Jorge Peñaloza es uno de los grandes DT de la historia de la Liga Villamariense de Fútbol y acaba de clasificar a Rivadavia a la final del Torneo Apertura.
En Arroyo Cabral, el Verde se impuso en una dramática definición por penales por 8-7 ante Hipólito Yrigoyen, y el Chacho tuvo la grandeza de reconocer al rival y dedicarle las primeras palabras a su colega Martín Conti: “Lo felicité por el gran trabajo que hizo. Me alegra que lo hayan ratificado, porque su equipo no perdió ni un partido y los penales son penales. A mí me tocó perder seis series decisivas, varias finales por penales y sé lo que es. El fútbol siempre da revancha y hoy me toca jugar otra final”.
Destacó: “Este Rivadavia se hace camino al andar. Así es el fútbol. Recorrimos este camino desde hace 4 años, con la pandemia en el medio. Hoy sabemos lo que queremos, dónde estamos parados y lo difícil que resultó llegar acá. Los únicos ‘culpables’ de haber puesto a Rivadavia en este lugar son los jugadores”.
Remarcó: “Como DT me ha tocado jugar una gran cantidad de finales y sé que jamás es fácil llegar a jugar otra final. Nos tocó ganar por la vía de los penales. Me ha tocado perder finales por esa vía y duele mucho, como también he ganado por esa vía, y cuando se logra el objetivo se festeja mucho. Ahora sólo pienso en recuperar a los jugadores, ya estamos metidos en el partido del domingo en La Palestina, porque ya disfrutaron los jugadores esta clasificación, ya lo hemos hablado, porque ahora es tiempo de pensar en Ricardo Gutiérrez, que ha ganado por la misma vía y será un duro rival”.
Los momentos del fútbol
“Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí, resucitando”, recitó el DT Chacho Peñaloza tras acceder a semifinales, remontando una serie que perdía 3-0 y ganó 4-3 con Sportivo Los Zorros.
Marcó las dos caras de la moneda del fútbol en los mata - mata. “Cuando digo que en el fútbol se hacen camino al andar, me refiero a que hay momentos gratos e ingratos en el fútbol, pero hay que seguir de pie. A los equipos de Pereno me tocó enfrentarlos muchas veces. En Colón me tocó perder una final cuando él dirigía a Rivadavia, y perder fue doloroso. Luego me tocó ganar el siguiente campeonato con Colón”.
Describió que su profesión es “como ir soñando todo el tiempo, para saber elegir dónde podés ir a dejar algo, en qué club podés transmitir lo que aprendiste en el fútbol. En este sueño que se inició en Rivadavia, la idea era que dejaran de traer 15 jugadores todos los años, para que el club pudiera tener su propia base de jugadores”.
Es clave a su juicio “que el jugador defienda a su club, que se identifique y que se adapte a lo que es el club”. “Había que elegir jugadores que se adaptaran al club, al trabajo, para reforzar esa base ya generada con los años. Estos jugadores tienen futuro y se apoyan en otros que se niegan a irse del fútbol sin dar otra vuelta olímpica. Se la merecen e iremos por ella”, finalizó.
“Yrigoyen también tenía con qué”
Jorge Peñaloza logró títulos como DT en 4 ligas, Villa María, Río Tercero, San Francisco y Córdoba. Confesó: “Yrigoyen terminó invicto este campeonato. Era un rival muy difícil, con buenos jugadores, bien trabajado y con serias pretensiones”.
Enfatizó: “Martín (Conti) hizo un gran trabajo ya el año pasado y lo ratificó en este torneo. Nos obligó a hacer un gran esfuerzo para conseguir este pasaje a la final”.
Remarcó: “El viento hizo que el partido se iniciara con un golazo de Yrigoyen. El diablo metió la cola y antes del minuto de juego ya estábamos perdiendo 1-0 en nuestra cancha”.
Consideró: “Recibir un gol a los 30 o 40 segundos es difícil de digerir en estas instancias. Nos pudimos recuperar, fue clave empatar con un gol justo antes del entretiempo y allí pudimos reacomodar el equipo para el complemento”.
Chacho insistió: “El partido terminó siendo tan duro como lo habíamos imaginado o más todavía, porque nadie quiere ir a los penales. Fue una gran serie entre dos muy buenos equipos que no se guardaron nada, que se conocían bien y que se habían enfrentado anteriormente”.
Indicó: “Hipólito Yrigoyen jugó bien los primeros 15 minutos y demostró en Arroyo Cabral que tenía con qué”.
Manifestó: “El viento le jugó a favor en el comienzo y en el complemento le jugó en contra cuando intentó venir a atacar con los cambios que realizó en el final del partido. Nosotros nos pudimos sobreponer a una situación adversa en el primer tiempo y lo tuvimos para ganar en el segundo tiempo, en un trámite que siempre fue parejo”.
Sobre el futuro fue categórico: “Ahora sólo queda ir a buscar el campeonato. Ya dimos los pasos que teníamos que dar desde la primera fecha hasta las semifinales”.
Un fenómeno del fútbol
El DT de Rivadavia, que superó los 70 años y aporta una lucidez extraordinaria en sus apreciaciones. es un fenómeno del fútbol local. “Me ha tocado ganar y perder finales, pero siempre es bueno poder jugarlas y disfrutarlas. Son todas especiales”, dijo.
Cuando dirigió a Yrigoyen, en su primer ciclo le dejó dos títulos en 1996 y 1997. A continuación, lo condujo en un inolvidable Torneo del Interior, en el que le ganó dos veces por goleada a Sportivo Belgrano de San Francisco y avanzó 3 etapas. Allí llevó como refuerzo a Matías Bendazzi. “Hizo goles en Yrigoyen, donde fue campeón y ustedes le pusieron el ‘Diablo de Hernando’. Hizo goles en todos lados y en Rivadavia sigue haciendo goles decisivos. Es un tremendo gladiador”, sostuvo.
También conoció a Franco Gozzerino al dirigir a Alumni, con el que también fue campeón en Córdoba y en la Liga Villamariense. “Ese es un jugador espectacular. Hace 2 meses que no puede jugar con continidad por una lesión, pero aunque no estaba al 100%, él quiere jugar siempre. Es un jugador de fútbol moderno, juega donde lo pongas y en todos lados juega bien. Tiene la cancha en la cabeza y sabe lo que tiene que hacer siempre. Confío en su pelota parada, porque se la pone en la cabeza al que él elige. Si no tuviéramos un pateador como Gozzerino sería difícil, porque con él la pelota va a donde trabajamos y allí la fue a buscar Bendazzi para empatar”.
Finalmente también se refirió al héroe de la clasificación, Marcelo Berardo: “Es una cosa de locos, porque siendo un arquero es hace muchos años el mejor jugador de la Liga. Y todos los años lo ratifica. A los arqueros no se los reconoce como a los jugadores de campo, pero nosotros sabemos que con él en el arco, la pelota va a sus manos y no se le escapa. Ama a este club y ojalá pueda salir campeón otra vez, porque no es fácil tener un arquero que ataja un penal en el final de un partido y ataja otros dos en la serie, además de convertir uno. Es un estandarte de este club, de este equipo y se lo merece más que nadie”.
Apuntó por último: “No son los equipos del Chacho, son los jugadores que ayudan al Chacho. Trabajamos mucho y ellos nunca bajan los brazos, quieren ganar y darle una gran alegría a Rivadavia”.

