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"El secreto del fútbol son los grupos"

Pedro Calderón confesó: "Para armar un buen equipo primero tenés que armar un buen grupo humano". Su primer amor fue Alumni y se despidió en River. Luego dirigió a River, Colón, Sarmiento, la Liga y Argentino

Pedro Calderón celebró sus primeros 80 años de vida.

Futbolista destacado de Alumni en los 50, cerró su carrera en River y se transformó en un DT reconocido que dirigió 5 clubes desde las inferiores del Fortinero y el Millonario, donde también tuvo un recordado paso como entrenador, al igual que en Sarmiento, Colón, Argentino y la selección de la Liga.

Se ganó el cariño del “mundo del fútbol local” por su humildad, su entrega y su trabajo en cada club, siendo clave en la construcción de Argentino en barrio Santa Ana y en el Club Defensores de La Boca.

Este último es el club de su querido barrio San Justo, donde es un amado personaje, y donde legó a sus hijos y nietos su famoso “Depósito Calderón”.

El fútbol y sus dirigidos le rindieron un hermoso homenaje en su cumpleaños 80. “Me hicieron una fiesta sorpresa en el salón del Centro de Empleados de Comercio. Lo primero que dije fue: ‘¡Qué manera de haber pelados en este salón!’”.

No le gusta soltar su emoción. “No esperaba encontrarme con más de 50 personas y compartir un momento tan lindo. Me las aguanté, pero los hice llorar a todos mis invitados, porque los fui llamando para que hablaran y los recuerdos del fútbol están guardados en el corazón. Te emocionan”.

Pedro Calderón resaltó: “Mi señora (Dora Copertino) y mis dos hijos (Rubén, más conocido como “Ajito”, y Sonia) apenas me saludaron. Yo no esperaba este festejo, porque el equipo de mi hijo salió campeón en el fútbol comercial y me invitó a comer un asado. Pero estaban todos esperándome”.

Sus 4 nietos hicieron deporte, pero no priorizaron el fútbol. “Facundo y Emiliano eligieron boxeo, handball, básquet y en AFUCO jugaron al fútbol. Florencia y Victoria realizan sus carreras en la Policía y el Profesorado de Inglés”.

Dora cumplió el jueves 79 años. Con Pedro siempre vivieron en barrio San Justo. “Llevamos 58 años de casados y hace 47 que nos trasladamos a nuestra casa. Vimos crecer y poblarse al barrio. Al costado estaban las casas de nuestros familiares. Atrás, había yuyos y campitos. Al Club Defensores de La Boca lo hicimos a pulmón y al terreno del depósito lo conseguí a través de un dirigente de Alumni en la Municipalidad, Gauna”.

En el Fortinero se ganó el cariño y el respeto de todos. “Fue mi primer club. Todos me conocen por el fútbol en la ciudad y Alumni fue mi primera casa”.

“El secreto es armar un buen grupo”

Asegura: “Para armar un buen equipo de fútbol primero hay que armar un buen grupo. Si armás un buen equipo, pero el grupo no funciona, chau”.

Por ello considera que “el grupo que se armó en Argentino fue bárbaro. Ellos son amigos aún y fueron campeones hace 30 años”.

Resalta con orgullo: “Me hice DT en los campeonatos de barrio. Ya no hay más potreros y allí hay secretos que en la cancha no se descubren. Eso no se enseña”.

Recuerda: “En Defensores de La Boca hacían campeonatos de barrio multitudinarios y eran de cancha de 11. Por eso siempre despedimos el año con una cena para jugadores de fútbol y vienen de todos los clubes y de todos los barrios. Nunca vinieron menos de 100 personas. Hasta de la región vienen, como Levis Schiavi, de Tío Pujio o Tuninetti de La Playosa. En la calle me gritan: ‘¿Cuándo vuelven los asados, Pedro?’”.

Así nacían los clubes

Calderón destaca: “Un día agarré el rastrojero y me fui a la casa de un tal Delgado, que vendía el terreno donde construimos el Club Defensores de La Boca”.

Insiste: “Le conté la idea de gestar un club y casi me regala el terreno. Al fin de semana siguiente estábamos cavando los cimientos. De la nada hicimos un club con un hermoso salón, con secretaría, un quincho grande y una cancha de bochas. Fue todo a pulmón”.

En Argentino la historia no fue muy diferente. “El club sólo tenía inferiores con Abel Volta y debía presentar Primera. Venía creciendo desde el baby con Olimpia, que tenía su cancha cerca del club en barrio Santa Ana, pero necesitaba la cancha grande. Me vinieron a buscar Elsio González y Jordan”.

Explicó: “Llamé al intendente Miguel Veglia y me largué como arquero nuevo. Le rogué tanto hasta que nos dio las tierras del barrio Santa Ana a los dirigentes Garilans, González, Nicola y Rovetto”.

Contó: “Era en el basural. Le tiramos 200 camionadas de tierra. Después se hicieron los vestuarios. Allí fuimos campeones en 1990”.

De Alumni a Argentino

Su figura en Alumni fue emblemática en los 50, pero asegura que “el mejor jugador de la Liga fue ‘Campana’ Martínez. Era completo”.

Muestra una foto juntos y otra con el equipo campeón del 58 con “Ratón” y “Campana” Martínez, Alberto y “Pelado” Perassi, Sicilia, Sismondi, Delgado, Alaniz, Villegas, “Cordobés” López. “Del barrio fuimos con ‘Piolín’ Acuña, ‘Pelusa’ y ‘Chano’ Guyón a la quinta con don Isidoro Luna. Debuté a los 15 en Primera contra Alem, junto con Campana Martínez, Iván Miranda y Sicilia. En ‘La Leonera’ ganamos 1-0. Alumni me dio todo y como DT no me negó nunca un jugador”.

Se retiró en River: “En los 50 tuvo al mejor equipo que vi en la Liga. Con Vivián, Daniel, los Ermácora fueron tetracampeones, pero Alumni fue su sombra negra. Jugué 3 años en River con ‘Chiqui’ Arias, Eduardo Requena y Oscar Pérez. Jugamos un amistoso con Boca y perdimos 2-1 en la inauguración de la tribuna de cemento en la Plaza”.

Volvió a Alumni como AC de Hernán Ríos. “Era un adelantado. Le dio un salto de calidad al club y a nuestro fútbol, porque su forma de entrenar era profesional”.

Resalta: “Trabajé en inferiores con ‘Pelado’ Perazzi en Alumni. Había pibes que no tenían lugar y se los pedía para los clubes que dirigí. Yo les recomendé a Rapetti y Molina de River, a Silvio Acuña de Sarmiento. Tenía una gran relación con Iván Miranda y con dirigentes como Hidalgo, Esper o Rodríguez”.

Dirigió a River, Colón, Sarmiento, Argentino y la selección de la Liga. “Bello y Martínez Iglesias me llevaron a dirigir a Sarmiento. Le pedí a Alumni a Liai, Bertino, Roach, Machado, Cipolat para Sarmiento y le ganamos 1-0 a Alumni con gol de Perassi. Fuimos subcampeones”.

Recuerda: “Esa base fue a Argentino, que volvió a hacer fútbol en Primera y logramos el ascenso en 1982. Sumé a Catena, Daghero, Ceballos, que tenían 15 años”.

Los campeones de 1990 con Argentino son como sus hijos. “Me alegró verlos. Yo estuve de 1982 a 1996 con Echegaray y Mercadal. Todos querían ir a Argentino. Pasaron ‘Tronco’ Acuña, ‘Pelusa’ Machado, Ramón Conti, Cortese, Roach, Reta, Bonaveri, Rapetti, Cáceres, Arzeno. El campeón tenía a ‘Yoyó’ Berterame, Magnone, Osés, Demarchi, Álvarez, Verdú, Venteo, Marinelli, Echegaray, Saire, De Miguel, Rodríguez, Rivera, Ceballos, Alfonso, Suárez. Una gran familia”.

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