Trasladaron a la penitenciaría de Bouwer al presunto autor del femicidio de Carmen Gómez
Se trata de Osvaldo Raúl Quevedo (58). Lo llevaron a la cárcel de Córdoba porque en el establecimiento penitenciario villamariense no hay más espacio
Osvaldo Raúl Quevedo, de 58 años, está imputado por ser el supuesto autor del delito de homicidio doblemente calificado, por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio) —que tiene como única pena la prisión perpetua— y, de acuerdo con los datos recolectados por este matutino, ya fue trasladado (el lunes) desde la alcaidía local, ubicada en la esquina de avenida Perón y Piedras, hasta el Complejo Carcelario “Reverendo Francisco Luchesse”, más conocido como Bouwer. Cabe aclarar que no fue llevado al Establecimiento Penitenciario N°5 de Villa María, situado en barrio Belgrano, porque actualmente no hay más espacio. El hombre está acusado de ser el presunto femicida de Carmen Raquel Gómez, de 67.
Un breve recuento del hecho
El episodio se registró la mañana del sábado pasado —5 de octubre— en un domicilio localizado en Colabianchi 560, en el barrio Lamadrid, donde la mujer trabajaba cuidando a otra —cama adentro—. El día anterior, Quevedo salió a un local bailable y allí, según se conoció, le comentaron que Gómez estaba saliendo con otra persona: poco tiempo antes, al parecer, también se lo habían dicho. Pasadas las cinco de la mañana (ya sábado) se retiró. Dos horas más tarde, sucedió el brutal hecho. Llegó a la casa, y lo atendió la víctima. Discutieron y, en esas circunstancias, le dio varias puñaladas en el estómago, que derivaron en su muerte cerca de las once de la mañana. Ella intentó defenderse y así lo revelan las lesiones en sus manos. En ese marco, un vecino observó la situación y le gritó a Quevedo, quien decidió escapar. En este sentido, desde el Hospital Regional Pasteur se informó que la mujer ingresó —fue llevada por bomberos voluntarios en una ambulancia que solicitó el vecino que advirtió el episodio— “con múltiples heridas punzo-cortantes en zona abdominal que le ocasionaron severas lesiones renales y hepáticas” que, a la vez, le generaron un shock hipovolémico. Y se añadió que, posteriormente, sufrió un paro cardiorespiratorio mientras esperaba en quirófano para ser intervenida quirúrgicamente. Los profesionales, inclusive, intentaron en reiteradas ocasiones realizar las maniobras de reanimación cardiopulmonar.
Cerca del mediodía se produjo la detención del supuesto atacante. Quevedo se entregó en la Unidad Judicial, acompañado por su hija y por el abogado Daniel Volpe. Hasta ese momento se hablaba de un homicidio en grado de tentativa. Sin embargo, con el deceso de Gómez, la situación procesal se agravó. La causa corresponde a la Fiscalía de Instrucción del Segundo Turno, que es encabezada por Juliana Companys. Pero al estar la funcionaria con licencia, momentáneamente se hace cargo la fiscal de Primer Turno, Silvia Maldonado. Otro dato no menor es que durante la tarde, efectivos secuestraron una cuchilla de cocina que sería la que el agresor utilizó para apuñalarla. Por último, también hay que decir que la víctima había solicitado dos órdenes de restricción.
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Un breve recuento del hecho
El episodio se registró la mañana del sábado pasado —5 de octubre— en un domicilio localizado en Colabianchi 560, en el barrio Lamadrid, donde la mujer trabajaba cuidando a otra —cama adentro—. El día anterior, Quevedo salió a un local bailable y allí, según se conoció, le comentaron que Gómez estaba saliendo con otra persona: poco tiempo antes, al parecer, también se lo habían dicho. Pasadas las cinco de la mañana (ya sábado) se retiró. Dos horas más tarde, sucedió el brutal hecho. Llegó a la casa, y lo atendió la víctima. Discutieron y, en esas circunstancias, le dio varias puñaladas en el estómago, que derivaron en su muerte cerca de las once de la mañana. Ella intentó defenderse y así lo revelan las lesiones en sus manos. En ese marco, un vecino observó la situación y le gritó a Quevedo, quien decidió escapar. En este sentido, desde el Hospital Regional Pasteur se informó que la mujer ingresó —fue llevada por bomberos voluntarios en una ambulancia que solicitó el vecino que advirtió el episodio— “con múltiples heridas punzo-cortantes en zona abdominal que le ocasionaron severas lesiones renales y hepáticas” que, a la vez, le generaron un shock hipovolémico. Y se añadió que, posteriormente, sufrió un paro cardiorespiratorio mientras esperaba en quirófano para ser intervenida quirúrgicamente. Los profesionales, inclusive, intentaron en reiteradas ocasiones realizar las maniobras de reanimación cardiopulmonar.
Cerca del mediodía se produjo la detención del supuesto atacante. Quevedo se entregó en la Unidad Judicial, acompañado por su hija y por el abogado Daniel Volpe. Hasta ese momento se hablaba de un homicidio en grado de tentativa. Sin embargo, con el deceso de Gómez, la situación procesal se agravó. La causa corresponde a la Fiscalía de Instrucción del Segundo Turno, que es encabezada por Juliana Companys. Pero al estar la funcionaria con licencia, momentáneamente se hace cargo la fiscal de Primer Turno, Silvia Maldonado. Otro dato no menor es que durante la tarde, efectivos secuestraron una cuchilla de cocina que sería la que el agresor utilizó para apuñalarla. Por último, también hay que decir que la víctima había solicitado dos órdenes de restricción.