Ricardo Gutiérrez de La Palestina se consagró campeón por primera vez en su historia en la Liga Villamariense de Fútbol.
El “RG” lo logró al empatar 2-2 en Arroyo Cabral ante Rivadavia, al que había vencido 2-1 en la primera final del Torneo Apertura.
Ante más de 2 mil espectadores, el duelo por la corona premió al que buscó con el corazón de un pueblo futbolero que volvió a la actividad tras la pandemia, y luego de un impasse de 10 años. No fue casualidad. Hizo mucho mérito.
Clasificó en los 5 torneos que disputó, se le negó una vez en cuartos de final, dos veces en semifinales, y había perdido una final por penales ante Alem hace 1 año. Por decantación, el pueblo palestino merecía que el “RG” besara la gloria en su 95° Aniversario.
En “tierra santa” los héroes de Heraldo Pereno serán eternos. El título que se le negaba, llegó con una máxima emoción en el último intento del partido.
Explotó la gente del “RG”, que en caravana partió a La Palestina en un festejo inigualable, sin precedentes. El máximo logro de la historia de un pueblo futbolero que inmortalizará a un plantel que fue capaz de reponerse de una serie adversa ante su archirrival, Atlético Ticino, al que venció por penales, para llegar a su segunda final de la historia, y ganarla.
Brillará esa estrella de por vida en “tierra santa”. El mejor “RG” de la historia de un pueblo de escasos 500 habitantes que tienen una dirigencia con la cabeza dura, y aunque con el corazón salvaje cometió errores, le dio un inédito protagonismo al equipo en la Liga.
Los “auriazules” de Heraldo Pereno se complicaron ayer, luego de empezar ganando por una conquista de Leo Bianchetta. Rivadavia lo revirtió con un gol de Alvaro Biani y un cabezazo de Matías Bendazzi en el primer tiempo.
El desenlace de esta historia fue increíble. En un segundo tiempo sin una llegada de ninguno de los dos equipos, la gloria fue para el “Puma” Nicolás Rodríguez, quien con su cabeza dura y su corazón salvaje fue al área para enviar un cabezazo al ángulo superior derecho, y quedar marcado para siempre en la historia del pueblo de su padre José Luis. El “RG” campeón.
Predestinado a ser campeón
Los campeones son indiscutibles en el fútbol, porque nadie gana un campeonato sin méritos, sin esfuerzo, ni por casualidad.
El “RG” culminó cuarto en su zona, “se vengó” de Alem al eliminarlo por ventaja deportiva en octavos de final (el león” había finalizado quinto en su zona), tras dos empates 0-0.
En cuartos de final, sufrió para revertir una serie adversa ante Española, que fue ganando los dos partidos, pero perdió el global 4-3.
Le ganó a Atlético Ticino por penales en semifinales, tras perder 3-1 en La Palestina, y vencerlo 3-1 en Ticino con el tiro del final.
Era para el “RG”... Tenía el destino y la suerte a su favor, pero el plantel, su dirigencia liderada por Julio “Mono” Giraudo y su cuerpo técnico tenían la cabeza dura y el corazón salvaje para hacer hasta lo imposible para ser campeón.
El juego podrá cuestionarse, pero no se guardó nada, y fue al frente siempre. Dejó de ser un equipo incómodo, para transformarse en un equipo campeón, cuando creyó.
Otros fueron mejores en la fase clasificatoria, sumaron más puntos, y habrán jugado mejor. Pero el “RG” tuvo la suerte que se necesita en un juego, la cabeza dura para resolver problemas en el momento justo, y el corazón salvaje para ir por la gloria sin contemplaciones.
Empezó ganando ayer en Arroyo Cabral, por un desborde de Francisco Pérez, que envió un centro envenenado. Alcanzó para que el rechazo forzado de Mignola se estrellará en Leo Bianchetta, y el balón viajara al ángulo superior derecho de Berardo. 1-0 (16’).
No le busque explicaciones. Es fútbol. Puede pasar. Rivadavia se adelantó con el empuje de García, la potencia de Gozzerino, y el buen juego de Córdoba, y complicó con los dos laterales proyectados, y con sus cerrados tiros de esquina.
Así revirtió el partido. Dos minutos después del gol de Bianchetta (había probado a Berardo a los 2’, en el primer tímido arribo), empató el “verde” con un gol olímpico de Alvaro Biani, un palestino que clavó el balón en el segundo palo de Becco. 1-1 (18’).
A empezar de nuevo. Los dirigidos por Peñaloza trabajaron mejor la primera etapa, y el “RG” lucía refugiado, atado, pese a que la gloria lo estaba esperando.
Becco despejó un tiro libre de Gozzerino con los puños (20’). Roberto sorprendía con su proyección, pero fue Córdoba quien “limpió” a dos rivales y asistió a Bendazzi, quien no logró definir increíblemente en el área (34’).
Pero Bendazzi es un goleador terrible, que aparece siempre en las difíciles, y cuando la pelota le volvió a llegar en el área no falló. Tras un centro de Roberto, el “Diablo de Hernando” la clavó contra el palo izquierdo con un preciso cabezazo. 2-1 (38’).
Rivadavia se hizo cargo de revertir el partido en su casa, donde el “RG” tenía todo para ser campeón, pero necesitaba 1 gol. Alto el fuego.
Al “verde” ya no le alcanzó para ir por más, y lo aguantó en su área, que se pobló de casacas “auriazules”, que fue sumando delanteros: Cativelli, Peralta, Turina, Andrada.
Por fundamentalista, el palestino lo ganó por una cabeza.
Peñaloza buscó piernas y aire en Silvero, Pereyra, Demarchi y Arias, pero no solucionaron el problema mayor. No pudo esconderle la pelota al “RG”, que la tiró sin pudor, ni contemplaciones al área de Berardo, que junto a sus compañeros despejó todos los centros, menos el que envió Pérez a los 48’, que fue enviado al ángulo superior derecho por la cabeza dura de Nicolás Rodríguez, que ingresando como un “Puma” salvaje, hirió, y ofreció su corazón para que estallara el de todo el pueblo palestino.
Michael Becco sentenció el 2-2 al taparle un mano a mano a Pérez (52’), tras pase de García. El destino y el fútbol premiaron al “RG”. Su gran regreso merecía 1 estrella.
Síntesis del partido
Rivadavia: Marcelo Berardo; Lautaro Roberto, Guillermo García, Kevin Roda y Lucas Mignola; Ignacio Córdoba, Franco Gozzerino, Tomás González y Alvaro Biani; Matías Bendazzi y Agustín Pérez. D.T.: Jorge Peñaloza.
Ricardo Gutiérrez: Michael Becco; Nicolás Boglione, Maico Andrada, Nicolás Rodríguez y Gastón Ripa; Nicolás Alfonso,Federico Tottis y Lucas Bolatti; Leo Bianchetta; Ramiro Giraudo y Francisco Pérez. D.T.: Heraldo Pereno.
Goles: P.T. 16’ Leo Bianchetta (RG); 18’ Alvaro Biani (R); y 38’ Matías Bendazzi (R). S.T. 48’ Nicolás Rodríguez (RG).
Cambios: S.T. 13’ Valentín Cativelli por Nicolás Alfonso (RG); 27’ Kevin Peralta, Enzo Andrada y Facundo Turina por Lucas Bolatti, Leo Bianchetta y Facundo Turina (RG); 30’ Bruno Silvero por Alvaro Biani (R); 32’ Joaquín Pereyra por Lucas Mignola (R); 38’ Javier Demarchi y Rodrigo Arias por Javier Demarchi y Matías Bendazzi (R); y 50’ Gastón Ripa por Ramiro Giraudo (RG).
Suplentes: Agustín Borgiani, Tobías Ripa y Franco Peñaloza (RG); y Facundo Vega, Bautista Basualdo, Pedro Fonseca y Nicolás Romero (R).
Expulsados: P.T. 50’ Gastón Ripa (RG); y Pereyra (R). Tras finalizar, Agustín Pérez (R). Amonestados: Franco Gozzerino (R); y Nicolás Alfonso y Nicolás Boglione (RG).
Árbitro: Mariano Peñaflor. Asistentes: Alejandro Moyano y Ariel Moreno. Cuarto árbitro: Emiliano Martino.
Reservas: Atlético Ticino 2 (Nicolás Luna y Lucio Haedo) - Alumni 0.
Estadio: Rivadavia.

