29 el 6 de diciembre de 2016, cuando desde el Establecimiento Penitenciario N° 5 de barrio Belgrano, le otorgaron la libertad condicional. PUNTAL VILLA MARÍA pudo conocer que un mes antes, más precisamente el 15 de noviembre, se le realizó una pericia que lo definió como una persona con un “posicionamiento crítico respecto a su conducta transgresora”. Asimismo, el informe reveló que el hombre fue consciente de que el crimen afectó la relación con sus hijos. En otro punto, se lo describió como alguien estable, que desarrolló un proceso reflexivo respecto a su accionar delictivo y que el pronóstico para su reinserción social era favorable. 

Barrionuevo cumpliría la totalidad de la sentencia en octubre de 2021.

Es significativo resaltar que, estando alojado en el penal, había obtenido salidas transitorias y, desde el servicio, habían calificado su conducta como “muy buena”.

En este sentido, no es menor recordar que el artículo 13 del Código Penal establece que toda persona condenada a menos de 3 años de prisión, a los 8 meses puede salir con condicional. Y, en los casos en que sea mayor de 3, cumplidos los dos tercios, también se concede el beneficio. El artículo 14 añade que, sin embargo, los reincidentes no pueden recibir dicha garantía, ni quienes hayan cometido una serie de delitos que allí se puntualizan.

Pero, a la vez, la libertad condicional se obtiene en los casos en los que se cumplan con regularidad los reglamentos penitenciarios y en aquellos en los que la pericia psicológica que se practicare sobre el interno indique que pueda ser resocializado.

Tratamiento psicológico

Mauro Alberto “Cochi” Barrionuevo tenía 31 cuando, el 30 de noviembre de 2018, su asesora letrada en el Juzgado de Ejecución solicitó que, dada su presunta evolución, el tratamiento psicológico que le realizaban en el Hospital Regional Pasteur fuera mensual y no semanal —como lo venía siendo desde que salió de la cárcel y que, hay que subrayar, cumplía rigurosamente ya que están los certificados que corroboran su asistencia—. El 26 de diciembre, la profesional del nosocomio de barrio Ramón Carrillo autorizó la flexibilización de su terapia y el 3 de abril de este año, fue aprobado por el Juzgado de Ejecución de los Tribunales villamarienses.

Casi dos meses después, y sin esperarse, en consonancia con los resultados de los distintos informes, sería detenido.

Detención

Mauro Alberto “Cochi” Barrionuevo tiene 32 y aproximadamente a las ocho y media de la noche del sábado pasado, en una vivienda situada en bulevar Sarmiento al 2345, en el barrio San Martín, fue arrestado.

Era intensamente buscado porque, sobre él, pesaba una orden de restricción: está acusado de ser el supuesto autor de los delitos —todos registrados en Villa María desde, en principio, 2017— de abuso sexual con acceso carnal, coacción, coacción calificada, amenazas y daño.

De acuerdo con lo informado por la Departamental General San Martín días atrás, los ilícitos fueron cometidos en contra de una mujer de 28 años que sería de su entorno y que, al igual que él, es oriunda de la ciudad.

Actualmente, la víctima de los hechos está con custodia policial y permanente en su domicilio. Para detener al hombre, desde la Policía se realizaron averiguaciones que permitieron constatar que se encontraba en un departamento dentro de un complejo. 

Es por ello que se desarrolló un operativo cerrojo para arrestarlo. El caso lo instruye la Fiscalía de Instrucción del Segundo Turno, que es encabezada por Juliana Companys.



Franco Gerarduzzi. Redacción Puntal Villa María

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