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Palacios para todos los chicos

Para Ariel Palacios no hay distinción cuando se trata de los "locos bajitos". Sostuvo que "hay lugar para todos los pibes de 4 a 17 años. Los recibiremos con el presidente Rodrigo Daniele y los profesores Juan Ardiles, Juan Espinoza y Kiara Ferrari"

El regreso a casa. Ariel Palacios y los profesores de la Filial de River Plate recibieron a cerca de 50 chicos en dos turnos de entrenamientos físicos.

 

El acceso al predio de la Filial de River Plate. Con barbijo, declaración jurada, y alcohol en gel.

 

Las sillas a dos metros de distancia. Los profesores aclaran los diferentes requerimientos para cumplir el protocolo y los cuidados sanitarios.

 

En Sarmiento y Mar del Plata se abrieron ayer las puertas del hermoso predio deportivo de la Escuelita de Fútbol de la Filial de River Plate.

El retorno a la actividad encontró al profesor Ariel Palacios junto a Juan José Ardiles y su grupo de trabajo recibiendo a 50 pibes en dos turnos diferenciados por edades. El primero, a las 16, con pibes de 4 a 12 años, y luego a las 17.30 los mayores de 13 a 17 años.

Palacios piensa en sumar pronto a las niñas, y se esmeró en dejar claro que “no se habilitó para jugar al fútbol, sino para trabajos físicos individuales con pelota, bajo estricto protocolo. No es fútbol lo que las 8 escuelitas de la ciudad hemos presentado en el protocolo, sino Preparación física individual y asistida en entidades deportivas, y a la vez también freestyle”.

Encuadradas las actividades permitidas, las escuelitas volvieron a recibir a los pibes, que con declaración jurada firmada pro sus padres y un abono por clase de 100 pesos, trabajarán dos veces por semana en la Filial de River Plate.

Palacios resaltó que “fue una larga lucha de más de dos meses, en la que logramos que nos devuelvan la posibilidad de trabajar. Entendemos la situación, es todo nuevo para todos. Cumplir el protocolo es vital, y tampoco es fácil porque son otros costos y otras costumbres”.

No son partidos de fútbol

Lo primero que Palacios menciona es que “los pibes quieren volver a jugar un partido. Nos pedían volver. No hay partidito posible. No hay nada de eso habilitado. Es una preparación física para fútbol, pero no es fútbol”.

Insistió en que “cada pibe tiene un lugar marcado para desarrollar diferentes labores físicas. No puede existir contacto. Nosotros vamos a trabajar con 5 chicos por las dimensiones de una cancha de baby. Preparamos para 25 chicos en cada turno”.

Indicó que “el predio mide 2 hectáreas. En esa dimensión tenemos un quincho, un salón, vestuarios, pileta. En la otra hectárea y media podemos armar 5 canchas chicas de baby. Allí trabajaremos”.

Entre turno y turno se desinfecta. Los padres y los autos no pueden ingresar al predio. En el acceso principal en Sarmiento y Mar del Plata, dos jóvenes reciben a los chicos que llegan 15’ antes con barbijo, se les otorga el alcohol en gel, rociador de ropa, e ingresan. Ocupan una silla distanciada 2 metros cada, en la que se cambian (botines por zapatillas), y tras la desinfección, van con su botella de agua individual al lugar determinado para cada grupo. Allí está marcada cada estación.

Palacios dijo que “el trabajo es físico. Nadie más que los pibes y los profesores pueden ingresar, con declaración jurada. Nadie más pasa el portón de ingreso”.

Apuntó que “los dos turnos ya fueron divididos para los 50 chicos. Algunos no pudieron arrancar, y se sumarán el martes, que es el otro día de entrenamiento. Hay muchos padres que optaron por esperar, y los entiendo. Quieren ver cómo empieza”.

Les dan pelota y protección

Manifiesta “Pali” que “si llevan su pelota es mejor. De lo contrario se la damos, pero siempre trabajan con una pelota, sin intercambiar, ni darse pases. Es individual, al igual que la botella de agua. Si entrás con zapatilla, te cambiás los botines en tu silla al aire libre (no se utilizan vestuarios), deja su abrigo y su bolso en su silla, y le damos una pelota y un lugar determinado para entrenar”.

Indicó que “la respuesta fue muy positiva. Entendemos el miedo, y la gente se irá sumando a medida que vean que los chicos están cuidados, protegidos y felices por volver a verse las caras, patear una pelota y tener actividad física. No es lo mismo que fútbol, pero habrá que utilizar el ingenio para motivarlos”.

Escuelitas unidas

Menciona que “las autoridades recién habilitaron cuando aclaramos la modalidad y metodología de trabajo con estas dos actividades que figuran en el protocolo”.

Indicó que “el chico quiere jugar un partidito, pero no se puede. El chico quiere patearle al arquero, pero no se puede. Nosotros le pusimos un arco, pero sin arquero”.

Sostuvo que “los pibes vienen de estar encerrados. Están en muchos casos con exceso de peso, sin dinámica y con pérdida de ritmo y hasta de precisión. Con los diferentes trabajos que preparamos, los chicos estarán haciendo lo que les sirve para empezar de a poco”.

Reconoció que “fue duro para los chicos, y es mejor en una cancha con cuidados, que jugar en la calle. Los profesores también pasaron momentos duros”.

Ejemplificó al señalar que “es casi lo último que se está habilitando. El fútbol aún no se habilitó. Los profesores debieron buscar otros ingresos, otros trabajos, y este protocolo abrió las puertas. Agradezco a los padres que vendieron locros, pollos, pero no alcanza”.

Resaltó la figura “del presidente de la Filial, Juan Molina, del presidente del fútbol infantil, Rodrigo Daniele, que apoyó en todo lo realizado a través de Fadepa. En mi caso soy coordinador, y trabajo junto a los profesores Juan Ardiles, Juan Espinoza y Kiara Ferrari”.

Por último aclaró que “pueden sumarse todos. Está abierto para pibes de baby fútbol, inferiores o que no están jugando. Llaman al 154280174 y les indicamos el protocolo. Tenemos chicos de 4 a 17 años y trabajaremos sábados y martes en dos turnos cada grupo”.