La Justicia fue contundente con el femicida de Gancedo: "Ejerció violencia en todas sus formas"
La Cámara que condenó a Quinteros a prisión perpetua dio a conocer los fundamentos del fallo. “Él la humilló y la maltrató de manera grave, sistemática y creciente, hasta llegar a la expresión más extrema de la violencia de género: el femicidio”, expuso el camarista
La Cámara en lo Criminal y Correccional de 2° Nominación de Córdoba difundió en las últimas horas los fundamentos del juicio en el que fue sentenciado a prisión perpetua Alejandro Jesús Quinteros por los delitos de homicidio triplemente calificado (por el vínculo, alevosía y violencia de género).
Según sostiene la sentencia, Quinteros llevó a cabo un plan premeditado para asesinar a su pareja, Valeria Gancedo.
Con esa intención, según expone Sebastián Romero, el camarista que redactó los fundamentos, el femicida invitó el 27 de noviembre de 2023 a su pareja y a su hijo a cenar a un restaurante de Oliva, donde le colocó un sedante en la bebida. Luego, trasladó a ambos hasta el domicilio de la víctima en Oncativo. Cuando la mujer quedó inconsciente por efecto del fármaco, la asfixió con una almohada o una sábana. Finalmente, trasladó el cuerpo a un campo rural ubicado a 19 kilómetros de la ciudad y lo enterró.
Romero remarcó que Quinteros ejerció violencia contra su expareja “en todas sus formas”: física, psicológica, sexual, económica y simbólica.
En ese sentido, señaló que la humilló y la sometió de manera sistemática y creciente hasta llegar al femicidio.
El magistrado aclaró que la violencia no terminó con el asesinato. Después del crimen, el acusado ocultó el cuerpo y utilizó el celular de Valeria para responder mensajes y confundir a familiares y allegados.
La sentencia destaca que el daño generado por Quinteros alcanzó incluso a personas cercanas a Valeria Gancedo.
Por ejemplo, pone de manifiesto que su hijo estuvo presente en uno de los episodios en que se usaron sustancias tóxicas y que también vivió en un entorno de violencia y manipulación.
Familiares y amigas también sufrieron el engaño del acusado. Eso es porque tras la desaparición de Valeria -según se lee en los fundamentos- recibieron mensajes escritos por Quinteros desde el teléfono de la víctima. Esto incrementó la angustia y demoró la búsqueda.
El camarista agregó que el acusado reconoció su culpabilidad recién cuando las pruebas en su contra eran concluyentes y su responsabilidad estaba demostrada.