El momento de tensión se produjo cuando el monoplaza del argentino se detuvo en plena pista, convirtiendo a Alpine en el primer equipo en provocar una interrupción oficial bajo el reglamento técnico 2026. Sin embargo, el inconveniente no pasó a mayores y Colapinto logró regresar por sus propios medios a boxes, donde el auto fue revisado antes de retomar el programa previsto.
Desde la escudería francesa explicaron que se trató de un problema menor, habitual en jornadas de desarrollo enfocadas en la fiabilidad y la recolección de datos, y minimizaron el impacto del episodio en el trabajo general del equipo.
Lejos de quedar condicionado, Colapinto completó una tanda progresiva, con mejoras constantes en sus registros mientras se adaptaba al nuevo modelo y a las exigencias aerodinámicas del ciclo 2026. En total, el argentino giró 28 vueltas y registró un mejor tiempo de 1:21.348, lo que lo ubicó P3 entre los siete autos presentes en pista.
Si bien las pruebas en Montmeló no tienen carácter competitivo ni buscan tiempos finales, los números reflejaron una evolución clara en el ritmo del piloto y una jornada productiva para Alpine, incluso pese al contratiempo inicial.
La sesión forma parte de una serie de ensayos cerrados, sin transmisión oficial ni tiempos homologados, claves para validar sistemas y comprender el comportamiento general del monoplaza antes del inicio del calendario. En ese contexto, Colapinto dejó una señal alentadora y reforzó su lugar dentro del proyecto.