El Ministerio de Defensa, encabezado por Agustín Rossi, trabaja por estas horas en la derogación de un decreto del expresidente Mauricio Macri, con el objetivo de limitar las facultades de las Fuerzas Armadas que se habían ampliado en la gestión anterior.
Se trata de la potestad que Macri les había otorgado en 2016 a los jefes de las fuerzas para realizar designaciones, incorporar personal civil y establecer los destinos de misión, que ahora regresará a manos del Ministerio.
Según supo NA, se volverá a los decretos 436 de 1984 y 101 de 1985, que habían sido firmados por el entonces presidente Raúl Alfonsín, tras el retorno de la democracia.
"Ese decreto de Alfonsín es fundacional de la democracia argentina", resaltó Rossi.
Con esa premisa, se espera que haga efectiva la medida al mismo tiempo que se produzca un cambio en las cúpulas de las fuerzas.
La decisión del Ministerio, consensuada con el presidente Alberto Fernández, fue cuestionada en las últimas horas por el mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, quien consideró que la Casa Rosada busca "dejar a los militares sumisos a las voluntades políticas e ideológicas del gobierno".
Para el Gobierno, el decreto de Macri transfirió facultades propias del poder político a las Fuerzas Armadas y, de esa forma, se debilitó el control civil.
La decisión de Macri -que aún sigue vigente- permitió que los jefes militares pudieran realizar designaciones directas de oficiales en cargos de media jerarquía, cambios de destino, aprobación de las calificaciones de egreso de escuelas, institutos de reclutamiento y escuelas superiores.
También los habilitó a decidir bajas y retiros obligatorios, otorgar ascensos a suboficiales, licencias, y resolver cuestiones disciplinarias.
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Según supo NA, se volverá a los decretos 436 de 1984 y 101 de 1985, que habían sido firmados por el entonces presidente Raúl Alfonsín, tras el retorno de la democracia.
"Ese decreto de Alfonsín es fundacional de la democracia argentina", resaltó Rossi.
Con esa premisa, se espera que haga efectiva la medida al mismo tiempo que se produzca un cambio en las cúpulas de las fuerzas.
La decisión del Ministerio, consensuada con el presidente Alberto Fernández, fue cuestionada en las últimas horas por el mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, quien consideró que la Casa Rosada busca "dejar a los militares sumisos a las voluntades políticas e ideológicas del gobierno".
Para el Gobierno, el decreto de Macri transfirió facultades propias del poder político a las Fuerzas Armadas y, de esa forma, se debilitó el control civil.
La decisión de Macri -que aún sigue vigente- permitió que los jefes militares pudieran realizar designaciones directas de oficiales en cargos de media jerarquía, cambios de destino, aprobación de las calificaciones de egreso de escuelas, institutos de reclutamiento y escuelas superiores.
También los habilitó a decidir bajas y retiros obligatorios, otorgar ascensos a suboficiales, licencias, y resolver cuestiones disciplinarias.

