El incremento mensual, equivalente a $0,6 billones reales frente a septiembre del año anterior, estuvo impulsado principalmente por partidas previsionales. Las pensiones no contributivas aumentaron $0,4 billones, mientras que las jubilaciones y pensiones contributivas subieron $0,2 billones.
También creció el rubro de bienes y servicios, que registró una variación interanual del 37,1%, equivalente a $0,2 billones. Según el reporte del Monitor del Gasto Mensual, la mitad de esa suba estuvo vinculada con la compra de vacunas y los cambios en el programa de atención médica para pensiones no contributivas. El resto correspondió a servicios técnicos, vigilancia, mantenimiento y alquileres.
El documento advirtió que el repunte no representa necesariamente un cambio en la orientación de la política fiscal. “La suba no parece ser un cambio de tendencia de la dinámica del gasto público, sino más bien una leve tregua al ajuste por recuperación de partidas específicas”, señaló el informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
La obra pública encabezó las bajas
Entre las partidas que más retrocedieron en septiembre, la obra pública registró una caída real del 27,1%, atribuida a la menor ejecución de trabajos directamente a cargo del Estado nacional.
Las transferencias a las provincias disminuyeron un 24,3%, mientras que los subsidios económicos bajaron un 16,7%, con reducciones distribuidas en partes iguales entre energía y transporte. A su vez, las asignaciones familiares y la Asignación Universal por Hijo (AUH) cayeron un 12,9%.
El gasto en personal se redujo un 5,2% y los programas sociales retrocedieron un 4,9% durante el mes.
El balance de los primeros nueve meses
Al considerar el período de enero a septiembre, el ajuste acumulado tuvo mayor impacto sobre las transferencias a las provincias, que se contrajeron un 61,4% en términos reales. También disminuyeron los programas sociales, un 23,1%, y la obra pública, un 17,1%.
En contraste, los subsidios económicos fueron el único rubro con un incremento real significativo en el acumulado, con una suba del 5,7%. El resultado respondió exclusivamente al sector energético, que creció un 19,3%, mientras que los subsidios al transporte cayeron un 22,2%.
Por su parte, las jubilaciones y pensiones se mantuvieron prácticamente estables, con una variación positiva del 0,5%, y las asignaciones familiares junto con la AUH registraron una baja del 0,9%.
Por último, la deuda flotante acumulada de la Administración Nacional llegó a $3,1 billones, una cifra equivalente al 0,3% del producto bruto interno (PBI).