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"Me faltaba gritarle los goles a papá"

Franco Jara siempre volvió a casa y, después de triunfar en Europa, México y Estados Unidos, cumplió su último deseo en Belgrano. “Jugar en el club del que soy hincha, con mis viejos en la tribuna no tiene precio. Todavía voy a seguir jugando”

El crack volvió a casa una vez más, pero esta vez para ser reconocido por la Liga Villamariense de Fútbol, y para cosechar el cariño y la admiración que sembró en una formidable carrera deportiva, que aún no se cierra.

Franco Jara cumplirá la próxima semana 38 años (el 15 de julio), pero ya cumplió sus sueños. “Me esforcé cada día por superarme, por aprender algo más, porque no nací con el talento de Messi. Me entrené siempre al máximo para rendir de la mejor manera, siempre supe que quería ser jugador de fútbol, y por suerte pude vivir de lo que más me gusta”.

Rodeado por su papá Daniel y su mamá Andrea, el goleador que se dio el gusto de ser máximo artillero en Argentina y en México llegó para ser reconocido por la Liga Villamariense, que le otorgó su nombre a los torneos infanto - juveniles.

Volvió de Brasil con su esposa Ruth Rojas, y sus hijos Francesco, Constantino (12 años y juega en Lasallano) y Gianluca, y en su auto llegó al estadio de Asociación Española. “No sólo que no descarto la posibilidad, sino que me encantaría volver a jugar en Española o en Alem. Esos clubes me abrieron las puertas a esta linda carrera, que aún no terminó”, aseguró Jara.

Es que “me pude dar un gran gusto en Belgrano, que fue jugar en el club que soy hincha, y gritarle los 30 goles a mis viejos. Me encantaría cerrar mi carrera con ellos mirándome en estas tribunas con los equipos de mi Liga. Estoy muy agradecido, y dispuesto a ayudar en lo que la Liga me pida”.

Con papá Daniel dieron el puntapié inicial. Franco le dio 3 nietos varones, y Brenda 2 nietas mujeres, Romanela y Benedicta. “Estoy orgulloso de mis hijos. Lo iría a ver todos los partidos en la Liga”, asegura aquel que fuera un aguerrido defensor de Alem y Unión Central.

Ofertas le sobran al exdelantero Arsenal, Benfica, Granada, San Lorenzo, Estudiantes, Pachuca, Dallas, Belgrano, Instituto y la Selección Argentina. “Fue muy lindo encontrarme con tanto afecto en Villa María. No dudé cuando Lucas (Martinetti) me invitó. Sentí que fui uno de esos pibes que sueñan como yo soñé”.

Manifestó que “fue un placer ver a esos pibes. ¿Cómo no les voy a firmar un autógrafo o sacarme una foto con ellos? Me hizo recordar tantas cosas y lugares donde fui tan feliz, con personas que me hicieron crecer, y es un orgullo poder ayudar a estos clubes, a la Liga, y a estos jugadores jóvenes”.

Insistió en que “ser ejemplo es muy difícil. Yo digo que fui uno más de ellos, que se esforzó para llegar. Así que ellos también pueden cumplir sus sueños”.

Explicó que “hoy los chicos tienen más posibilidades de que los vean los clubes profesionales, y hay que aprovecharlo. Me gustó ver la infraestructura nueva de Española, porque yo jugaba en una cancha de tierra, y estos chicos se tienen que sentir orgullosos de lo que tienen en su club”.

Acotó que “lo principal es formar buenas personas y también buenos jugadores. Después se aprende todos los días, pero para tener una oportunidad y aprovecharlo, tenés que estar bien formado”.

Un embajador de nuestro fútbol

El “Francotirador” como lo apodaron en México, donde se transformó en el goleador histórico de Pachuca, dijo que “está bueno recibir tanto cariño. Siento al recibirlo que algo bueno hice”.

Destacó que “los recuerdos más lindos de mi infancia están en una cancha, donde fui feliz”.

Remarcó que “hoy a los chicos les están exigiendo tanto desde niños, que a los 13 o 14 años se sienten frustrados si no llegaron a un club del profesionalismo. Los cansan”.

Señaló que “lo más lindo del fútbol es poder disfrutarlo. Encontrarse con amigos, con compañeros, como me pasó hoy (se abrazó con Claudio ‘Lanita’ Díaz). Me acuerdo de los viejos Provinciales en Embalse, y de los mundialitos, y me hace feliz”.

Amplió al señalar que “la exigencia viene después. Si desde niños les exigimos esa competencia, es muy difícil que puedan disfrutar”.

Resaltó que “yo quería jugar. Eso disfruté. Todo lo que logré lo estoy procesando aún, porque en esta vorágine del fútbol profesional se hace difícil disfrutar. Siento que lo que soñaba acá, lo puede lograr. Jugar en primera, vivir de esto”.

Confesó que “jugar en la Selección Argentina, hacer un gol, y que te dirija Diego Maradona es lo máximo. Qué más puedo pedir”.

Destacó que “jugar en Europa, en Portugal, España, Grecia y luego en México y Estados Unidos, ganar campeonatos, ser el goleador histórico de Pachuca, y después volver a Argentina para jugar en mi club, era demasiado”.

El “Pirata” fue por otro tesoro

Jara aseguró que “tomé la decisión de volver de Estados Unidos porque soy hincha de Belgrano”.

“Ese era un sueño especial, y fue un privilegio poder dar lo mejor y ser goleador de mi querido Belgrano y del fútbol argentino. Lo disfruté mucho”.

Explica que su orden de prioridades ha cambiado. “Tengo 3 hijos, quiero disfrutarlos. Si les gusta el fútbol, bárbaro, pero de lo contrario que hagan lo que hagan, siempre lo hagan con amor”.

Destacó que “cuando hacés lo que te gusta, cuando no es un sacrificio lo que hacés, los sueños se cumplen naturalmente. Ese fue mi mayor tesoro, y ahora quiero disfrutar mi último tramo como jugador junto a mi señora y mis tres hijos”.

Señaló que “Daniel me llevaba desde los 4 años a jugar. Fue una etapa hermosa, y en Córdoba no hay una Liga de Baby como acá. Es lindo que mis hijos puedan disfrutar de los amigos, de juntarse tras los entrenamientos, luego de viajar. Esas son cosas que no se olvidan. Son sueños, y ojalá que jueguen al fútbol, pero lo más importante es que lo hagan con amor, y que lo disfruten. Y yo quiero disfrutar también con mis padres, que Daniel me vea en Villa María y Villa Nueva de nuevo”.

Paso de Selección

Afirmó que “es difícil expresar todo lo que significó la Selección”.

Estimó que “lucir la camiseta Argentina es único. Fue tan rápido, que no te das cuenta. Primero me convocó ‘Checho’ Batista al Torneo Esperanza de Toulón, en el que hice un gol, y nos quedamos afuera invictos en semifinales”.

En ese equipo jugaban Banega, Perotti, Buonanotte, Pezzella, González Pirez, Marchesín, Andrada, Marín, Nervo y “Papu” Gómez.

Consideró que “después me llamó Diego (Maradona) a la mayor y estaba Batista en su cuerpo técnico. Guardé recuerdos de mi carrera, mi primer botín, mi primeras camisetas, y se las muestro a mis hijos para que vean que desde el sacrificio y con humildad, se puede llegar a lo más alto”.

Dijo que “pude lograr lo máximo de mis sueños: la Selección”.

Siempre vuelve

Franco Jara siempre vuelve. A las cancha de la Liga, a su Villa Nueva, y en Estados Unidos eligió volver al país. “Quería que mis viejos me vieran desde la tribuna. Eso no tenía precio. Por todo el sacrificio que ellos hicieron por mí. Esos 30 goles en Belgrano los grité para ellos, y aunque no se me dio el campeonato, lo dí todo”.

Enfatizó que “no me reprocho nada. Siempre hice el máximo esfuerzo, en todos los clubes. Se me dio o no lo que quería, pero no me guardé nunca nada”.

Apuntó que “ahora es difícil. Ya no soy un pibe, tengo 3 hijos, y me voy poniendo grande y decide la manada. Así lo hablo con mi señora, porque somos 5 ahora”.

Remarcó que “mis hijos tienen a sus amigos en Córdoba. Hoy los disfruto, pero todavía tengo ganas de disfrutar un poco más del fútbol. Lo voy a decidir con tranquilidad”.

“La vida pasa”

Sostuvo que “a esta edad, me doy cuenta de que la vida pasa, que los hijos crecen, y que los viejos se van. Yo no quiero quedarme con nada guardado”.

Explicó que “mi representante me habla de las propuestas, pero yo necesito un tiempito más para decidir correctamente. No quiero tomas decisiones apresuradas, y luego sufrir o arrepentirme”.

Remarcó que “no le cierro las puertas a nada. La verdad, sería muy lindo cerrar mi carrera en los clubes en los que me formé en mi infancia”.

Finalmente señaló que “hoy me puedo dar cuenta que es importante para mis tres hijos tenerme cerca en estas vacaciones. Estoy con ganas de jugar, y como siempre voy a volver. Si me dan las piernas voy a jugar acá en la Liga también”.

Cerró la nota con su humildad habitual: “Gracias por este respeto, por este reconocimiento, que siempre necesitamos todos. El mensaje para los chicos es que si yo llegué, todos ellos pueden llegar a ser profesionales del fútbol. Luché, me esforcé, aprendí algo todos los días, y se me dio”.