Gustavo Reyes disfrutó cada segundo de su vida como futbolista, y hasta se dio el lujo de despedirse en silencio, en un buen momento de su carrera, tras ganar 2 títulos, para darle lugar al profesor que goza de gran reconocimiento en el cuerpo técnico de Universitario, tras su paso por Alem.
Agradecido al fútbol, respetado y querido hizo una gran carrera, se lo identifica con Universitario por aquel inolvidable bicampeonato de 2011, cuando la entidad inició su participación en la Liga.
Claro que “Chicho” tiene una larga historia previa, que se inicia en Silvio Pellico, continúa en River, donde debuta en primera, pasa con buen suceso por Asociación Española y encuentra un lugar muy especial en Ricardo Gutiérrez de La Palestina, donde asciende en 2008 con un gran equipo.
Nunca jugó en el baby fútbol, se formó en los potreros de Silvio Pellico, donde su padre Oscar (recordado jugador de Juventud de Ausonia) trasladó a su familia por razones laborales, y allí nace una historia de amor, pasión y locura como ninguna otra por el fútbol.
Destaca que “pensé que nunca iba a ser campeón en la Liga. Me divertía y la pasaba bien en donde me tocara jugar, y la verdad es que conocí a gente maravillosa en los clubes en los que jugué, con decirte que Amadeo Perossi, que me había dirigido en River, me tentó para integrar esos multicampeones equipos de Colón, pero yo me sentía bárbaro en La Palestina, donde sólo logré un ascenso, que para mí será inolvidable”.
El “Chicho” siempre tiene una sonrisa amplia y una buena anécdota para contar e integrarse a cualquier grupo. “Llegar a Universitario y ganar ese bicampeonato fue bárbaro, pero lo más valioso es haber integrado esos equipos de la UNVM desde 2002 en los interuniversitarios. Es sorprendente cómo pasó el tiempo, y ver cómo se dieron las cosas increíblemente”.
Considera que “nada es casual, es fruto de un proyecto y del esfuerzo la dedicación y la capacidad de los profesores y la dirigencia que lo ejecuta. Es un trabajo diario lo que condujo a este crecimiento notable en una década. Más allá que este año de pandemia nos frenó un montón de cosas, también nos hizo juntar fuerzas para lo que viene”.
Resalta que “integrar los equipos de esos torneos interuniversitarios desde 2002 me abrió la puerta a ese plantel que en 2011 se consagró bicampeón. Trabajar en la institución te identifica, te hace querer la camiseta y sentirte parte de un proyecto que es nuevo”.
Explica que “generamos nuestras propias raíces en este proyecto con Rodrigo (Liendo), con Gabriel (Pérez), con Luis (Fassi), con quienes estamos desde el primer día. Ya formamos parte de la institución, y defendemos la camiseta con identificación desde que ‘Pato’ (Bernadó) confirmó que esta locura era una realidad. Y empezamos a crecer junto al proyecto”.
El proyecto no tiene techo
Gustavo Reyes sostiene que “en aquel equipo de 2002 ya estaba la idea de poder afiliarse a la Liga”.
Recalcó que “era algo muy lejano, pero en cada año que participaba mientras cursaba el profesorado, seguía latente la idea y nos daba ganas de que prosperara la posibilidad de jugar en la Liga. Cuando se dio, varios ya estábamos identificados con la camiseta, y se afianzó mucho más la identificación cuando se empezó a armar el proyecto de inferiores”.
Añade que “el proyecto es más grande que ganar un par de títulos, y excede lo deportivo. Si bien hoy no sabemos con qué nos vamos a encontrar en 2021 por la pandemia, seguimos en contacto, y la realidad se verá en la cancha”.
Manifestó que “cuando volvamos a entrenar sabremos en qué condiciones estamos. El proyecto tiene muchos aspectos para mejorar, más allá de que se creció muchísimo en estos 10 años”.
Estimó que “la infraestructura ya limita el crecimiento. Se necesita mejorar mucho, porque tenemos la capacidad, la posibilidad y el lugar para que eso suceda”.
Indicó que “se sumó en los últimos meses de 2020 el fútbol femenino y las categorías infantiles. Era impensado, pero ya estaban listos para arrancar, y la pandemia lo frenó”.
Remarcó que “el torneo infantil nos hará crecer las inferiores, al captar niños desde más temprana edad. Si bien hemos trabajado muy bien con las categorías juveniles, ya tendremos una base más sólida”.
Indicó que “siempre la intención fue que el pibe que jugara en las inferiores fuera formado para llegar a la primera en la Liga o para trascender los límites de nuestro fútbol como sucedió con Enzo Barrenechea (Juventus de Italia), Lautaro Guzmán y Valentín Giraudo (ambos en Talleres de Córdoba)”.
“Chicho” destacó que “es un dato que estos 3 chicos surgieran de categorías que se empezaron a formar en canchas grandes en la ‘U’. No es un dato menor. Sin hablar de un salto tan grande como el que dieron estos chicos, la intención es formar jugadores para nuestra primera división, y quizás en algún club de categorías de ascenso y no sólo los clubes profesionales. El primer paso se dio, pero la idea es que llegue a conformarse una primera con pibes de la cantera”.
Ir por más, sin detenerse
Recalcula e indica que “este primer paso en firme con estos 3 pibes que emigraron al profesionalismo, debe alentarnos a ir por más, sin detenernos. Para ello es necesario incorporar otros aspectos y profesionales como nutricionistas, psicólogos deportivos e ir creando áreas para el desarrollo”.
Enfatizó que “mi lugar fue compartiendo como profesor de educación física junto a Rodrigo Liendo en las inferiores. Este año, había pasado como ayudante de campo de Luis Fassi en quinta y cuarta división. Hablando con ellos, con Gabriel y con ‘Pato’, la idea es poder dirigir alguna categoría. Me entusiasmó mucho compartir con Luis esta finalización de formación de los pibes en las categorías mayores de inferiores”.
Estimó que “aprendo permanentemente. Me encantaría dirigir, y para ello me voy formando. Con Rodrigo Liendo en todos estos años, con Eduardo Salvai, con Luis Fassi ahora, en este equipo que lidera ‘Pato’ Bernadó, y también tuve la oportunidad de ser ayudante de campo en Alem”.
Señaló que “conocer los diferentes vestuarios de la Liga me hizo conocer la forma de llegarle al jugador. Con los chicos me gusta ponerme a su altura y ser uno más de ellos, para pasarla bien y quitarles los temores”.
Resalta que “desde que me recibí como profesor en 2005, he vivido del fútbol. Tuve escuelitas de fútbol, trabajé en James Craik, y tengo mucho recorrido en la Liga”.
Destacó que “soy un apasionado del fútbol. Invierto todo el tiempo, me gusta quedarme, ver, alentar y pertenecer”.
Explicó que “la experiencia en Alem fue fantástica, porque es un grande de la Liga. Un club distinto, con gran pasión, jugadores de peso, y me sirvió conocer desde adentro para progresar. Lo había enfrentado, pero me sorprendió. Me hubiese gustado jugar en Alem, me siento identificado con sus códigos, la gente se brinda con pasión por esa camiseta. Fue como en La Palestina, que la única camiseta que les llega es la de su pueblo”.
Proyectando a Universitario
Reyes califica a Universitario como “un club muy joven. Apunta crecer sin techo, creando sentido de pertenencia desde niños”.
Resaltó que “así como se gestó un equipo bicampeón, también generará hinchas rápido, con los padres y familiares de los pibes de inferiores, que van acompañando año tras año, y los ve llegar a Primera”.
El objetivo “es ser competitivo en inferiores, en reserva, en primera. Participar en torneo de AFA es una muestra que existe autopresión por superarnos y ser parte importante de la Liga en todo lo que se haga”.

