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Rectores unificaron sus posiciones contra el recorte de la educación superior

Explicaron que la cantidad de egresados de la universidad pública creció 47% entre 2006 y 2015, al tiempo que recordaron los ideales reformistas

Más de la mitad de los rectores del sistema universitario nacional coincidieron en rechazar los ajustes a las casas de altos estudios, tras la polémica surgida en el cierre de la semana pasada por los fuertes dichos de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, quien sugirió que se abrieron muchas universidades en los últimos años a las que no están accediendo los hijos de familias pobres y que en cambio debería hacerse hincapié en los jardines de infantes. 

Los titulares de una treintena de casas de altos estudios, entre los que se encuentra el abogado Luis Negretti, rector de la UNVM, remarcaron que “la educación superior debe ser un derecho humano y un bien público, lo cual -dijeron- no se consigue recortando gastos, cerrando puertas o presentando falsas dicotomías entre nuestras instituciones y jardines de infantes”.

Mientras muchos de los rectores aún reclaman por el atraso de los fondos correspondientes a los primeros cinco meses del año, que llegaron parcialmente a muchas de las instituciones, creen que en el fondo hay una intención de recortar recursos. 

“Es nuestra obligación realizar todos los esfuerzos posibles para sostener la transformación de la educación superior y universitaria en un derecho humano y un bien público social realmente universal”. Y remarcaron: “No se va en esa dirección recortando gastos, cerrando puertas o presentando falsas dicotomías entre nuestras instituciones y jardines de infantes”. “Se va en esa dirección si también el Estado nacional y los Estados provinciales contribuyen a asegurar la permanencia y egreso de los estudiantes que provienen de hogares de bajos ingresos”, enfatizaron.

En un párrafo aparte, afirmaron que los estudiantes en el sistema universitario público crecieron, entre 2006 y 2015, un 19,7%. En el mismo período, la cantidad de nuevos inscriptos trepó un 27% y los egresados aumentaron un 47%. A su vez, la brecha de participación entre estudiantes ricos y pobres en la universidad se redujo de 4 a 1 en los años 90, a 1,5 a 1 en 2014.

El documento, titulado “La universidad es un derecho para todos y todas”, al cual adhiere la Universidad local, remarca además que “la gobernadora de la provincia de Buenos Aires desacredita y desconoce el valor de la educación superior para nuestro pueblo, al contraponerla con la inversión en jardines de infantes. Tal actitud, entre otras cosas, deslegitima y desconoce nuestra propia historia”.

Luego, vincularon también esas declaraciones con el aniversario de la Reforma Universitaria, próximo a celebrarse en la capital provincial: “Es que exactamente hace cien años un grupo de jóvenes estudiantes en esa provincia se revelaron frente a una casta de académicos vitalicios y al grito de ‘los dolores que quedan son las libertades que faltan’ inició lo que se llamó la Reforma Universitaria de 1918. Tal movimiento, que se extendió a toda América Latina, contribuyó a motorizar procesos de transformación social que redundaran en una ampliación de derechos, libertades y mejora de las condiciones de vida de la población. Este hecho puso la piedra fundamental para iniciar la des-elitización de la universidad pública y la construcción de una institución al servicio del bien y la transformación social, que luego se vería complementada y profundizada por la gratuidad de los estudios superiores establecida en el año 1949”, recordaron los rectores.

Los mismos rectores indicaron que “la universidad no es un servicio a prestar, un gasto y ni siquiera una inversión. La universidad es un derecho que debería tener cualquier ciudadano a educarse a nivel superior, adquirir herramientas para transformar su vida y aportar a tener una sociedad más justa, democrática y soberana”.

Para los rectores, “la desafortunada frase de la gobernadora ignora un proceso global irreversible: la masificación y universalización de la educación superior”. 

Luego, insistieron con una estadística regional al remarcar que durante las últimas cuatro décadas, la matrícula terciaria aumentó en Iberoamérica de 1,9 millones de estudiantes en 1970 a 8,4 millones en 1990 y a alrededor de 25 millones en 2011. Además, de acuerdo a la última estadística disponible (2008), el estudiantado iberoamericano representa un 13 % de la matrícula mundial, tres puntos porcentuales más que el peso relativo de la población iberoamericana a nivel global. “¿Qué tipo de inserción en el mundo quieren nuestras autoridades si deciden que vayamos en sentido opuesto, incluso, a fenómenos que se dan en nuestra región?”, dijeron.

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