Maximiliano Guerra brindó una clase de danzas en General Cabrera
El bailarín de reconocida trayectoria internacional compartió todo un día de actividades con jóvenes de la región. Además de hablar de técnica, brindó su experiencia y la importancia de disfrutar de ese arte
Antes de partir para entrenar a los bailarines del Teatro Alla Scala de Milán, Italia, el destacado bailarín y coreógrafo argentino Maximiliano Guerra pasó por General Cabrera y brindó una clase conferencia a numerosas bailarinas de la región, que de todas las edades colmaron las instalaciones del Teatro Municipal Sociedad Italiana.
Con importante esfuerzo, las profesoras Mariana Ledesma y Antonella Herrera desplegaron toda la capacidad de asistencia del Estudio Superior de Danzas, con sedes en General Cabrera y Hernando, para recibir a Guerra.
El reconocido bailarín estuvo el sábado en la ciudad y, ante las jóvenes que hacen danzas en la región, compartió su experiencia y dio consejos a las participantes.
“En esta zona veo muchas chicas con ganas de aprender, mucho talento y con muchas ganas de crecer, y felicito a las profesoras que les están enseñando a bailar a todas ellas. Vi un buen nivel. Lo que vi fue muy lindo. Veo ganas de trabajar, de bailar seriamente y con la intención de perfeccionarse y esto es lo interesante que tiene el grupo”, comentó en los pasillos del Teatro Sociedad Italiana, en un descanso de su clase conferencia.
“Nosotros vamos aportando un poco más de información para que las chicas entiendan el trabajo profesional. Si quieren ser bailarinas profesionales, deben saber que esto no es un pasatiempo”, indicó.
Maximiliano Guerra señaló que el primer mensaje, aunque no el único, que debe llegar a las jóvencitas es que “no se deben frustrar ante las primeras experiencias o los primeros intentos que fallan”. “Cuando nacemos, luego de un tiempo, gateamos, nos paramos y nos caemos, nos paramos y nos caemos y así sucesivamente hasta que empezamos a caminar sin darnos cuenta y sin estar pensando en cómo caminar porque ya aprendimos”, sostuvo.
Asimismo precisó que el proceso de aprendizaje es paso a paso: “Vivimos en un mundo donde todo es instantáneo y para lograr ser un buen bailarín o una buena bailarina hay que trabajar e ir superando distintos niveles”.
Por último, instó a las concurrentes a disfrutar de la danza: “Les tiene que traer a sus vidas libertad y felicidad”.
En diálogo con algunos periodistas, Maximiliano recordó sus inicios y mencionó su paso por la actividad deportiva.
“Yo jugaba para River al fútbol y un día mi mamá me llevó a buscar a mi hermana que iba a la clase de danza y, si bien vi el final de la clase, realmente me gustó. Y de ahí empecé”, contó.
Y agregó: “Lamento que no voy a poder ver el partido de River porque me tengo que ir a entrenar los bailarines de la Alla Scala de Milán”, bromeó el eximio bailarín, para decir que su vida cambió a los 10 años.
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Con importante esfuerzo, las profesoras Mariana Ledesma y Antonella Herrera desplegaron toda la capacidad de asistencia del Estudio Superior de Danzas, con sedes en General Cabrera y Hernando, para recibir a Guerra.
El reconocido bailarín estuvo el sábado en la ciudad y, ante las jóvenes que hacen danzas en la región, compartió su experiencia y dio consejos a las participantes.
“En esta zona veo muchas chicas con ganas de aprender, mucho talento y con muchas ganas de crecer, y felicito a las profesoras que les están enseñando a bailar a todas ellas. Vi un buen nivel. Lo que vi fue muy lindo. Veo ganas de trabajar, de bailar seriamente y con la intención de perfeccionarse y esto es lo interesante que tiene el grupo”, comentó en los pasillos del Teatro Sociedad Italiana, en un descanso de su clase conferencia.
“Nosotros vamos aportando un poco más de información para que las chicas entiendan el trabajo profesional. Si quieren ser bailarinas profesionales, deben saber que esto no es un pasatiempo”, indicó.
Maximiliano Guerra señaló que el primer mensaje, aunque no el único, que debe llegar a las jóvencitas es que “no se deben frustrar ante las primeras experiencias o los primeros intentos que fallan”. “Cuando nacemos, luego de un tiempo, gateamos, nos paramos y nos caemos, nos paramos y nos caemos y así sucesivamente hasta que empezamos a caminar sin darnos cuenta y sin estar pensando en cómo caminar porque ya aprendimos”, sostuvo.
Asimismo precisó que el proceso de aprendizaje es paso a paso: “Vivimos en un mundo donde todo es instantáneo y para lograr ser un buen bailarín o una buena bailarina hay que trabajar e ir superando distintos niveles”.
Por último, instó a las concurrentes a disfrutar de la danza: “Les tiene que traer a sus vidas libertad y felicidad”.
En diálogo con algunos periodistas, Maximiliano recordó sus inicios y mencionó su paso por la actividad deportiva.
“Yo jugaba para River al fútbol y un día mi mamá me llevó a buscar a mi hermana que iba a la clase de danza y, si bien vi el final de la clase, realmente me gustó. Y de ahí empecé”, contó.
Y agregó: “Lamento que no voy a poder ver el partido de River porque me tengo que ir a entrenar los bailarines de la Alla Scala de Milán”, bromeó el eximio bailarín, para decir que su vida cambió a los 10 años.