La causa por el femicidio de Agostina Vega registró este jueves un giro significativo con la detención de un segundo sospechoso. Se trata de un hombre que alquilaba una habitación en la planta baja de la propiedad de Juan del Campillo 878, en barrio Cofico de la ciudad de Córdoba, el mismo domicilio donde la adolescente fue vista por última vez con vida.
El detenido, identificado como amigo de Claudio Barrelier, fue imputado por encubrimiento agravado. La acusación apunta a que habría sido cómplice del principal imputado en el crimen de la joven de 14 años.
Había hablado públicamente días antes
El hombre había concedido una entrevista en los días previos bajo el nombre ficticio de Carlos, en la que relató que permaneció en la casa durante unos 25 días. Según su propio relato, se fue el sábado en que ocurrió el hecho, a la mañana.
"Me fui el sábado que ocurrió el hecho, a la mañana"
En esa misma entrevista describió que ese sábado, a las 13.30, pidió un Uber junto a Barrelier desde la casa de Cofico hasta el complejo donde el acusado jugaba al fútbol.
"Ahí nos encontramos con Agostina, Melisa y su hijo más chico de 7 años"
También mencionó un episodio que, según dijo, le llamó la atención durante ese encuentro.
"Agostina le pidió el número de teléfono a Claudio estando su madre al lado"
Y agregó que, según su versión, la adolescente habría dicho: "Claudio, no te olvides de pasarme tu número".
"Después hubo comportamientos normales, Claudio jugó al fútbol, estaban todos los chicos del equipo y no hubo ningún apartamiento ellos dos hacia ninguna parte del predio"
Pericias en la casa y nuevas líneas de investigación
La detención del inquilino se produce en el marco de una intensa actividad judicial en torno a la vivienda de Cofico. El día anterior, el fiscal Raúl Garzón ordenó un nuevo allanamiento en el domicilio, durante el cual se realizaron pruebas acústicas para determinar qué podían escuchar quienes estaban en la casa, se trabajó en el baño en busca de material genético y se analizó el grosor de las paredes para establecer el nivel de aislamiento entre habitaciones. Al retirarse, personal del Ministerio Público Fiscal se llevó bolsas y un colchón para análisis complementarios.
Uno de los elementos que impulsó esas pericias fue el testimonio de una vecina que declaró haber escuchado, durante la madrugada del domingo, música a alto volumen, movimientos dentro de la propiedad y ruidos de herramientas. La mujer también dijo haber visto un auto estacionado frente al domicilio con el motor encendido durante un largo tiempo. Explicó que no llamó a la Policía porque creyó que podía tratarse de delincuentes intentando ingresar a alguna casa de la cuadra.
En paralelo, se realizó otro allanamiento en un lavadero de barrio Los Pinos vinculado al Ford Ka negro que, según la investigación, Barrelier utilizó para trasladar el cuerpo de Agostina hasta el descampado de Ampliación Ferreyra, donde los restos fueron hallados una semana después del crimen.
La Fiscalía de Instrucción N°13 dispuso además el secreto de sumario por diez días, con el objetivo de preservar las diligencias en curso. En ese mismo marco, solicitó incorporar al expediente una causa iniciada en 2025 contra Barrelier por privación ilegítima de la libertad, en la que fue detenido y luego liberado tras presentar una caución de 10 millones de pesos respaldada por dos abogados matriculados.

