En la página web del Poder Judicial de la Provincia de Córdoba ya figura el 6 de octubre como la jornada clave para que se abra el debate en la Cámara del Crimen y empiece a conocerse la verdad sobre lo ocurrido aquella trágica jornada del 28 de diciembre del 2023, cuando este matutino y otros tantos medios de la ciudad dieron como confirmado el fallecimiento de Mariani, quien fue encontrada en su domicilio con varias heridas de cuchillo; la de mayor gravedad, en su cuello.
Pasaron 13 días sin detenidos ni imputados, pero una calurosa tarde de enero surgieron novedades: por el crimen habían sido detenidos tanto el hijo de la víctima como su exesposo.
Ya en febrero, el fiscal que quedó a cargo de la causa, René Bosio, recibió en sus oficinas a los dos detenidos, quienes cumplieron en una misma jornada con la instancia de declaración indagatoria.
Los Ferrari llegarán al banquillo y serán juzgados por homicidio doblemente calificado, por el vínculo y por codicia, delito que en caso de ser comprobado no tiene otra pena posible que la prisión perpetua.
Durante la instrucción, el fiscal Bosio se encargó de aclarar que para él no había dudas de que los detenidos planificaron previamente el hecho, distribuyéndose los roles y ejecutando el plan tal como lo habían previsto.
“Gino ingresó a la casa y dio muerte a su mamá y Hernán quedó afuera, luego merodeó con el vehículo por el lugar y lo esperó para que consumara el hecho y cuando Gino sale se encuentra con el padre y de esta manera se van del lugar”, supo explicar el magistrado en los primeros instantes de la investigación.
Para la Justicia, el móvil del crimen fue netamente económico, y tuvo como eje vertebral la codicia, agravante que figura en pieza acusatoria.
Según Bosio, Hernán y Gino Ferrari dieron muerte a Natalia para aprovecharse tanto de su dinero como de sus bienes.
El juicio que enfrentarán padre e hijo incluirá la figura de los jurados populares, quienes luego de analizar el hecho, deberán decidir si los acusados son culpables o inocentes
Cabe señalar que a cargo de la defensa de Ferrari (padre) se encuentra el joven abogado Joaquín González. Por su parte, la representación de Gino será llevada a cabo por la asesora letrada Ivana Castoldi.