Otra empresa de Cabrera en crisis: con la luz cortada y sueldos sin pagar
Se trata de la manisera Carisel que desde octubre tiene interrumpido el suministro de energía en su planta del barrio Las Rosas. También estaría adeudando los salarios a los 10 empleados permanentes. La actividad en las instalaciones es mínima
Una empresa manisera de General Cabrera afronta una difícil situación, y al problema por el corte de luz por parte de Epec hace ya más de un mes, se suma ahora la situación de unos 15 empleados que aguardan por la regularización de los sueldos de noviembre, diciembre y medio aguinaldo de 2019.
Tiempo atrás fue la planta Olca que pasó por una situación similar, y ahora es la firma Carisel S.A. -aparentemente hoy tendría otra denominación social- la que se encuentra en crisis.
Ayer las versiones sobre la situación de la empresa comenzaron a tomar contundencia. Si bien los empleados que allí trabajan prefieren no brindar mayores detalles por entender que es el primer retraso de importancia que se viene dando en la liquidación de los sueldos, no pudieron ocultar su preocupación por el futuro
La industria habría sido adquirida por empresario de la ciudad de Río Cuarto.
En octubre de 2019, Epec interrumpió el suministro de energía a dicha planta por falta de pago en las instalaciones ubicadas en la esquina de Sarmiento y Avenida San Martín, en el sector de barrio Las Rosas de la ciudad de General Cabrera.
A partir de esa fecha, en la planta se habría dejado de producir, y solo se hacen movimiento de carga de maní procesado.
Ni desde el gremio Uatre, ni desde el conjunto de empleados quisieron informar acerca de la situación concreta por la que estarían pasando los trabajadores, que esperan, y eso sí oficialmente- los últimos pagos de 2019.
La prudencia de parte de los trabajadores y la consideración hacia los propietarios obedecería a que en los galpones que se encuentran en el Parque Industrial Domingo Grosso de la ciudad de General Cabrera, también propiedad de la empresa y donde se hace acopio de materia prima, hay una importante cantidad de maní procesado y listo para ser comercializado.
Los empleados tienen la esperanza que sea una situación circunstancial o algún retraso propio de la comercialización o exportación de maní confitería y aguardan la efectivización de sus haberes.
Lo cierto es que los operarios de la planta no cuentan con luz, durante la noche y según indicó la vecindad, los porteros o serenos se alumbran con la luz del samping o autoelevador.
Para el personal que cuida las instalaciones, las condiciones laborales no son las ideales. No cuentan con dispenser de agua potable fría o caliente, desde hace más de 30 días. No todos los empleados están afiliados a la Uatre. Algunos están adheridos al Centro de Empleados de Comercio de la ciudad de General Cabrera y otros, no más de cuatro, trabajan para una empresa tercerizada de Carnerillo.
Se conoció además que para estos últimos días de 2019, la empresa hasta había fijado fechas para el pago de los salarios y no cumplió con lo establecido. No es la primera vez que la empresa Carisel SA, tiene problemas económicos. Hace varios años, trabajadores se habían manifestado en el acceso a la planta del parque industrial, hasta lograr que los anteriores dueños los indemnizaran y dejaran sólo algunos empleados en relación de dependencia. Las instalaciones que posteriormente fueron vendidas en varias oportunidades a empresarios de Adelia María y de Río Cuarto, nunca sufrieron el corte de energía eléctrica, hasta lo ocurrido en octubre último.
Los vecinos comentaron en la mañana que “el sector está oscuro, pero se ve que gente anda por las instalaciones y hay movimiento apesar de que la planta no está iluminada como antes” comentó un vecino del sector.
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Tiempo atrás fue la planta Olca que pasó por una situación similar, y ahora es la firma Carisel S.A. -aparentemente hoy tendría otra denominación social- la que se encuentra en crisis.
Ayer las versiones sobre la situación de la empresa comenzaron a tomar contundencia. Si bien los empleados que allí trabajan prefieren no brindar mayores detalles por entender que es el primer retraso de importancia que se viene dando en la liquidación de los sueldos, no pudieron ocultar su preocupación por el futuro
La industria habría sido adquirida por empresario de la ciudad de Río Cuarto.
En octubre de 2019, Epec interrumpió el suministro de energía a dicha planta por falta de pago en las instalaciones ubicadas en la esquina de Sarmiento y Avenida San Martín, en el sector de barrio Las Rosas de la ciudad de General Cabrera.
A partir de esa fecha, en la planta se habría dejado de producir, y solo se hacen movimiento de carga de maní procesado.
Ni desde el gremio Uatre, ni desde el conjunto de empleados quisieron informar acerca de la situación concreta por la que estarían pasando los trabajadores, que esperan, y eso sí oficialmente- los últimos pagos de 2019.
La prudencia de parte de los trabajadores y la consideración hacia los propietarios obedecería a que en los galpones que se encuentran en el Parque Industrial Domingo Grosso de la ciudad de General Cabrera, también propiedad de la empresa y donde se hace acopio de materia prima, hay una importante cantidad de maní procesado y listo para ser comercializado.
Los empleados tienen la esperanza que sea una situación circunstancial o algún retraso propio de la comercialización o exportación de maní confitería y aguardan la efectivización de sus haberes.
Lo cierto es que los operarios de la planta no cuentan con luz, durante la noche y según indicó la vecindad, los porteros o serenos se alumbran con la luz del samping o autoelevador.
Para el personal que cuida las instalaciones, las condiciones laborales no son las ideales. No cuentan con dispenser de agua potable fría o caliente, desde hace más de 30 días. No todos los empleados están afiliados a la Uatre. Algunos están adheridos al Centro de Empleados de Comercio de la ciudad de General Cabrera y otros, no más de cuatro, trabajan para una empresa tercerizada de Carnerillo.
Se conoció además que para estos últimos días de 2019, la empresa hasta había fijado fechas para el pago de los salarios y no cumplió con lo establecido. No es la primera vez que la empresa Carisel SA, tiene problemas económicos. Hace varios años, trabajadores se habían manifestado en el acceso a la planta del parque industrial, hasta lograr que los anteriores dueños los indemnizaran y dejaran sólo algunos empleados en relación de dependencia. Las instalaciones que posteriormente fueron vendidas en varias oportunidades a empresarios de Adelia María y de Río Cuarto, nunca sufrieron el corte de energía eléctrica, hasta lo ocurrido en octubre último.
Los vecinos comentaron en la mañana que “el sector está oscuro, pero se ve que gente anda por las instalaciones y hay movimiento apesar de que la planta no está iluminada como antes” comentó un vecino del sector.