“La situación está sumamente preocupante por los acontecimientos que se vienen sucediendo desde hace poco más de dos años. Vemos ajustes, tarifazos, despidos, cierre de industrias, Pymes ahogadas por las exportaciones, se apuesta poco por la industria nacional y eso hace que caiga la demanda de mano de obra”, ratificó el secretario general de la Regional Villa María de la Confederación General del Trabajo (CGT), Edgardo Garmendia.
Destacó que en este contexto quienes ven más resentida su situación son las personas que viven “de las changas”, a la par que habló de un clima de “incertidumbre” ante el cual es necesario mantenerse “alerta”.
Garmendia transita el último año de su primer mandato al frente de la CGT local, lugar al que llegó para suceder a Eduardo Belloccio. Su raíz gremial se ubica en AOITA, tal como recordó.
Sin tapujos, en la charla que mantuvo con este diario admitió que le gustaría quedarse al frente de la CGT por un mandato más.
Cabe recordar que Garmendia también es concejal en de Villa Nueva, y presidente del legislativo de la vecina ciudad.
“Luces de alerta que se encienden”
Garmendia habló con este diario de todos los temas que hacen tanto al panorama laboral nacional como al que se vive en la Provincia y en la propia ciudad.
En ese marco señaló que las declaraciones de los ministros nacionales sobre empleados que sobran en el Estado “encienden luces de alerta”. Y recordó la situación vivida meses atrás con los despidos en la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María.
“Vemos que no hay reactivación. Todo lo que está sucediendo preocupa aún más, como la vuelta al FMI y más ajustes que se vienen”, agregó.
A partir de ese panorama nacional, explicó que a nivel local hay despidos “a cuentagotas” y mencionó el caso de las empleadas de casas de familia, que “algunas son despedidas y otras son “invitadas” a que renuncien para después utilizar la figura del monotributo, eso hace que los trabajadores vayan perdiendo derechos como aguinaldo o vacaciones”.
“En estas situaciones de ajustes al costo lo pagan los más débiles y los trabajadores”, puntualizó.
Por otra parte, el dirigente sostuvo que lo que prima es “la incertidumbre”, porque también “mucha gente que vivía de la changa diaria hoy se ve resentido por el bajo poder adquisitivo que tienen los otros trabajadores. Aquel que ocupaba a alguien para un arreglo en la casa, para cortar el paso, para hacer una pintura, hoy lo deja de lado, no lo hace o lo hace él mismo. Esto hace que mucha gente esté en la calle buscando trabajo y que realmente no se consigue porque no hay”.
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Garmendia transita el último año de su primer mandato al frente de la CGT local, lugar al que llegó para suceder a Eduardo Belloccio. Su raíz gremial se ubica en AOITA, tal como recordó.
Sin tapujos, en la charla que mantuvo con este diario admitió que le gustaría quedarse al frente de la CGT por un mandato más.
Cabe recordar que Garmendia también es concejal en de Villa Nueva, y presidente del legislativo de la vecina ciudad.
“Luces de alerta que se encienden”
Garmendia habló con este diario de todos los temas que hacen tanto al panorama laboral nacional como al que se vive en la Provincia y en la propia ciudad.
En ese marco señaló que las declaraciones de los ministros nacionales sobre empleados que sobran en el Estado “encienden luces de alerta”. Y recordó la situación vivida meses atrás con los despidos en la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María.
“Vemos que no hay reactivación. Todo lo que está sucediendo preocupa aún más, como la vuelta al FMI y más ajustes que se vienen”, agregó.
A partir de ese panorama nacional, explicó que a nivel local hay despidos “a cuentagotas” y mencionó el caso de las empleadas de casas de familia, que “algunas son despedidas y otras son “invitadas” a que renuncien para después utilizar la figura del monotributo, eso hace que los trabajadores vayan perdiendo derechos como aguinaldo o vacaciones”.
Ratificó que “perder un derecho es retroceder años” y aseguró que no están dispuestos a ceder ante eso.“Vemos que no hay reactivación. Todo lo que está sucediendo preocupa aún más, como la vuelta del FMI y más ajustes que se vienen”.
“En estas situaciones de ajustes al costo lo pagan los más débiles y los trabajadores”, puntualizó.
Por otra parte, el dirigente sostuvo que lo que prima es “la incertidumbre”, porque también “mucha gente que vivía de la changa diaria hoy se ve resentido por el bajo poder adquisitivo que tienen los otros trabajadores. Aquel que ocupaba a alguien para un arreglo en la casa, para cortar el paso, para hacer una pintura, hoy lo deja de lado, no lo hace o lo hace él mismo. Esto hace que mucha gente esté en la calle buscando trabajo y que realmente no se consigue porque no hay”.

