Bajo el lema “Cabrera Marcha. Basta de impunidad y silencio, basta de violencia y femicidios”, se realizó anoche en esta ciudad una movilización contra la violencia de género y femicidios, que se gestó tras lo ocurrido con Agostina Camaño, la joven que cayó de un tercer piso al tratar de escapar de la agresión de su pareja.
Unas 200 personas se concentraron frente al edificio municipal y estuvieron presentes familiares de víctimas de violencia, vecinos de la localidad y representantes y referentes de la Mesa de la Diversidad de Río Cuarto. Entre los presentes estaba Fernando Yoerg, padre de Samantha, la joven maestra asesinada por su pareja años atrás. En la oportunidad, y consultado por los medios, pidió que se haga justicia. Asimismo, reclamó acciones para terminar con la violencia.
Ayer, desde muy temprano, quienes convocaron a esta movilización pidieron que se hiciera en paz y resaltaron que no hay que responder a la violencia con más violencia.
Es así que todo transcurrió con total tranquilidad, pero la Policía desplegó un amplio operativo de seguridad, con 19 efectivos y agentes de montada.
El pedido, en medio de las manifestaciones, fue que Marcelo Pérez, la pareja de la joven, permanezca detenido. Cabe acotar aquí que hoy será indagado sobre los hechos acontecidos el pasado 23 de diciembre en un edificio de la calle Moreno, en la ciudad de Río Cuarto.
Volviendo a la manifestación, en la plaza, una de las oradoras pidió la creación de un centro de contención psicológica y acompañamiento a las víctimas en Cabrera. Asimismo, se proclamó: “Ni una mujer Menos”, “Dignidad para nosotras”, “No nos callamos más”. Estas fueron algunas de las expresiones allí vertidas.
Luego la columna de vecinos recorrió varias cuadras hasta llegar al Instituto Jerónimo Luis de Cabrera, donde el abogado detenido dicta clases, allí se detuvieron y gritaron para reclamar justicia. Después llegaron al estudio del abogado y pegaron afiches en la puerta de ingreso.
Reuniones y pedido
Walter Torres, presidente de la Mesa de la Diversidad, se reunió en horas de la mañana de ayer con el intendente de General Cabrera, Marcos Carasso, con el objetivo de reflexionar sobre esta problemática instalada en toda la sociedad y en la búsqueda de un consenso para llevar adelante políticas y acciones para erradicar la violencia.
En diálogo con Puntal, Torres señaló que hechos como el ocurrido con esta joven cabrerense conmocionan, pero a su vez abren la posibilidad para “concientizar a la sociedad”. “Nosotros desde la Mesa de la Diversidad venimos trabajando con gente de General Cabrera. Nos reunimos con el intendente municipal, que se puso a disposición para tratar de generar acciones concretas de políticas públicas por parte del Municipio”.
Desde esta organización también están asesorando y acompañando a la familia de Agostina Camaño. “Hemos tomado contacto y la hemos asesorado. Creemos que por ahí en esto hay que romper con los miedos. El silencio termina siendo cómplice”.
“Nosotros estaremos para asesorar y acompañar”. Insistió en que el objetivo de esta movilización fue visibilizar la problemática, contener a la familia y comenzar a generar acciones para erradicar la violencia. Torres destacó el rol de la Justicia, que está investigando y actuando.
El intendente Carasso, en tanto, se mostró dispuesto a acompañar cada acción que pueda llevarse a cabo desde el Municipio para concientizar contra la violencia. No obstante, aclaró que, si bien el Municipio es “el primer mostrador de los reclamos, hay problemáticas que lo exceden, hay otros estamentos que deben accionar y actuar”.
“Nos preocupa el silencio”
La licenciada en Psicología Florencia Falca, quien viene trabajando en General Cabrera sobre la violencia, sostuvo que esta movida no sólo es por lo ocurrido por este caso en particular, “sino por los muchos casos” que hay en esa ciudad y alrededores. “También sabemos que estos casos son denunciados y que las denuncias no llegan a buen puerto, que no se soluciona nada desde la Policía, ni tampoco desde Fiscalía de la ciudad de Río Cuarto. Son casos que quedan en la nada hasta que suceden cosas como estas”.
Agregó la profesional: “Por mi profesión y por ser vecina de esta ciudad, conozco casos y a la prima o a la amiga o algún pariente de una mujer que está pasando por este tipo de violencia. Lo que nos preocupa es el silencio que se percibe en estos casos, porque se piensa que va a ser la única vez, porque se considera que no va a pasar más. Ese silencio nos convierte en cómplices de quien agrede, de quien maltrata o pega. La inacción genera complicidad”.
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Ayer, desde muy temprano, quienes convocaron a esta movilización pidieron que se hiciera en paz y resaltaron que no hay que responder a la violencia con más violencia.
Es así que todo transcurrió con total tranquilidad, pero la Policía desplegó un amplio operativo de seguridad, con 19 efectivos y agentes de montada.
El pedido, en medio de las manifestaciones, fue que Marcelo Pérez, la pareja de la joven, permanezca detenido. Cabe acotar aquí que hoy será indagado sobre los hechos acontecidos el pasado 23 de diciembre en un edificio de la calle Moreno, en la ciudad de Río Cuarto.
Volviendo a la manifestación, en la plaza, una de las oradoras pidió la creación de un centro de contención psicológica y acompañamiento a las víctimas en Cabrera. Asimismo, se proclamó: “Ni una mujer Menos”, “Dignidad para nosotras”, “No nos callamos más”. Estas fueron algunas de las expresiones allí vertidas.
Luego la columna de vecinos recorrió varias cuadras hasta llegar al Instituto Jerónimo Luis de Cabrera, donde el abogado detenido dicta clases, allí se detuvieron y gritaron para reclamar justicia. Después llegaron al estudio del abogado y pegaron afiches en la puerta de ingreso.
Reuniones y pedido
Walter Torres, presidente de la Mesa de la Diversidad, se reunió en horas de la mañana de ayer con el intendente de General Cabrera, Marcos Carasso, con el objetivo de reflexionar sobre esta problemática instalada en toda la sociedad y en la búsqueda de un consenso para llevar adelante políticas y acciones para erradicar la violencia.
En diálogo con Puntal, Torres señaló que hechos como el ocurrido con esta joven cabrerense conmocionan, pero a su vez abren la posibilidad para “concientizar a la sociedad”. “Nosotros desde la Mesa de la Diversidad venimos trabajando con gente de General Cabrera. Nos reunimos con el intendente municipal, que se puso a disposición para tratar de generar acciones concretas de políticas públicas por parte del Municipio”.
Desde esta organización también están asesorando y acompañando a la familia de Agostina Camaño. “Hemos tomado contacto y la hemos asesorado. Creemos que por ahí en esto hay que romper con los miedos. El silencio termina siendo cómplice”.
“Nosotros estaremos para asesorar y acompañar”. Insistió en que el objetivo de esta movilización fue visibilizar la problemática, contener a la familia y comenzar a generar acciones para erradicar la violencia. Torres destacó el rol de la Justicia, que está investigando y actuando.
El intendente Carasso, en tanto, se mostró dispuesto a acompañar cada acción que pueda llevarse a cabo desde el Municipio para concientizar contra la violencia. No obstante, aclaró que, si bien el Municipio es “el primer mostrador de los reclamos, hay problemáticas que lo exceden, hay otros estamentos que deben accionar y actuar”.
“Nos preocupa el silencio”
La licenciada en Psicología Florencia Falca, quien viene trabajando en General Cabrera sobre la violencia, sostuvo que esta movida no sólo es por lo ocurrido por este caso en particular, “sino por los muchos casos” que hay en esa ciudad y alrededores. “También sabemos que estos casos son denunciados y que las denuncias no llegan a buen puerto, que no se soluciona nada desde la Policía, ni tampoco desde Fiscalía de la ciudad de Río Cuarto. Son casos que quedan en la nada hasta que suceden cosas como estas”.
Agregó la profesional: “Por mi profesión y por ser vecina de esta ciudad, conozco casos y a la prima o a la amiga o algún pariente de una mujer que está pasando por este tipo de violencia. Lo que nos preocupa es el silencio que se percibe en estos casos, porque se piensa que va a ser la única vez, porque se considera que no va a pasar más. Ese silencio nos convierte en cómplices de quien agrede, de quien maltrata o pega. La inacción genera complicidad”.

