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"El proceso nos conduce a crecer"

Joaquín Piovano, DT del campeón, Universitario, consideró: "Empezamos en 2021, jugamos semifinales y luego cuatro finales consecutivas, de las que ganamos tres. Somos el primer equipo bicampeón de la historia"

Joaquín Piovano lucía eufórico tras el bicampeonato logrado por Universitario en el fútbol femenino de la Liga Villamariense pero, sin escapar de su línea de coherencia a la hora de formular declaraciones, apuntó: “El proceso nos conducirá a seguir creciendo y a lograr más éxitos”.

El entrenador de la “U” manifestó: “Empezamos a participar en 2021 y fuimos semifinalistas. Luego jugamos 4 finales consecutivas, de las que ganamos tres. Somos el primer equipo bicampeón de la historia de la Liga”.

Indicó: “Estamos muy felices. Después de ganar nuestra primera final, nos tocó perder otra. Hoy logramos lo que nadie había conseguido hasta el momento, que era ganar un bicampeonato. Lo lindo es que las chicas se esfuerzan todo el tiempo para superarse y eso permite lograr títulos, sumar más chicas al trabajo y algunas ya emigraron a Belgrano y Talleres”.

Señaló: “Estoy orgulloso de este grupo de jugadoras que no han parado de crecer desde 2021. El proceso conducirá a seguir creciendo”.

Crecimiento y proyección

Piovano remarcó: “Equivocarse, levantarse y volver a intentarlo ha sido una constante desde 2021. Muy felices por todo lo realizado y vivido. Todas las chicas han aportado lo mejor para el trabajo colectivo, por eso nos alegra ver chicas en Belgrano y Talleres”.

Insistió: “Cuando alguien se lesionó, siempre apareció alguien para reemplazarla de la mejor manera para que el equipo no pierda la identidad. Eso es consecuencia de un grupo muy unido, con jugadoras predispuestas a jugar y ser protagonistas, pese a que son muchas, y el sábado hubo seis que debieron quedarse afuera del banco de suplentes. Pero siempre están juntas”.

Indicó: “Más allá de la linda competencia interna por un lugar, también está lo otro, que es muy saludable. Todas quieren estar juntas, estar con la compañera, compartir desde el entrenamiento y el partido juntas. Eso también ayuda mucho para crecer”.

Pensando en torneos superiores

Piovano estimó: “El fútbol femenino tiene mucho para crecer. Ojalá que podamos ver en los próximos años a equipos de la Liga Villamariense jugando en torneos superiores, en Federales, en Provinciales, que sería muy bueno que podamos organizar en la ciudad, con el apoyo de todas las instituciones y personas que apostamos al fútbol femenino”.

Remarcó que “en las finales se puede apreciar que es posible organizar buenos espectáculos, con mucha gente, y con partidos atractivos, en los que se aprecia el crecimiento de las buenas jugadoras que están surgiendo en nuestro fútbol”.

Destacó: “Me gustó mucho el partido de ida. Fue un gran esfuerzo de ambos equipos en ese empate 1-1. Por allí en la segunda final fuimos más prácticos y se nos abrieron algunos espacios después del gol que supimos aprovechar”.

Insistió: “El primer duelo fue muy parejo, el sacrificio para salir a buscar el partido con tenencia de pelota, pasearla por todo el campo para abrir espacios y ante un rival como Alem, que tiene jugadoras muy talentosas, también es para reconocerles a mis dirigidas”.

Reconocimiento al rival

No escatimó elogios para Alem. “Tienen mucho talento en varias jugadoras, son aguerridas y no bajan los brazos jamás. Me da más felicidad haberle ganado una final a un rival tan bueno como este”.

Precisó que “lo más valioso es el aprendizaje que se llevan estas chicas de una final con este nivel”.

Encontró los motivos del triunfo en “la tranquilidad, la confianza en sí mismas que tuvieron las chicas”. “El grupo es hermoso y eso en los momentos más difíciles te permite confiar en las compañeras para salir adelante”, resaltó.

Igualmente aclaró: “Hablamos en la última práctica sobre lo mucho que había en juego, pero también dijimos que si nos tocaba perder había que felicitar a las rivales y seguir trabajando. No pasaba nada si nos tocaba perder”.

Agregó: “El año había sido muy bueno, más allá de que se ganara o perdiera la final. Eso nos hizo sacarnos la mochila de la presión por ganar”.

Descomprimir para ir por más

La estrategia resultó, porque la “U” consiguió el título jugando sin sentir la presión de la final y creyendo en que su juego intenso y físico podía tener también mucho rédito si aprovechaban los espacios por afuera, sin ser tan frontales. “En los últimos metros había que ser más certeras para concretar”, dijo.

Leyó: “Son dos equipos muy parejos. No es fácil ganarle a Alem, que de hecho llegó invicto a esta final. Intentamos jugar, pero Alem se defiende muy bien y después te ataca muy bien, con jugadoras aguerridas para defender, pero talentosas para jugar. Si bien tuvimos la pelota en el primera final, cuando el nerviosismo nos llevó a equivocar los pases se complicó”.

Cambiar para ganar la final

Piovano dijo: “Por eso apostamos en la segunda final a ser más pragmáticas y, en vez de elaborar tanto con tenencia de balón, ir más por los costados y tratar de avanzar por ambas bandas para procurar finalizar las jugadas”.

Estimó: “Cuando la pelota entra se facilita, pero cuando no entra no es fácil mantener la calma. Por suerte entró una en el primer tiempo, se fueron abriendo los espacios y comenzamos a dominar las situaciones”.

Reseñó: “Los detalles influyen en una final tan pareja. Una defensora de ellas salió para ser atendida y le convertimos. Cuando hubo una jugadora menos por una expulsión se nos facilitó”.

Los secretos de las reinas

Para el entrenador, el juego se iba a definir por detalles. “Goleamos porque al quedarse con 10 hubo más espacios, pero el juego se iba a definir por detalles y así resultó. Cuando dieron ventajas las provechamos”.

Indicó: “Cuando lo buscamos y no lo encontramos, cuando los caminos estaban cerrados, había que estar preparados para esa frustración. Reinventarse y mejorar el pase, volver a triangular cuando no salió, pese a buscar, es lo más difícil”.

Sostuvo: “En eso trabajamos todo el año, en no fastidiarnos y en seguir intentando. Superamos los 70 partidos en esta historia y siempre hablamos de llegar a los 100 para convertirse en futbolistas. Estamos cerca”.

Destacó al respecto: “El secreto es el tiempo. Antes llegábamos y no convertíamos y entrábamos en la confusión. El tiempo del proceso nos permitirá seguir creciendo. La chica que hizo el gol tiene 16 años y arrancó con 14. Técnicamente avanzó rápido. Otras tienen 30 y perdieron mucho tiempo. Trabajamos para todas y tratamos de que crezcan”.

Estimó: “Propusimos con intensidad, pero había que estar más tranquilas en la última zona. Esta vez salió bien. Hay 24 chicas y todas valen, en ellas creemos. Son todas campeonas. Es levantarse y creer. Queremos jugar federales, provinciales, ayudarnos entre los clubes y demostrar que el fútbol femenino local sigue creciendo”.