El fútbol genera pasión en Tío Pujio, y el equipo de la categoría 2007 se consagró campeón en Ovalle, Chile, en la primera experiencia a nivel internacional en la historia de la institución.
Además, ganar la Copa Villa María es un desafío que se repite en los comienzos de cada año, y la categoría 2008 logró ese objetivo.
El pasado año, el equipo femenino de Hipólito Yrigoyen obtuvo el primer torneo oficial de la historia de la Liga Villamariense de Fútbol, tras vencer a Alem en la final.
“Daniel Unzueta y Franco Aramburu acercaron el proyecto. Recuerdo que me repetían: ‘Vamos a salir campeones’, pero lo importante para el club era ofrecer una nueva disciplina en la rama femenina”, manifestó María Rosa Rojas.
Resaltó que “yo jugué al fútbol, y fue lindo volver, ahora como dirigente del club. Fue una alegría enorme que Yrigoyen ganara el primer torneo de la historia”.
Además, la reserva fue subcampeona de la Liga Villamariense, la primera división jugó semifinales, y se participó con 3 divisiones inferiores, siendo subcampeona e invicta en novena (clase 2007).
La tienda del “diablo rojo”
María Rosa Rojas remarcó que “tener una tienda propia del club en el pueblo es un proyecto muy explosivo. Flavio Morre abrió la mirada e incluyó a todas las disciplinas en el acuerdo con la firma Abyss. Felicité a la subcomisión de fútbol que trajo el proyecto y lo ejecutó con rapidez y eficacia”.
Agregó que “no sólo traerá la camiseta oficial del club y la alternativa. También la indumentaria para patín, gimnasia, danza y ropa deportiva para mujeres y hombres. Es muy lindo proyecto y habrá ropa de muy buena calidad, para vestir y para realizar deportes”.
Explicó que “nunca viví la discriminación. Me senté en la Liga Villamariense rodeada por 23 hombres, pero me respetaron, me trataron muy bien, me dieron la palabra y me escucharon cuando opiné”.
Destacó que “tanto al grupo anterior, como al actual que está trabajando en el fútbol del club, les agradezco mucho, porque siempre me aceptaron y nunca sufrí ninguna situación rara o discriminatoria. Desde el primer día hasta hoy, me sentí cómoda y respetada”.

