El dorado está volviendo al río Ctalamochita. Eso es lo que evidenció un trabajo realizado por una organización de Río Tercero que se llama Agrupación Río Ctalamochita y que “trabaja hace rato por la recuperación de la fauna ictícola”.
Así lo describió el titular de Ambiente del Municipio, Germán Tissera, quien además contó que desde la Comuna articularán con esa ONG para colaborar activamente en esa tarea. Precisamente, en ese marco días atrás se cumplieron distintas acciones en la zona del balneario.
“Los dorados ya eran habitantes de nuestro río, subían por el Paraná y luego de las obras de infraestructura que se hicieron eso se vio imposibilitado y la población se redujo notablemente casi a cero”, explicó. Y agregó: “Luego de los anegamientos de 2014-2015 lograron superar esas barreras y empezaron a reproducirse de este lado”.
Con ese antecedente, distintas organizaciones interesadas en la preservación del recurso empezaron a analizar “qué acciones habría que llevar adelante para mejorar esto que está apareciendo con el regreso de esta especie”. Para eso, tal como contó Tissera, una de las primeras medidas será la definición del caudal mínimo necesario para la existencia de la fauna.
“Dentro de esta iniciativa la Provincia junto con el Laboratorio de Hidráulica y la Universidad Nacional de Córdoba proyecta hacer el cálculo del caudal ecológico del río, que es el caudal mínimo que tiene que haber para la existencia de fauna. Es un caudal mínimo o sea que menos de eso daña la presencia de los animales, y por encima de eso es una cuestión de creciente”, describió.
Por un lado esa definición. Y por otro “controlar todos los azudes, como por ejemplo el local que es el balneario, el de Río Tercero y el de San Marcos Sud, para calcular la escalera de peces”. Esto para la realización “de microembalses que se hacen en estos azudes para que los animales puedan sortearlos”.
Una escalera de peces es un tipo de infraestructura con determinadas características que permite a los peces salvar obstáculos como presas o azudes, de manera de poder seguir su camino río arriba, que es el lugar al que van a reproducirse.
Tissera explicó que “se está trabajando en eso”, y para eso fue la presencia la semana pasada en Villa María de las organizaciones que forman parte de la iniciativa.
“Nosotros acompañamos, aportamos datos sobre el caudal del río en la zona, y ellos hicieron mediciones puntuales de cantidad y calidad de agua. Trajeron equipos para hacer mediciones del parámetro físico del agua. Esta es una primera aproximación a la que le seguirán otras reuniones para desde el Municipio participar activamente en esta tarea”, puntualizó.
Los dos datos son fundamentales para la conservación del Ctalamochita. Por un lado saber “exactamente cual es el caudal que necesita este río para mantener la biosfera”, y por otro definir cómo debería ser esa escalera de peces.
“El proyecto es muy interesante. Estamos planificando una reunión en Villa María para cerrar otros avances, lo que ya tenemos es un informe sobre la cantidad de agua del río de 2015, el informe de cantidad de peces, y ahora se evalúan el caudal ecológico y la escalera de peces”, apuntó Tissera.
Señaló que la fundación además cuenta con una muestra itinerante para mostrar la fauna ictícola nativa, que proyectan traer a Villa María.
El objetivo es, en la medida de lo posible, “recuperar la vitalidad en pleno del río”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal
Comentá esta nota
“Los dorados ya eran habitantes de nuestro río, subían por el Paraná y luego de las obras de infraestructura que se hicieron eso se vio imposibilitado y la población se redujo notablemente casi a cero”, explicó. Y agregó: “Luego de los anegamientos de 2014-2015 lograron superar esas barreras y empezaron a reproducirse de este lado”.
Con ese antecedente, distintas organizaciones interesadas en la preservación del recurso empezaron a analizar “qué acciones habría que llevar adelante para mejorar esto que está apareciendo con el regreso de esta especie”. Para eso, tal como contó Tissera, una de las primeras medidas será la definición del caudal mínimo necesario para la existencia de la fauna.
“Dentro de esta iniciativa la Provincia junto con el Laboratorio de Hidráulica y la Universidad Nacional de Córdoba proyecta hacer el cálculo del caudal ecológico del río, que es el caudal mínimo que tiene que haber para la existencia de fauna. Es un caudal mínimo o sea que menos de eso daña la presencia de los animales, y por encima de eso es una cuestión de creciente”, describió.
Por un lado esa definición. Y por otro “controlar todos los azudes, como por ejemplo el local que es el balneario, el de Río Tercero y el de San Marcos Sud, para calcular la escalera de peces”. Esto para la realización “de microembalses que se hacen en estos azudes para que los animales puedan sortearlos”.
Una escalera de peces es un tipo de infraestructura con determinadas características que permite a los peces salvar obstáculos como presas o azudes, de manera de poder seguir su camino río arriba, que es el lugar al que van a reproducirse.
Tissera explicó que “se está trabajando en eso”, y para eso fue la presencia la semana pasada en Villa María de las organizaciones que forman parte de la iniciativa.
“Nosotros acompañamos, aportamos datos sobre el caudal del río en la zona, y ellos hicieron mediciones puntuales de cantidad y calidad de agua. Trajeron equipos para hacer mediciones del parámetro físico del agua. Esta es una primera aproximación a la que le seguirán otras reuniones para desde el Municipio participar activamente en esta tarea”, puntualizó.
Los dos datos son fundamentales para la conservación del Ctalamochita. Por un lado saber “exactamente cual es el caudal que necesita este río para mantener la biosfera”, y por otro definir cómo debería ser esa escalera de peces.
“El proyecto es muy interesante. Estamos planificando una reunión en Villa María para cerrar otros avances, lo que ya tenemos es un informe sobre la cantidad de agua del río de 2015, el informe de cantidad de peces, y ahora se evalúan el caudal ecológico y la escalera de peces”, apuntó Tissera.
Señaló que la fundación además cuenta con una muestra itinerante para mostrar la fauna ictícola nativa, que proyectan traer a Villa María.
El objetivo es, en la medida de lo posible, “recuperar la vitalidad en pleno del río”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal

